Claves Del Día
Fecha de publicación: 2018-03-27
Javier Ernesto Simán Dada, nació el 14 de junio de 1964. Es empresario y abogado. Es administrador de empresas y doctor en Derecho. Foto E&N/ Salvador Meléndez.
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Javier Simán, el industrial que busca convertirse en la carta ganadora de la derecha salvadoreña

El Salvador se encamina a las presidenciales 2019 con varios cambios. Uno de ellos es el requisito de elecciones internas para validar a sus candidatos. El partido de oposición, ARENA llega al proceso con una ligera ventaja tras los resultados de la elección legislativa y municipal del 4 de marzo pasado y con una fuerte campaña interna para definir a su fórmula presidencial. E&N charló con Javier Simán, un reconocido hombre de negocios y uno de los tres precandidatos que buscan correr en las presidenciales.

Por C. Contreras/J. Barrera - estrategiaynegocios.net

Aunque faltan 11 meses para las elecciones presidenciales de 2019, El Salvador vive una intensa campaña que incluye vallas en la vía pública, pegajosos jingles en radio y TV, además de una fuerte presencia en medios que incluye redes sociales. Los focos se centran en la oposición, liderada por el partido de derechas Alianza Republicana Nacionalista (ARENA), el que se prepara para una histórica elección interna en la que compiten tres candidatos -todos conocidas figuras del ámbito empresarial-: Javier Simán, del sector industrial; Carlos Calleja, del retail y Gustavo López, vinculado con el negocio farmacéutico e importación de armas.

Las internas de ARENA son un hito para un partido que históricamente ha presentado a un candidato a la presidencia en una Asamblea General, donde el elegido por la cúpula se proclamaba tras el 'voto' con la mano alzada de los presentes. Sin sorpresas. Las cosas han cambiado. Gracias a la regulación que ha promovido la Sala de lo Constitucional -de la Corte Suprema de Justicia-, el Tribunal Supremo Electoral ha implementado como requisito votaciones internas para definir a los candidatos. La de ARENA es por ahora la precampaña más visible.

ARENA tiene afiliados a 120.000 simpatizantes quienes elegirán -con voto secreto- a su representante el próximo 22 de abril. De los tres candidatos los de mayor actividad proselitista son Simán y Calleja.

El partido no ha sido ajeno al poder, gobernó al país por 20 años, bajo los mandatos de Alfredo Félix Cristiani (1989-1994) Armando Calderón Sol (1994-1999), Francisco Flores (1999-2004) y Elías Antonio Saca (2004-2009). En su gestión aplicó políticas de mercado de las que destacan las privatizaciones, la apertura comercial y la dolarización.

ARENA es oposición desde 2009, cuando su candidato Rodrigo Ávila perdió la elección frente al experiodista Mauricio Funes, quien postuló por el partido de izquierdas Frente Farabundo Martí para la Liberación Nacional (FMLN) para el período 2009-2014. El FMLN sigue en el poder ahora con Salvador Sánchez Cerén, un excomandante de la guerrilla que ostentará la banda presidencial en el período 2014-2019.

La poca capacidad de renovación de los liderazgos al interior del FMLN y la cada vez más baja aceptación de los electores a la gestión del partido en materia de seguridad pública y fomento a la economía parecen allanar el camino para la vuelta de la derecha.

El partido de izquierdas sufrió un descalabro en las elecciones legislativas y municipales del 4 de marzo pasado, mientras que ARENA fácilmente se consolidó como la primera fuerza legislativa (con 37 de 84 diputados que conforman el Cogreso) y reconquistó la alcaldía de la capital y al menos 138 municipalidades más (de 262 en el territorio salvadoreño), muchos analistas coinciden que la clave del “triunfo” fue el voto de castigo hacia el FMLN y la creciente apatía en el electorado que está en busca de nuevos liderazgos.

El nuevo panorama, sin embargo, ha llenado de optimismo a la oposición, que además busca sacar provecho de las nuevas reglas electorales.

El primero en dar el paso -oficialmente- fue Javier Simán, que lanzó su proyecto ciudadano "Mi gente", el 1 de julio de 2017, mientras que Carlos Calleja hizo lo propio un día después con la presentación de “Nueva visión de país”.

Ambos movimientos han estado muy activos desde entonces, incluso surgió el temor -dentro del partido- de que la intensa exposición de los movimientos afectara la elección de diputados y alcaldes. De hecho fue Simán quien protestó contra el interés de definir al candidato antes de las legislativas y municipales. Finalmente, en noviembre del año pasado, ambas figuras se inscribieron en el proceso interno.

Estrategiaynegocios.net charló con Javier Simán sobre el proceso electoral interno y sobre las credenciales que presenta para postularse. El empresario se define como “comerciante por tradición familiar”. Es imposible no relacionar su apellido con Almacenes SIMAN, la principal cadena de tiendas por departamento en Centroamérica, un hito del que es responsable directo por que lideró su proceso de regionalización.

“Soy muy curioso”, se describe así mismo el empresario, además explica que conoce de varios temas, aunque no sea experto. “Vengo del comercio, soy abogado, vengo de la industria textil y de la confección, de la industria energética. He estado en seguros, en banca, me encanta la agricultura también”, explica.

Javier Simán considera que cuenta con experiencia suficiente para postular su candidatura a la presidencia, ya que -como él mismo lo dice- ha abierto tiendas de comercio, montado fábricas, ha adquirido fábricas -que han estado en mala situación-, pero esgrime que su mayor satisfacción es generar empleos.

“He estado en agricultura”, explica y reconoce que no siempre le ha ido bien en los negocios. “A uno le va bien como empresario después que le ha ido mal muchas veces. La población ve a alguien exitoso y cree que de un día para otro fue sido exitoso. El empresario fracasa en la mayoría de veces, hasta que triunfa. De cada fracaso hay una lección o experiencia que le permiten ser exitoso después. Si de algo me puedo jactar es que me ha ido mal muchas veces y eso me permitió que me vaya bien muchas veces también”, dice.

Simán no es un desconocido para la opinión pública, ya que ha sido un activo miembro de las principales gremiales de la industria local. Incluso llegó a presidir la Asociación Salvadoreña de Industriales (ASI), pero también ha sido directivo de la Cámara de la Industria Textil, Confección y Zonas Francas de El Salvador (CAMTEX), entidad que le postuló para dirigir a la ASI.

“Traté de darle otra visión a la gremial -reflexiona el empresario por su pasado como representante- Desde la ASI tratamos de proponer solución a muchos problemas del país, porque nos afectan muchas cosas (…) Por años, propusimos soluciones a muchos problemas sociales, económicos, políticos... pero se llegó a un punto donde no se te escucha, y no te hacen caso. Te dicen: 'andá hacerlo pues'. Es un reto. Pensé: '¿por qué no lo hago? Nunca he estado en política partidaria, en política pública. Vengo proponiendo políticas públicas. Estoy intentando hacer un cambio en el país'”, valora el precandidato sobre su decisión de entrar a la política y disputar las internas por ARENA.

Simán es pesimista sobre el estado actual de la economía, pero aseguró que es común que todos critiquen y se quejen. “Criticamos, nos quejamos de los políticos, pero no hacemos nada. Llegó un punto donde dije: ‘metámonos a corregir lo que no nos gusta. Estoy aquí porque quiero cambiar las cosas’”.

Pregunta: El camino no es fácil ¿Las primarias de ARENA se ven favorables hacia usted?

Javier Simán: Nadie dijo que será fácil. Uno busca los caminos que lo llevan a la realización de las metas. Es un camino duro, pero aquí estamos. Al principio me dijeron: '¿para qué te metés si ya hay un candidato ungido por la dirigencia?'.

Dije: ‘pues precisamente por eso me voy a meter, porque no le toca a la dirigencia escoger candidato. Ya la dirigencia se equivocó dos veces antes. Le toca a los afiliados -a través del voto secreto- escoger a su candidato’. Por eso decidí meterme. Estoy convencido que tenemos que cambiar la forma en que hacemos política.

ARENA sin embargo ha vivido tiempos difíciles hacia su interior. Las derrotas electorales de 2009 y 2015 sacudieron al instituto político, asimismo las investigaciones por corrupción contra Francisco Flores y Elías Antonio Saca debilitaron más al partido. ARENA busca un punto de equilibrio y regresar al poder.

Las voces de renovación al interior del instituto político fueron marginadas, mientras que desde 2009 el partido sufrió divisiones y luchas internas que propiciaron la fuga de algunos de sus diputados y la fundación de la Gran Alianza por la Unidad Nacional (GANA), que casi desde un inicio se convirtió en un importante aliado del gobernante FMLN.

Ese año, Saca fue quien también promovió la candidatura de Rodrigo Ávila, quien perdió contra Mauricio Funes. La deblacle electoral y señalamientos dentro del partido acabaron con la expulsión de Saca de las filas de ARENA.

El comentarista deportivo, empresario radial -y expresidente de la Asociación Nacional de la Empresa Privada (ANEP)- trató de reelegirse en 2015-, corrió por la candidatura ese año bajo la bandera de una coalición (llamada UNIDAD) y ahora se encuentra en prisión preventiva bajo cargos de corrupción y supuesto el desvío de más de US$200 millones de las arcas públicas.

Saca, sin embargo, no sería el primer señalado por corrupción. Francisco Flores, fue acusado de dirigir una trama de corrupción que desvió un millonario fondo de ayudas para víctimas del terremoto de 2001 para cuentas personales y del mismo partido ARENA. Flores falleció en enero de 2016, pero aún hay procesos judiciales en marcha.

En años recientes, los reclamos de transparencia y evolución hacia dentro del partido de derechas han sido abanderados por una nueva generación de políticos.

Uno de ellos es el diputado Johnny Wright Sol, quien optó por mantenerse en el partido, pero lo abandonará una vez termine la legislatura actual el 30 de abril próximo.

¿Qué piensa del retiro de Johnny Wright Sol, de ARENA? Es un político admirado...

ARENA está en un proceso de reconversión. Es normal que se esté en un estira y encoge entre los que queremos hacer las cosas bien y los que quieren hacer las cosas de la misma manera. Los salvadoreños están cansados de la mala política. Estoy convencido que tenemos que hacer buena política, pensando en la gente y no en el partido. Por eso me he metido. Quiero hacer un cambio, el cambio comienza por uno mismo, el cambio comienza con el partido.

¿Su apuesta es que la gente crea en usted primero?

Eso es lo que estamos haciendo. Cuando me metí me dijeron: 'para qué te metés si ya alguien'. Hemos demostrado que son las bases las que van a ir a escoger. Puede haber un candidato que es el preferido por la dirigencia. Pero nosotros somos el preferido de la gente, porque hemos andado en el territorio y esa es la confianza que tengo entrando a una contienda interna que será el 22 de abril.

Lo que menciona de Johnny (Wright Sol) y Juan (Valiente) es desafortunado. Hemos perdido buenos miembros del partido, buenos diputados que se distanciaron. La dirigencia se distanció de ellos. Y los hemos perdido. El partido debe sumar, no debe restar.

Es importante que la dirigencia del partido se mantenga fiel a los principios nacionalistas, los que creemos, los que estamos afiliados al partido. En el pasado, la dirigencia se había alejado de esos principios y por eso hay descontento, decepción de muchos con el partido. Hoy, con nuestro trabajo los estamos acercando nuevamente, están volviendo a creer en ARENA. Están viendo cambios, caras nuevas, están viendo otra vez esa mística nacionalista. No compra de voluntades. Esperamos que más nacionalistas regresen al partido.

Su campaña ha recorrido casi todo el territorio ¿Cuáles son los problemas más urgentes que ha encontrado?

He sido claro que si vamos a hacer política diferente tenemos que comenzar respetando la ley y los tiempos. No me iba a lanzar de candidato si no había ‘patiado’ el terreno. No me iba a lanzar si no había una convocatoria pública para los aspirantes. Por eso esperé. Hasta finales de octubre, el partido hizo convocatoria a los aspirantes. Me lancé el 5 de noviembre y el 10 de noviembre me fui a inscribir. He sido respetuoso de esos tiempos.

Previo a eso, a través del movimiento ciudadano Mi gente teníamos dos propósitos: primero era que la población se involucre en los problemas del país porque pareciera que dejamos que los mismos políticos decidan las mismas cosas y todos nos quejamos, pero no hacemos nada. Hay que involucrar. Entonces, todo el objetivo de Mi Gente era hacer que la población se involucre. Dos: Conocer los problemas de la población para que los políticos los escucharan. Si no me escuchan a mí, por lo menos escuchen lo que la gente dice. Por eso pusimos en vallas y redes qué era lo que la gente está diciendo de ellos. Eso fue el logro principal de Mi gente.

Como aspirante ya empecé a visitar todo el territorio como aspirante de la candidatura de ARENA. Y hemos mapeado casi todo el territorio y la gente se preocupa de dos cosas: cómo llevar el sustento a sus hogares: oportunidades y empleo. Dos: que sus hijos regresen bien a su casa: seguridad. Son los dos temas que más afectan a la población.

En cada municipio es diferente. Puede ser que para usted es que no le roben el celular. En San Miguel que no lo extorsionen. Chalatenango es robo de ganado. En Mejicanos (es un tema de) territorialidad. Conocimos un muchacho que tenía una panadería del otro lado de la calle, pero ya era territorio ajeno. Tuvo que dejar su trabajo y por tres años quedó desempleado. Hasta que le ayudamos a montar una panadería de su lado del territorio.

¿Qué lectura personal hace del voto de castigo hacia el FMLN?

Mi opinión es que no podemos ser triunfalistas con esa victoria. Sí es una gran oportunidad con la Asamblea Legislativa porque quedó muy bien balanceada. El gobierno de FMLN-GANA, que son los que han unido votos para lograr mayoría simple, ya no lo pueden hacer. Eso es una garantía que ya no van a lograr acuerdos bajo la mesa, con dispensa de trámite. Si no que van a seguir un trámite de ley con una discusión en la comisión respectiva, consultando diferentes sectores que se vean beneficiados o afectados. Eso es una garantía que empieza a dar confianza.

Ojalá que los partidos logren acuerdos políticos. Nuestro país necesita que los partidos se pongan de acuerdo los partidos representados. No acuerdos económicos debajo de la mesa, sino acuerdos políticos. Vamos a apoyar una ley a cambio de otra. Lo vemos como gran oportunidad.

El Salvador perdió el beneficio del TPS. Vienen más deportaciones. El drama de los retornados es real...

No me preocupan los 200.000 salvadoreños que puedan regresar (...) Pueden regresar a su país cuando les dé la gana. Debemos recibirlos con los brazos abiertos. Son exitosos en sus negocios en EE.UU., tienen ahorros, estoy seguro que vendrán a invertir y a ayudarnos a sacar el país adelante, especialmente la zona de oriente.

Pero, no debemos darnos vencidos con el TPS. El TPS es un permiso temporal. Tomó 11 años conseguirlo, lo han renovado 11 veces. Ya sabíamos que iba a vencer y el Gobierno del FMLN no hizo nada. Lejos de fortalecer la relación para pedir una opción permanente con EE.UU., el Gobierno debilitó la relación con EE.UU. por su alianza con Venezuela, por las críticas tipo “Yankee Go Home”, la quema de banderas (de EE.UU.) Entonces, nos toca recuperar esa relación y volverla a fortalecer porque necesitamos convencer al Gobierno y Congreso de EE.UU. que nos dé una solución permanente para los compatriotas.

Ellos ya tienen sus casas hipotecadas, sus hijos son estadounidenses. Tienen sus negocios. ¿Los vamos a obligar a que regresen y escojan dejar a sus hijos solos o regresar a un país donde no hay oportunidades? Por razones humanitarias debemos conseguir que no se rompan esos hogares. De los 200.000 (salvadoreños) hay 40.000 que tienen derecho a otros beneficios: pueden solicitar la ciudadanía porque sus hijos son mayores a los 21 años y los pueden pedir. Porque sus empleadores los pueden solicitar o porque califican como inversionistas. A ellos, hay que darles asesoría legal migratoria. El resto habrá que buscar una solución permanente.

La esperanza es que el Gobierno de EE.UU. no es que haya extendido. Se terminó. Ha dado 18 meses para que empaquen y se regresen. Cualquiera que llegue a la presidencia en junio 2019, solo va a tener tres meses porque en septiembre empiezan a regresar. No podemos esperar a junio, hay que comenzar ya.

¿Cómo están sus relaciones en EE.UU. para hacer lobby en el Congreso?

Desde el sector privado, hemos mantenido bien las relaciones con EEUU. Como ASI, tanques de pensamiento, ¿por qué? Cabildeamos para el CAFTA durante cuatro años. Hemos cabildeado para frenar el TPP (Acuerdo Transpacífico de Cooperación Económica, por sus siglas en inglés). Nos tomó tres años para evitar que lo aprueben. Esto implicará ir a EE.UU. en varios viajes para resolver este problema, pero hay que comenzar a hacerlo y del Gobierno no vemos ninguna actuación ahorita.

¿Cómo ve el panorama 2019? Si bien es importante quién elegirá ARENA ¿Contra quién se enfrentarán? Figuran Gerson Martínez, por el FMLN, y Nayib Bukele, que aún no tiene partido...

Es muy temprano para especular cómo terminará la contienda. Nayib falta que tenga su partido o esperar que se monte en el partido de alguien más. No sabemos qué pasará con el FMLN: si mantendrá a alguien por el dedo o por elección interna. Hay que ver qué harán los demás partidos.

La seguridad es un problema en El Salvador ¿Qué propuestas trabaja?

Lo primero es que se necesita una sincera voluntad de resolverlo. Hasta hoy no lo hemos visto. Hemos visto interés para aprovecharse de esa situación con propósitos electorales. Vemos que se pretende hacer soluciones superficiales, con maquillaje para hacerle creer a la población que se está manejando el problema.

El Gobierno no puede venir a engañarnos que las cosas están bien, cuando el salvadoreño la está viviendo mal. Ese es el problema que vemos nosotros. No hay una sincera voluntad de resolverlo. Insistimos que los salvadoreños quieren un cambio radical, atacar el problema de raíz.

Hace dos años, en el ENADE el sector le apostó a proponer en seguridad ¿Nada de eso se retomó?

No hubo voluntad del Gobierno de recibir nuestras observaciones. De hecho, las observaciones son muy válidas. Como que no se comparta la información entre las diferentes instancias del Gobierno, ¿cuál es el criterio para distribuir a la fuerza policial en el territorio? No necesariamente refleja una distribución de agentes según dónde se cometen los crímenes. Vemos una distribución de la fuerza armada que parece un show: tanquetas en todos lados. ¿Por qué no metemos al Ejército donde la gente está sufriendo la falta de territorialidad?

En la época de Francisco Flores (1999 - 2004) se lanzó el plan Mano Dura. En la época de Antonio Saca (2004 - 2009) se lanzó el Super Mano Dura. ¿Cuál es su visión? El Gobierno de Sánchez Cerén no habla de mano dura, pero entidades como la ONU han dicho que hay represión y que incluso hay violaciones a los DDHH...

Porque se les salió el problema de las manos y no saben cómo empezar a resolverlo. Eso es típico de este gobierno. Se les agotó la capacidad de generar soluciones a la población. Entonces, la población está demandando solución a sus problemas, entre ellos, seguridad. Sin embargo, nos ha puesto contribuciones extras para ese problema en específico. Impuestos que todos pagamos y no vemos que se esté asignando. Hay una serie de medidas que tenemos que tomar eventualmente. Entre ellas, no podemos pensar en que hay que ir solo a combatirlo.

Debemos enfocarnos en qué vamos a hacer con los jóvenes en los barrios, en las comunidades para que se preparen para el futuro, para que tengan oportunidades, para que tengan acceso a buena educación, deporte, arte, vida, cultura, para que tengan una vida plena los jóvenes. Tenemos que ver cómo vamos a hacer con los hogares fraccionados, la violencia familiar, falta de seguridad económica, no tener acceso al agua, a vivienda digna que también contribuye a este problema de seguridad.

¿Ve un problema más de prevención?

Es todo. También está la política penitenciaria, no sólo son los reos hacinados. Están revueltos los reos comunes con los criminales, los que están detenidos, cumpliendo condena con los que están esperando su juicio. Lo normal es que estén separados. Si lo lleven a por una infracción de tránsito, lo van a meter en una cárcel junto con personas que tal vez cometieron un homicidio. Ese es el reto: qué hacer con la política penitenciaria.

El hacinamiento de reos es inhumano. Lejos de estarlos rehabilitando, se están volviendo más criminales. Hay que ver las distintas etapas del problema y tenemos el problema para cada una de esas etapas.

¿Estaría a favor de establecer una Comisión Internacional contra la Impunidad en El Salvador?

Creo que el Fiscal General tiene toda la facultad de montar una comisión con apoyo internacional que le ayude. Lo que no se puede es montar una comisión encima del fiscal. Hay que respetar la Constitución siempre. Creo que el Fiscal puede ayudarse de rodearse de una institución que le ayude a hacer bien su trabajo. Pero jamás someter al fiscal a una institución internacional.

También la institucionalidad se ha deteriorado mucho en estos años. Tenemos que tener instituciones que nos garantizan la democracia, la separación de poderes, que están al servicio de la población, que no sigan al servicio de los partidos. Eso es importante y urgente. Si tenemos instituciones que sí funcionan, si quitamos la arbitrariedad de los funcionarios, va a hacer un trámite más ágil. Eso es lo que queremos.

El Salvador también es afectado por un histórico bajo desempeño de la economía...

Igual, se debe atacar el problema desde la raíz. ¿Cuál es la causa de bajo crecimiento? En opinión de muchos empresarios es el fantasma del FMLN. Cada jueves estás con los dedos cruzados viendo qué ley van a sacar que te va a afectar el negocio.

Por años hemos visto cómo la dirigencia del FMLN va más parecido a Venezuela, un Gobierno autoritario, represivo, corrupto, cuando los salvadoreños vemos un modelo más como EE.UU. donde hemos visto que triunfan los salvadoreños (...) Es difícil hacer negocios cuando tenés un Gobierno que lejos de facilitarte, te obstaculiza. Prueba de ello, es tan difícil hacer negocios que la economía informal ha crecido en los últimos años del 52% a 73%. La gente en vez de montar un negocio hace negocios desde la informalidad. El otro tema es la burocracia y la tramitología. Es tan difícil montar un negocio que la gente no monta negocios. Si no montás negocios, no le das empleo a nadie. El empleo no lo genera el Gobierno. Lo generan los privados. Hay que devolver la confianza a los salvadoreños que este país le va a ir bien, que la economía va a crecer.

Luego de una década del FMLN, ¿qué esperaría hacer usted?

El Gobierno no es la empresa privada. Algunas cosas que uno hace en la empresa privada son válidas para cualquier organización. Por ejemplo, rodearse de gente buena. Eso es lo primero para que funcione una organización. Rodearse de la mejor gente es clave. Uno no es experto en todos los temas. Tiene que llevar gente experta en cada rama del Gobierno. Segundo, en el sector privado uno busca ser eficiente en el uso de su dinero, de sus recursos. En el Gobierno, con mayor razón uno debe ser eficiente con los recursos del pueblo. Somos los salvadoreños los que damos los impuestos. Eso también aplica. Un gobierno eficiente que use el dinero para el bien de la población.

¿Qué lecciones de liderazgo que ha aplicado en su vida podría aplicar para dirigir el país?

Uno puede ser presidente o vicepresidente de su empresa, pero eso no lo hace líder. Es jefe. En las gremiales sí se puede ser líder, porque se sienta en una mesa con empresarios más exitosos que usted, con más experiencia que usted, con empresas más grandes que la suya y le confían que lidere la organización.

En su empresa hace lo que quiere porque es su empresa, en la gremial no. Usted no es presidente, usted preside una directiva de gente más preparada de usted. Creo que el Gobierno es más parecido a una gremial porque debe rodearse de funcionarios más preparados que uno, uno tiene que presidir y sacar lo mejor de ellos para bien del país. No se trata de ser emperador o capataz. Hemos visto casos donde el presidente se cree rey, se cree monarca. No tenemos una monarquía, tenemos una república, hay una separación de poderes, con órganos con independencia.

Costa Rica vive un proceso electoral tienen problemas fiscales pero el tema ha sido el matrimonio igualitario ¿habría un tema que genere ruido y distraiga?

Estos distractores existen todos los días. Incluso en la Asamblea donde se discuten temas que son importantes, pero no son urgentes, ni relevantes. El 98% de los salvadoreños está preocupado sobre qué va a comer y cómo va a sobrevivir.

El alcalde Nayib Bukele, insultó en un mitin al presidente de México, Enrique Peña Nieto. ¿Cómo analiza el discurso de este otro aspirante?

Creo que sus declaraciones son desafortunadas e irrespetuosas. Él es el alcalde de la ciudad capital. Él nos representa a los capitalinos. Se sube a insultar el presidente de un país amigo, que es México. Los mexicanos tienen derecho de insultar a su presidente, pero nosotros no. Despotricó contra el presidente de Honduras, un país hermano. Los hondureños pueden decir lo que quieran de su presidente, nosotros no. Nuestro alcalde mucho menos. Me siento avergonzado que nuestro alcalde insulte a presidentes de países amigos. Pero no se quedó ahí. Empezó a insultar a otro hermano arenero que está en la misma contienda que yo (Carlos Calleja). Pareciera que él es un “bully”. Insulta al que no se va a defender. Insisto: un ataque que él haga es un ataque a los tres (precandidatos de ARENA). Esta es una contienda interna entre hermanos areneros. Él no tiene por qué meterse.

El presidente de EE.UU., Donald Trump, es considerado un “bully” también...

Por eso es que los salvadoreños debemos saber elegir según la capacidad, por su honestidad. No por su popularidad, populismo, irrespeto o irreverencia. Esto es como un avión: hay personas que pagaron primera clase y hay personas que vamos en el asiento de economía. Si el avión se estrella nos morimos todos. Igual es en nuestro país. Si nos hundimos, nos hundimos todos. La pregunta es: ¿a quién queremos de piloto? Alguien irreverente, irrespetuoso, populista o quieren un buen piloto. Y eso es lo que la población debe distinguir. Ya hemos dejado que otros decidan por nosotros. Ese es el reto que tenemos los salvadoreños en nuestros deberes cívicos: primero, ir a votar. Segundo, votar por la persona más idónea, no la más popular.

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