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Fecha de publicación: 2018-08-22

María Elena Bottazzi, la hondureña mentora de la salud mundial

Su eleccíón por desarollarse en el área científica le surgió desde muy pequeña, cuando vio de primera mano las condiciones de vida de la población hondureña. Botazzi está convencida de que la contribución de la mujer como sustento intelectual para promover el cambio, eliminar barreras y avanzar en la ciencia. 555

Por Zaida Rojas Cabezas – estrategiaynegocios.net

Microbiología y Química Clínica, un doctorado en Filosofía de la Universidad de Florida en el campo de Inmunología Molecular y Patología Experimental y un posdoctorado en Biología Celular en las universidades de Miami y Pensilvania. Ese parte del perfil académico de la hondureña María Elena Bottazzi.

Hoy Bottazzi es la decana asociada de la Escuela Nacional de Medicina Tropical y Profesora de Pediatría y Virología Molecular y Microbiología en Baylor College of Medicine en Houston, Texas. Es profesora distinguida en el Departamento de Biología de Baylor University en Waco, Texas. Dirige la investigación y administración de la Sección de Medicina Tropical Pediátrica y es la codirectora del Centro de Desarrollo de Vacunas del Texas Children's Hospital.

Su periodo académico se inició en la Universidad George Washington, donde trabajó durante 11 años como profesora asociada y vicepresidenta de Administración en el departamento de Microbiología, Inmunología y Medicina Tropical.

Se le agregan 18 años de experiencia en investigación traslacional y desarrollo de vacunas para enfermedades tropicales desatendidas.Su interés principal radica en el papel de las vacunas como herramientas de control, integradas en programas e iniciativas internacionales de salud pública.

En el Centro lidera una operación de más de US$30 millones, más de 50 empleados y 40 miembros globales, que se basa en un modelo de consorcios público-privados y sin fines de lucro, para el desarrollo y evaluación de productos en el área de la salud.

Alianzas público-privadas

Tres hechos han marcado su vida y su desarrollo profesional: durante sus años de estudio desarrolló una red de mentores que le continúan dando el apoyo para innovar y avanzar; la experiencia de su familia en compañías privadas le ha permitido aplicar modelos gerenciales y empresariales creativos; así como la creación de alianzas nacionales e internacionales en biotecnología.

La gran satisfacción de Bottazzi ha sido incluir en sus estrategias un plan de negocios único, basado en consorcios público-privados y sin fines de lucro, para el desarrollo y evaluación de productos en el área de la salud.

“Nuestros programas se benefician de nuestra visión y habilidades diplomáticas con los socios internacionales, experiencia en el desarrollo de propuestas para diversas agencias y el talento de gestión fiscal y de organización que mantiene un programa complejo, con el objetivo de lograr hitos realizables”, aclaró Bottazzi.

Por ejemplo, mediante un consorcio Texas-México, apoyado por la Fundación Carlos Slim, la Fundación Kleberg y el Southwest Electronic Energy Medical Research Institute, se busca una nueva vacuna terapéutica contra la enfermedad de Chagas.

Su eleccíón por desarollarse en el área científica le surgió desde muy pequeña, cuando vio de primera mano las condiciones de vida de la población hondureña, los efectos de la pobreza y el impacto y relación que tienen estos factores con los temas de salud pública. Bottazzi está convencida de que la contribución de la mujer como sustento intelectual para promover el cambio, eliminar barreras y avanzar en la ciencia, la investigación y la innovación es esencial, especialmente para resolver los problemas en salud de global.

Bottazzi destaca el hecho de que en sus genes traiga la tradición de mujeres fuertes e influyentes en Honduras, como la poetisa Clementina Suarez y su abuela, Lola Suarez Zelaya. “De ellas aprendí a mantener una mezcla de confianza, humildad y el ímpetu y la visión por alcanzar objetivos audaces, haciéndolo con perseverancia, aún después de cualquier fracaso”, contó.

Su principal desafío: La sostenibilidad para madurar los programas de vacunas y llevarlos hacia la implementación y distribución en las poblaciones más necesitadas, así como mantener una cartera financiera, operacional y técnica compleja.

Su frase: Para influenciar cambios sostenibles hay que trabajar en equipo, divulgar en comunidad y ser líderes transformacionales.

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