Mujeres Desafiantes
2020-09-18

Sara Lila Cordero Porta: Promotora de la cultura emprendedora de Nicaragua

Fundadora y directora de La Fábrica Coworking, espacio establecido cinco años atrás.

Por Roberto Fonseca

Durante dos años trabajó en una incubadora de negocios, viajó y conoció diversidad de ecosistemas dinámicos y se propuso desarrollar un ecosistema emprendedor en Nicaragua.

Sobretodo, luego de corroborar que el país ocupaba el último lugar en América Latina y el Caribe en el índice Global de Emprendimiento. Salió al exteror a prepararse, regresó y fundó La Fábrica Coworking. Hoy este espacio tiene cinco años, superando la montaña rusa que representa el contexto sociopolítico nicaragüense, primero con el levantamiento cívico del 2018 y ahora con la pandemia de la Covid-19.

Lea el especial completo: Mujeres Desafiantes de Centroamérica 2020

Pese a las dificultades, sigue presente guiando y apoyando a los emprendedores nicaragüenses, que buscan hacer una diferencia con sus negocios.

Lo ha logrado activando La Fábrica de manera virtual, impulsando un Startup Weekend en línea, más de cinco cursos virtuales para grupos cerrados, charlas puntuales con aliados y un programa de incubación recientemente. En esas iniciativas han participado más de 1.000 personas que buscan reinventar sus negocios o iniciar desde cero.

¡Gratis! Descargue la edición especial de Mujeres Desafiantes

"Nos ha tocado cambiar el formato, pero no la misión", asegura. Antes de la pandemia, habían desarrollado 8 cursos de emprendimiento y más de 100 talleres, alcanzando a aproximadamente 8.000 emprendedores. También contabilizan 6 Startup Weekend, impactando a más de 400 participantes directamente. "Es importante que los nicaragüenses nos creamos capaz no solo de emprender, sino de crecer, de crear cambios y de hacerlo de una manera ágil y creativa", concluye.

La frase

'Ha sido clave en decisiones difíciles, escuchar mi intuación y recordar mi visión'.

Sea parte de nuestro evento Mujeres Desafiantes, esta vez digital: Regístrese

En sus propias palabras

¿Por qué decidió involucrarse en el campo en el que actualmente se desempeña?
Durante un par de años trabajé en una aceleradora de negocios, donde tuve la oportunidad de viajar y conocer diferentes ecosistemas emprendedores y con esto ver todo lo que hacía falta en Nicaragua. Incubadoras de negocios, espacios de coworking, acceso a fondos, cursos, competencias, premios, todo para incentivar una cultura emprendedora. Explorando esto, también di con datos garrafales, Según el índice Global de Emprendimiento, Nicaragua está de último en Latinoamérica, y en el índice Global de Innovación, Nicaragua es el penúltimo.

Foto: Estrategia y Negocios



En ese momento tenía dos opciones, quejarme por un mal gobierno y líderes que no han hecho esto posible en Nicaragua, o apropiarme del problema y hacer algo al respecto. Opté por la segunda opción y decidí prepararme para dedicarme a esto en Nicaragua. Para mi esa es la clave, cuando vemos problemas, no solo se trata de quejarse, sino de analizar por qué y ver qué podemos hacer nosotros al respecto, apropiarnos de los problemas para generar posibles soluciones que estén a nuestro alcance. Esto para mi es la base de una mente emprendedora.

¿Qué ha sido lo más difícil y lo más gratificante de sus actuales proyectos?
Lo más difícil han sido las crisis de Nicaragua. La socio-política y económica del 2018 y ahora le sumamos la crisis como efecto de la pandemia. Lo más gratificante han sido los resultados en la vida de los emprendedores con los que trabajamos, a pesar de la doble crisis, han surgido muchas nuevas ideas y emprendimientos gracias a los esfuerzos desde La Fábrica.

¿Cuánto le cambió la vida en estos tiempos de Covid-19? ¿Como está sorteando los obstáculos de la pandemia? ¿Se ha tenido que reinventar?
Este año tenía muchos planes y proyectos, igual que mucha gente, viajes de trabajo, charlas, encuentros de emprendedoras. Era un año que prometía para La Fábrica y para mí a nivel personal. Fue un golpe cambiar de planes.
Desde La Fábrica, inmediatamente tomamos la decisión de cerrar el espacio de coworking temporalmente. Esto también implicaba cancelar eventos y programas que estaban
planeándose durante el año, 2 Startup Weekend y cursos presenciales. A las pocos días de cuarentena (en Nicaragua voluntaria), tomé la decisión de continuar y activar La Fabrica de manera virtual, de la misma manera que habíamos iniciado. Y así lo hemos hecho por 6 meses.
En Abril hicimos un Startup Weekend virtual, donde en un fin de semana se desarrollaron ideas de soluciones a problemas generados por el COVID-19. Hemos hecho más de 5 cursos virtuales para grupos cerrados. Charlas puntuales con aliados. En Agosto hicimos un programa de incubación, de la misma manera, virtual y gracias a este formato participaron más de 1.000 personas que buscaban reinventar sus negocios o empezar desde cero. Nos ha tocado cambiar el formato, pero no la misión y lo hemos logrado.

¿Por qué decidió emprender, y cuáles son sus retos y grandes lecciones en este camino?
Inicié La Fábrica, porque ví un vacío en mi país y decidí empezar para aportar a llenar una parte de este vacío.

Algunas lecciones y retos:
Reto: Acceso a financiamiento. Cuando yo inicié, hice el famoso "pitch" a muchas entidades, fondos, grupos, y no estaban en sintonía. Los fondos para iniciar vinieron de un fondo de inversión del extranjero y era justo lo que no quería. Quería que fuera un esfuerzo 100% local. Esto prueba lo difícil que es tener acceso a financiamiento a local. Me gustaría ver mi país con más firmas de capital de riesgo y capital semilla.

Lección: Escuchar a tu intuición. Ha sido clave en decisiones difíciles, escuchar mi intuición y recordar mi visión. Escuchar a tu voz interna cuando algo podría ser diferente o mejor, una relación laboral, un aliado o socio, un cliente, aplica para todo. He aprendido a escuchar lo que yo misma me estoy diciendo a través de mi intuición y cuando me escucho, siento paz y siento que han sido las mejores decisiones.

Reto: Empezar algo tan nueva en un país tradicional. Era un reto estar en sintonía con la audiencia y potenciales clientes y aliados. El reto empezaba desde el lenguaje, por ejemplo, al usar términos tan básicos como startup cuando solamente estábamos acostumbrados a oír hablar de PYMES. Hasta el concepto mas amplio de la visión en hacer un cambio cultural.
Esto es un reto que sigue en pie, pero ha sido parte de cumplir la misión, servir de imán para las personas que quieren este cambio cultural y ayudan a acelerarlo.
Lección: La importancia de tu circulo de apoyo. Puede que tu intuición y tu experiencia no sean suficiente para tomar decisiones. Es clave poder tener un círculo de apoyo informal, cercano con quienes podas levantar el teléfono, pedir una reunión, un café o un vinito, y apoyarte en estas personas. Yo tengo un círculo muy presente para diferentes temas, desde temas financieros, estratégicos, de mindfulness, hasta temas personales.

¿En cuál etapa se encuentra su emprendimiento? Resultados destacados del negocio.
La Fábrica tiene 5 años, no ha sido un crecimiento lineal, desde que iniciamos hemos tenido una montaña rusa en el contexto nicaragüense. Mi misión ha sido poder estar ahí para guiar y apoyar a los emprendedores nicaragüenses que buscan hacer una diferencia con sus negocios, que aportan al país. Lo hemos logrado, incluso, estando más activos en los momentos más vulnerables. Lanzando el programa de Incubación en junio del 2018 y relanzando el programa de incubación de manera virtual durante la pandemia.

Algunos resultados destacados, es que nuestro programa de incubación virtual que desarrollamos durante COVID, ha llegado a mas de 1,000 nicaragüenses. En el transcurso antes de COVID, hemos desarrollado cursos 8 de emprendimiento y más de 100 talleres, alcanzando a aproximadamente 8.000 nicaragüenses. Hemos hecho 6 Startup Weekend, impactado a mas 400 participantes directamente. Todos estos números suman como resultado incidencia en la cultura emprendedora del país, que los nicaragüenses nos creamos capaz no solo de emprender, si no de crecer, de crear cambios y de hacerlo de una manera ágil y creativa.

¿Cuáles son los mayores obstáculos para que las mujeres crezcan como microempresarias/emprendedoras? ¿Qué debería cambiar en el sistema para apoyar su crecimiento?
Dos temas claves que si estuvieran a mi alcance implementaría el lunes:
Ajustes en el sistema financiero, es aún muy difícil para las mujeres conseguir préstamos formales y en buenos términos. El tema de las garantías es un enorme obstáculo, por lo general las propiedades están a nombre del esposo o papá, y esto es un impedimento. Me imagino un futuro con amplio acceso a fondos para emprendimientos y negocios creados por mujeres. Esto también va de la mano con opciones alternas a la banca tradicional.
Leyes laborales que apoyen, que permitan y den flexibilidad laboral a las mujeres para trabajar y tener una familia al mismo tiempo. Por ejemplo, flexibilidad para trabajar desde casa (ahora lo vemos más probable en este contexto), mejorar el paterno, mejorar políticas y espacios de lactancia materna y revisión y ajustes para salarios equitativos.

12 ejemplares al año por $75

SUSCRIBIRSE