Claves del día
2014-10-13

Costa Rica con salario mínimo más alto de región

Honduras es el segundo país con el mayor sueldo básico, mientras que Nicaragua paga la menor cantidad.

Por: El Heraldo

La fijación del salario mínimo es justificada por el objetivo de garantizar las necesidades básicas del trabajador y su familia, aunque es un tema de constante debate.

Mientras los trabajadores piden mayores salarios afirmando que es un mecanismo de distribución, los empleadores ofrecen aumentos moderados argumentando que evitarán alzas en los precios y deterioro de la competitividad.

En la región centroamericana, Costa Rica mantiene los salarios mínimos más altos. El sueldo nominal más bajo corresponde a los trabajadores no calificados genéricos, es decir, que tienen un bajo nivel educativo y laboran en diferentes ramas económicas.

Estos trabajadores devengan mensualmente US$510. El sueldo más alto corresponde a la categoría de bachiller universitario con US$912,6. Dichos montos muestran que el nivel educativo es el determinante del ingreso por la prestación de los servicios a las empresas de las distintas actividades económicas.

Mientras que en Honduras el salario promedio más alto es de apenas US$363,7 (US$146,3 menos que el costarricense), monto que deben recibir los trabajadores ocupados en establecimientos financieros, bienes inmuebles y servicios prestados a las empresas. Sin embargo, este tipo de empresas generan en promedio cinco puestos de trabajo por cada millón invertido.

Esta misma situación se presenta en Nicaragua, donde los trabajadores del rubro financiero reciben los salarios más altos, de al menos US$244.

El sector que más absorbe mano de obra en Honduras es la agricultura y son los trabajadores con los segundos salarios más bajos, al recibir en promedio US$254,7 al mes.

La proporción de la Población Económicamente Activa (PEA) que se dedica a la agricultura es de 35,8%, al menos 1,2 millones de personas, de acuerdo a datos del Instituto Nacional de Estadísticas (INE).

Del resto de los países de la región, Guatemala se caracteriza por equiparar el salario de los trabajadores agrícolas y no agrícolas en US$295,4. Además, el salario agrícola es el mayor de los cuatro países que establecen este tipo de categorización.

En El Salvador, los mejores salarios lo tienen las personas que trabajan en el sector comercio y servicio al recibir mensualmente US$242,40. La agricultura registra los ingresos más bajos de la región (entre US$94,80 y US$123,90), mientras que en Nicaragua varía entre US$108,6 y US$165,9, inferiores incluso a los de Honduras.

Desde los años ochenta incrementó la industria maquiladora, contratando principalmente a personal femenino, de baja preparación académica y aún continúa siendo una fuente importante de trabajo.

A nivel regional, los ocupados en la maquila en Guatemala son los que reciben los ingresos más altos de esta categoría con US$271,50, seguido por Honduras (US$252,85), El Salvador (US$202,80) y, por último, Nicaragua (US$146,7).

Subida de salarios, aumento de precios

En la mayoría de los países se toma como base la proyección del nivel de precios para determinar los aumentos salariales.

La principal queja de las organizaciones de trabajadores es que los aumentos de salarios se trasladan de forma inmediata al costo de los bienes y servicios y que las mejoras salariales son anuladas progresivamente por el efecto de los precios.

Al evaluar el comportamiento de la inflación interanual en Centroamérica al mes de agosto, las menores alzas se registran en El Salvador con 2%, aunque hay que recordar que es una economía dolarizada desde 2001.

En Guatemala, el nivel de precios llegó al 3,7%, según el Consejo Monetario Centroamericano (CMCA).

En tanto, los mayores incrementos en los precios de los bienes y servicios básicos se observan en Nicaragua con 6,7%, seguida por Honduras al llegar a 6,3%.

El tercer país con precios más altos es Costa Rica al sumar una inflación de 5,5%.

Estas cifras muestran que la marcada precariedad de los trabajadores se presenta en Nicaragua ya que tienen los salarios nominales más bajos y la tasa de inflación más alta de la región.

La idea de que el aumento de los precios es resultado de los costos, principalmente salariales, y que solo puede ser frenada a través de la caída de los salarios oculta que lo que se busca es mantener la ganancia.

Costo de vida

Un análisis del costo de la Canasta Básica de Alimentos (CBA) en Nicaragua permite señalar que el salario promedio para todas las categorías apenas cubre el 59,3% del costo de esta cesta de bienes de consumo de primera necesidad, con porcentajes menores para los trabajadores agrícolas (39,4%).

En Guatemala, a septiembre de 2014 la cobertura es del 71%. Mientras que en Costa Rica logran cubrir el costo de la CBA los que tienen un nivel educativo superior, el resto de hogares satisface sus necesidades entre un 76% y un 97%.

En el caso de Honduras, el aumento promedio de las remuneraciones de los trabajadores fue de entre 5 y 7,5%, pero hay que recordar que el salario se fija con base en el costo de una CBA que solo incluye 30 bienes, cuyo precio hasta agosto aumentó en 5,3% en comparación con diciembre de 2013.

En una reciente publicación, EL HERALDO mostró que los hogares que reciben dos ingresos, aunque no perciban el salario mínimo legal, son los que pueden cubrir el costo de la CBA, según estudios de la Dirección General de Salarios.

Si solo cuentan con un salario, los obreros agrícolas compran el 73,05% de los alimentos y no les queda ningún remanente para pagar educación, salud, vivienda, entre otros.

Para las otras ramas económicas: explotación de minas y canteras, industria manufacturera, electricidad y gas, construcción, comercio, transporte, establecimientos financieros, servicios personales y actividades hospitalarias, los trabajadores que laboran en empresas de 51 empleados en adelante sí cubren el costo de la CBA.

Salarios y competitividad

Economistas sostienen que disminuir el salario o mantenerlo bajo no es la única forma de aumentar la competitividad pero sí la más simple. La competitividad de un bien o servicio, de forma general, está determinada por su precio y calidad.

Al disminuir los salarios, uno de los principales costos de producción, o elevarlos ligeramente, el precio de los bienes y servicios debe disminuir y, por tanto, aumentar la competitividad, es esta opción la que se aplica en la mayoría de los países.

De acuerdo con este planteamiento, si Honduras consigue vender sus productos a un precio de US$10 y otros países lo venden a US$5, los productos nacionales son menos competitivos porque las personas preferirán los bienes que cuestan US$5 a los que cuestan US$10.

Además, menos exportaciones suponen un menor crecimiento económico que llevará consigo menos empleo.

A nivel individual, a los patronos les interesa que los salarios de sus trabajadores sean bajos, pero también les interesa que los salarios del resto de los trabajadores sean los más altos posibles para asegurar la venta de sus productos. Esta paradoja explica la caída de la capacidad de consumo de la población.

A nivel de país, en materia de competitividad, Honduras mejoró al subir 11 escalones y ubicarse en la posición 100, sin embargo, se mantiene a la zaga.

Costa Rica lidera el ranking (posición 51), Guatemala ocupa la segunda posición (puesto 78), le siguen El Salvador (lugar 84) y Nicaragua (posición 99).

El Reporte Global de Competitividad elaborado por el Foro Económico Mundial evalúa 12 pilares estratégicos, entre ellos la eficiencia del mercado laboral.

Este pilar mide la eficiencia y la flexibilidad laboral, la asignación de los trabajadores a su uso más efectivo, la proporción de incentivos para que den el máximo esfuerzo en sus puestos de trabajo y la facilidad de fluctuaciones salariales sin disrupción social.

Costa Rica aparece en la mejor posición de la región (53), seguido por Guatemala (90), en tercer lugar Nicaragua (107), y a la zaga El Salvador (121) y Honduras (142).

Estas disparidades se explican por las diferencias variables como pago y productividad de los trabajadores.

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