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Fecha de publicación: 2019-06-27
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Ranking de Bancos E&N: Se desacelera el crecimiento de la banca regional

Centroamérica registró en 2018 una tasa de crecimiento menor que el año anterior (3,2% vs 3,4% en 2017), influenciada por la crisis sociopolítica en Nicaragua. En este contexto, la banca regional aumentó en 3,4% sus activos, en 4,0% su cartera neta y los depósitos 3,1%, de acuerdo a los resultados del Ranking de Bancos E&N.

Por Roberto Fonseca,
Colaboró Luis A. Sierra


Sin embargo, aunque los números son positivos, la banca creció menos que en 2017, cuando los activos aumentaron 7%, la cartera 4,72% y los depósitos 9,1%.
Por tanto, en 2018 se desaceleró el crecimiento del sector y la utilidad mostró una contracción del -1,4%. El desempeño es diferente en Panamá, donde los activos de la banca de ese país crecieron en 2,6% y su cartera neta en 3,7%, mejores cifras que las reportadas en 2017 (1,2% y 1,2% respectivamente).
Por su parte los expertos de las agencias calificadoras, ven en general un desempeño positivo en 2018 (con excepción de Nicaragua) y una banca sólida, con buenos indicadores de capital y liquidez en Centroamérica, Panamá y República Dominicana.

“A pesar del menor crecimiento en la mayoría de países, la banca centroamericana ha mantenido un desempeño financiero estable, caracterizado por indicadores de capital y liquidez sin cambios relevantes”, valoró Rolando Martínez, Director Senior de Fitch Ratings.
El también Jefe de las Instituciones Financieras de Centroamérica en la agencia calificadora de riesgos, agregó que la banca de todos los países, con excepción de Guatemala y Honduras, ha enfrentado un incremento en el costo de financiamiento. No obstante, han logrado trasladar los mayores costos hacia las tasas activas a fin de proteger su margen de interés.

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Con un crecimiento del 4,0% en la Cartera Neta a nivel regional, Martínez indicó que los indicadores de morosidad tienen presiones al alza en la mayoría de países, ubicándose en niveles entre 1,9% y 2,5%. Solo El Salvador y Honduras mantuvieron relativamente estable la calidad de sus carteras, en los niveles más bajos del rango.

“Este comportamiento en la calidad de los préstamos representa retos para la banca, que si bien hasta el momento no ha deteriorado sus niveles de rentabilidad o capital, su evolución será clave para determinar su desempeño durante 2019”, agregó Martínez.
En el caso de Panamá, donde operan 69 bancos y el ranking lo encabeza Banco General, S.A., con US$17.080 millones en Activos y una Cartera Neta de US$10.912 millones, Martínez señaló que el crédito en Panamá mantuvo una tasa de crecimiento por debajo de 5% por tercer año consecutivo, como consecuencia de la desaceleración económica, del aumento del desempleo y la menor participación de crédito a extranjeros.

“En 2018 el crecimiento crediticio fue 4,3%. El paro en el sector construcción en el primer semestre tuvo una influencia negativa en el desempeño del crédito. Esto se refleja en el decrecimiento del crédito al sector construcción, de -3,5% en ese año. A diferencia de los otros países centroamericanos, los sectores más dinámicos en cuanto al crédito fueron los minoristas: consumo e hipotecas”, apuntó Martínez.

En opinión de Fitch, 2018 fue un año en el que la banca panameña mostró resistencia a condiciones más desafiantes en el entorno. La aplicación de la NIIF 9 (Norma Internacional de Información Financiera 9) implicó un mayor gasto por provisiones crediticias, las cuales incrementaron 35% durante el año.

Sin embargo, Rolando Martinez agregó que en términos generales los bancos fueron capaces de manejar bien su margen de interés y continuar ganando eficiencia operativa, lo que les permitió sostener niveles de rentabilidad y capitalización razonables. Por otra parte, señaló que la cartera de préstamos continuó con indicadores de mora con tendencia al alza, pero acompañados por un incremento en la cobertura de reservas crediticias, lo que permite que la capacidad de absorción de pérdidas de la banca se mantenga.

La visión de Moody´s José Ángel Montaño, analista de Moody´s, indicó que la agencia calificadora internacional tiene una perspectiva positiva sobre la evolución del sistema bancario panameño, así como de la evolución económica del país.

En ese sentido, recordó que meses atrás Moody´s subió la calificación soberana de Panamá a Baa1, lo que representa tres niveles por encima del grado de inversión.
“Diría que Panamá ha tenido una evolución muy positiva en términos económicos en los últimos años y esperamos que esto se mantenga los siguientes años”, agregó Montaño. Al respecto, cabe indicar que la Comisión Económica para América Latina y El Caribe (CEPAL) proyectan que Panamá crecerá a una tasa del 5,6% en el presente año.

“Esto se ve reflejado obviamente en una evolución positiva para el sistema bancario, en donde la rentabilidad, los niveles de capitalización del sistema en general han sido positivos, en línea a lo esperado”, reiteró. A su juicio, la evolución de la cartera en los últimos años ha sido positiva y en términos crecientes, principalmente en el ramo de construcción, de hipotecas y créditos personales (tarjetas de crédito, autos, etcétera). Incluso, a tasas por encima del crecimiento económico del país.

“Lo que hemos observando en el caso de Panamá (y resto de Centroamérica), es un deterioro en las métricas en el caso de la cartera vencida, lo que estábamos esperando dada la evolución de los créditos. Es normal ver un deterioro en algunas métricas de bancos y del sistema en general”, dijo Montaño. Pese al buen desempeño, el analista de Moody´s recordó que la comunidad financiera internacional sigue muy pendiente de lo que pueda pasar en Panamá, tras el escándalo de los Panamá Papers y la intervención de algunos bancos por las autoridades de ese país, debido a acusaciones de práctica de lavado de dinero, evasión fiscal, etc.

“El gobierno está haciendo un gran esfuerzo desde algunos años atrás para contrarrestar esta percepción del mercado. Sin embargo hay un riesgo reputacional, que podría deteriorar la relación entre banca corresponsal y algunos bancos europeos. Esto es algo que tendrá que seguir trabajando el nuevo gobierno (del presidente electo Laurentino Cortizo)”, concluyó Montaño, de Moody´s.

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Mejor año para banca de dominicana

El Ranking de Bancos de E&N analiza el desempeño de 33 bancos de República Dominicana, cuyos Activos sumaron en 2018 la cifra de US$32.753 millones, la que representa un aumento del 1,9% con respecto al año anterior. Además, la Cartera Neta creció en 5,5% y los Depósitos en 3,7%. A la cabeza del mismo está Banco de Reservas de la República Dominicana, S.A. con Activos por US$10.198 millones.
Larisa Arteaga, Directora de Fitch Ratings, señaló que la agencia calificadora registra un crecimiento en los activos, préstamos y depósitos, como resultado del pujante crecimiento económico del país (7%), así como la decisión de las autoridades monetarias de adoptar una política flexible desde mediados de 2017, con lo que en la primera mitad del año las tasas de interés fueron bajas y por tanto el ambiente fue propicio para estimular el crecimiento del crédito. “2018 fue mejor que el año 2017, cuando se produjeron escándalos de corrupción política que frenaron por varios meses la inversión privada y el gasto público, siendo ambos motores importantes de la economía dominicana”, afirmó Arteaga.

“En 2018, la morosidad de las carteras mejoró, la cobertura de provisiones fue más conservadora, y la rentabilidad se fortaleció. No obstante, compara con el período 2013-2016, caracterizado por el alto crecimiento económico y buen desempeño de la banca”, agregó.

La Directora de Fitch Ratings agregó que luego de varios años de incremento en el apetito de riesgo de la banca dominicana y de crecimiento fuerte en consumo, los bancos están siendo más conservadores en términos de no financiar segmentos de muy bajos ingresos, lo que resultó en una morosidad más baja.

“Tal posición más conservadora respecto a los créditos al segmento minorista, resulta en un desafío para que la banca mantenga sus márgenes elevados y su rentabilidad robusta. Mejoras en la rentabilidad estarán sustentadas en un menor costo de crédito, considerando que la banca dominicana aún tiene mucho espacio para avanzar en términos de eficiencia”, concluyó Arteaga, quien espera que 2019 sea un año de estabilidad para la banca, siempre y cuando no haya choques externos negativos.

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