Empresas & Management
2021-01-20

Opinión: Para enfrentar un escenario más dinámico e impredecible es importante la Resiliencia empresarial

Ser más resilientes se ha convertido en un objetivo común entre las diferentes organizaciones, teniendo como lección aprendida que cualquier eventualidad como las catástrofes naturales, las emergencias sanitarias, las amenazas cibernéticas y los desastres causados por el hombre.

Por Erick Montenegro, gerente sénior de Servicios Administrados de Tigo Business

Si el día de mañana sus equipos de cómputo dejaran de funcionar, ¿cómo continuarían operando sus recursos críticos (incluyendo el humano) para seguir alcanzando sus objetivos estratégicos? Aunque pareciera que este escenario es poco probable, la realidad es que el escenario actual y futuro es bastante impredecible, tal como lo sucedido con la pandemia, en donde muchas empresas se vieron forzadas a cerrar sus oficinas y buscar alternativas para continuar trabajando y brindando sus productos o servicios.

Ser más resilientes se ha convertido en un objetivo común entre las diferentes organizaciones, teniendo como lección aprendida que cualquier eventualidad como las catástrofes naturales, las emergencias sanitarias, las amenazas cibernéticas y los desastres causados por el hombre, representan un riesgo que puede interrumpir el negocio resultando en pérdidas financieras.

Según el informe 2019 Logic Monitor Study, 96% de las empresas experimentó una interrupción en sus operaciones en un periodo de 3 años. Por su parte, Gartner señala que el costo promedio del tiempo de inactividad de TI es de US$5.600 por minuto.

¿Está su empresa preparada para multiplicar su impacto en el desarrollo? La resiliencia es la capacidad de poder responder a cualquier contingencia de forma efectiva, absorbiendo el estrés y recuperando el funcionamiento de los sistemas y equipos críticos sin que esto afecte la continuidad del negocio. Esto no significa que la empresa tenga que "aguantar" o "esperar" a que ocurra algo para tomar acción, sino que se trata de prevenir, de implementar medidas que resguarden los sistemas, equipos e información y trabajar en un plan que establezca los pasos a seguir frente a una situación adversa.

De acuerdo con Mercer’s Business Responses to the COVID-19 Outbreak Survey, el 51% de las organizaciones de todo el mundo no tienen un plan de continuidad de negocio (BCP) en caso de emergencias o desastres como el actual brote de coronavirus. Uno de los pilares para ser resilientes es contar con un BCP y un plan de recuperación ante desastres (DRP), los cuales tienen como objetivo controlar al máximo los riesgos antes mencionados, y minimizar o incluso anular sus consecuencias negativas para seguir operando con normalidad, aún en momentos de crisis.

Conforme sigue avanzando la pandemia, es importante que los líderes empresariales analicen su negocio y evalúen si la organización está preparada para enfrentar cualquier imprevisto.

Es necesario enlistar cuáles son las amenazas más probables a las que se enfrenta la empresa y sus vulnerabilidades y crear un plan de respuesta y recuperación que detalle las situaciones, las acciones, los recursos y las personas clave con roles y responsabilidades en cada fase.

Siempre es indispensable evaluar y el plan cada cierto tiempo para identificar posibles fallas e irlos solucionando.

Según Harvard Business Review, ser resilientes representa cuatro ventajas principales : el beneficio de anticipación, que representa la capacidad de reconocer amenazas de forma más rápida; el beneficio de impacto que se refiere a la capacidad de resistir mejor el impacto inicial con una respuesta más ágil; el beneficio de velocidad de recuperación, que permite identificar los ajustes necesarios para regresar al nivel operativo anterior e implementar de manera rápida y efectiva; y el beneficio de resultados eventuales, que representa una mayor aptitud para el nuevo entorno posterior al choque.

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