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Fecha de publicación: 2019-03-12

Compañero robot, retos de la industria 4.0 en Costa Rica

Tenemos que acostumbrarnos a trabajar con robots, codo con codo. Educación y conectividad, claves para no perder el paso.

Por Daniel Zueras, estrategiaynegocios.net

El futuro es ayer. Si trabaja en un call center donde todo lo que hace es contestar llamadas, en el campo, como chofer, o en una firma de abogados, es muy probable que esté muy cerca de ser sustituido por la Inteligencia Artificial.

La técnica avanza como nunca habíamos visto, y los robots son competencia ya en el entorno laboral. Lo que está claro es que el compañero robot no le va a acompañar a perder el tiempo mientras se desayuna un gallo pinto con café a las 10 am, no se cansa, así que hay que buscar habilidades cognitivas en las que trabajar junto a él, y complementarnos.
Un estudio del Instituto McKinsey estima que la automatización incrementaría la productividad mundial en un rango entre 0,8% y 1,4% anualmente, cifra que se daría siempre que las personas sustituidas por la robótica se reincorporen al mercado laboral (y sean igual de productivas que en 2014).

El 95% de las organizaciones que ha implementado la automatización robótica de procesos (robotic process automation, RPA) dice que la tecnología ha mejorado la productividad, según la cuarta Encuesta Mundial de Robótica de Deloitte (2018). Además, el 93% de las que han implementado o ampliado la RPA afirma haber mejorado el cumplimiento, el 81% asegura que que ha reducido costos y el 77% dice que ha logrado mejor manejo de la información.

Pero no se estrese. Lo más normal es que la empresa quiera que usted realice funciones más sofisticadas, más entretenidas, retadoras, y más rentables para la compañía.
La Federación Internacional de Robótica (IFR, 2017) considera que este segmento de la automatización ha incrementado tanto la demanda por empleo como los salarios, ya que han permitido aumentarlos sin reducir las horas trabajadas, que el empleo crece a mayores tasas en aquellas ocupaciones con alto nivel de automatización, o que la robótica aumenta el sueldo promedio al elevar la demanda por puestos de alta cualificación.

¿Y en Costa Rica?

No todos los países tienen la misma conformación del empleo, y eso hace que difieran las cifras de riesgo por la automatización del trabajo. Uno de cada cuatro trabajadores de Costa Rica se dedica a labores básicas, y son los que más peligro corren de perder su empleo, lo que hace vulnerable su estructura laboral, apunta un informe de la Asociación Horizonte Positivo. Según la última encuesta del Instituto Nacional de Estadística y Censos hay 2,1 millones de trabajadores en el país.

Por esa razón, si en EE.UU. el 47 % de los trabajos están en riesgo por la automatización, la cifra en Costa Rica asciende hasta el 60 %. Cuando hablamos de riesgo, no quiere decir necesariamente que vayan a desaparecer (si bien una parte sí lo hará), sino que será necesaria una readaptación de funciones.

A nivel mundial, los sectores perdedores serán servicios, ventas, servicios administrativos, manufactura simple y choferes; saldrán reforzados los de gerencia, administración, finanzas, o creatividad.

En Costa Rica, los empleos en mayor riesgo son los de limpieza, peones agrícolas, construcción, guardias de seguridad, hotelería, o choferes. Hay unas 300.000 personas en esas categorías. El 43,9% de los trabajos en alto riesgo son las ocupaciones elementales; las que cuenta con mayor grado de informalidad son también las que tienen una mayor amenaza ante la automatización. Todo ello va a tener efectos en la pobreza, porque la pérdida de empleos afectará más a las personas en pobreza extrema, que por lo general realizan labores más básicas (con un promedio de escolarización de seis años), con un riesgo inminente de automatización, elevando la cifra hasta el 86%.

En el corto plazo, 65.000 choferes tienen la amenaza de los carros autónomos; y si los 20.000 trabajadores de call centers que hay en Costa Rica no se reciclan, evolucionan o cambian de carrera (ojo, no hablamos de los que trabajan en Centros de Servicios Compartidos, que tienen un mayor grado de sofisticación, ellos están varios pasos por delante) sí que se arriesgan a perder su empleo.

Priscilla Araya, especialista en Global Business Services de Deloitte Costa Rica comenta: “RPA se está empezando a implementar en empresas como los Centros de Servicios, permitiendo de esta forma automatizar procesos que son de un alto volumen transaccional pero de baja complejidad. Al realizar el proceso automatizado, los recursos que antes efectuaban esas tareas se pueden enfocar en puestos más analíticos, desarrollando nuevas habilidades para la mejora de procesos y reducción de costos.
Estamos en la era de la automatización y RPA es una oportunidad para las organizaciones, los cambios tecnológicos se deben utilizar como un socio para el crecimiento y desarrollo organizacional”.
“Habrá pérdidas de ajuste, en el corto plazo, pero el impacto a largo plazo será positivo”, asegura el economista José Francisco Pacheco, autor del informe de Horizonte Positivo. En todo caso, los empleados de call centers lo tienen más sencillo por su perfil, ya que son personas de 27 años, con 12 años de escolaridad promedio (frente a los 47 años y el sexto grado promedio de los conductores que, además, en muchos casos, no tienen acceso al seguro social tradicional). “Ahí está el reto -expresa Pacheco-, hay necesidad de políticas muy distributivas para grupos en distintos niveles de riesgo”.

Hay resistencia al cambio. Los que se oponen al progreso “tienen 200 años de haber perdido todas las batallas, y esta también la perderán; la diferencia es la velocidad a la que está pasando”, dice Roberto Sasso, presidente del Club de Investigación Tecnológica, que agrupa a más de 80 empresas.

En un país polarizado, no se está poniendo atención a lo que viene en lo que ya es el corto plazo, esta revolución que estamos viviendo en el entorno laboral. Según José Francisco Pacheco, “la agenda 2030 debe trascender no solo en contenido, también en la forma de organización” del Estado.

Un reciente estudio de Naciones Unidas muestra que el dinero público no alcanzará para todo lo que tiene por delante el país. Pacheco apunta que “el sector privado debe de verse como un socio en esta estrategia, si solo lo consideramos como el sector a garrotear, estamos mal”. El experto considera asimismo que el Estado debe replantearse su forma de trabajar, repensar cómo está organizado el sector público en su conjunto, teniendo en cuenta los efectos que va a traer (que ya está trayendo) la automatización en el empleo.
Parece claro que, en este marco, se resentirán las finanzas públicas al bajar la base imponible (si bien el incremento de la productividad y el ingreso en las rentas de los trabajadores podrían compensarlo); y se incrementará el gasto público.

Educación y conectividad, los retos

La solución a este enorme reto es la educación continua del empleado (con la participación del sector privado) y mayor infraestructura tecnológica. “Es importante que siempre cambiemos las habilidades de nuestros empleos. No importa dónde trabaje la persona, les damos estudios de distintas áreas, para mejorar sus habilidades”, afirma Munish Manchanda, Site Leader de Finanzas de Amazon para las Américas.

Otro punto importante es la legislación laboral del país, estas leyes “no son flexibles”, apunta Manchanda, quien explica que “tenemos trabajando más de 100 personas desde la casa, y para hacerlo tuvimos que cambiar procesos y políticas de la empresa”.
Un hálito de optimismo desprenden las palabras de Carlos Flores, director de Innovación para América Central de Microsoft, quien comenta que “Costa Rica ha hecho algunas cosas bien”, especialmente en temas de educación, capacitación de los trabajadores y robótica. Flores asevera que hay talento “de nivel mundial”, de cara a la exportación de bienes y servicios tecnológicos (36% de las exportaciones están alrededor de la tecnología, apunta estudio de la Cámara de Tecnologías de Información y Comunicación).

En todo caso, Sasso incide en la necesidad de “reentrenar” a la gente de manera rápida, y que incremente así su productividad en torno a la Inteligencia Artificial. Según este experto, no estamos ante una revolución, sino ante una “evolución tecnológica que no para nunca, y va a ser cada vez más rápida”. Por ello, una de sus consecuencias es la de tener que aprender a lo largo de toda la vida. El experto incide en que el país no está aprovechando el caudal ya existente en educación: “La estimación es que hay más de 100.000 muchachos en Costa Rica capacitados en robótica, pero vamos a la industria y tan apenas vemos robots”. Flores también comenta que el nivel de conectividad, respecto a la región es simplemente “bueno”, pero que hay que mejorar sustancialmente en la velocidad, así como en cobertura fuera de las ciudades.
Ante esto, Manchanda incide en la necesidad de invertir en infraestructura tecnológica. “Es necesaria una mayor velocidad y estabilidad de Internet. El país debe de invertir en tecnología”.
La conectividad es fundamental. “Costa Rica podría estar ya conectada con banda muy ancha, que lo cambiaría todo, pero no lo está -explica Sasso-. Lo cambia todo en estudio e investigación, y hace la diferencia quedándonos varios días trabajando desde la casa, lo que baja los costos y aumenta la productividad”. ¿Podremos realizar rápido esa transición, y adaptarnos a trabajar con las máquinas? Aunque no bajen con nosotros a tomarse un café a media mañana...

Países y personas: Perdedores y ganadores frente a la AI


Perdedores: Países que sustentan su estructura productiva en materias primas, países cuya ventaja competitiva se basaba en salarios bajos, países sin altos niveles de educación, infraestructura digital o legislación novedosa, países con débil inserción de la mujer en el mercado laboral y sistemas de protección social con baja cobertura, los que hagan labores rutinarias de poco contenido intelectual y esfuerzo físico simple

Ganadores: Países con sólidos sistemas educativos (Escandinavos y Este Asiático), países donde la interconectividad hoy es alta, países desarrollados donde volverán las inversiones hoy extranjeras, India y China por su elevado porcentaje de personas con buen dominio del inglés, habilidades en TI y sistemas educativos donde ya se estudian estos temas, quienes trabajen en temas científicos, médicos y de cuido, artísticos; cargos profesionales.

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