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Fecha de publicación: 2017-07-06

Generación Z: El efecto en la productividad laboral de una generación adicta al smartphone

¿La solución es despegarlos del teléfono o brindarles la libertad que piden? El smartphone ya es parte de nuestras vidas y los más jóvenes parecen aferrarse al mismo de sol a sol.

Por Gestion.pe

Los millennials ya dejaron de ser la nueva atracción del parque. Hace algunos años se insertaron en el mercado laboral, y ya es costumbre encontrarlos en la oficina todos los días.

Sin embargo, hay una preocupación creciente por su comportamiento con la tecnología. La adicción a los smartphones afecta directamente a la productividad de las empresas, y los millennials no representan el riesgo más alto en esta tendencia.

La generación Z está a la vuelta de la esquina. Los pequeños nacidos en el nuevo milenio se encuentran a punto de cumplir 18 años y tomar por asalto la industria mundial. Y si creían que los actuales jóvenes no podían despegarse del teléfono, estos chicos los van a sorprender.

“La nueva generación Z no logra diferenciar entre el smartphone y otra forma comunicacional”, advirtió a Gestion.pe Claudia Draghi, docente de Postgrado de la Universidad del Pacífico.

La solución que suelen encontrar las compañías ante este brote nomofóbico es bastante básica: no más celulares. La especialista sostiene que no es la respuesta más adecuada.

“La tendencia natural es restringir el uso de teléfonos, bloquear los accesos de las personas”, observó.

Explicó que la responsabilidad de los líderes es formativa, y deben encontrar la manera de conectar con la forma de comunicación de una generación que, además de Z, nació con un celular en la mano.

“Más que esperar que no usen el teléfono en la empresa, debemos hablar en su idioma. El éxito del líder del futuro está en su capacidad de adaptarse a las nuevas generaciones”, añadió.

Talento genzer

Ser nativo digital y vivir con un celular entre los dedos no es enteramente negativo, sin embargo. “Los chicos de la Generación Z tienen una capacidad multitask que no terminamos de entender. Son capaces de tener 20 pantallas y se sienten cómodos con eso”, explicó Draghi.

Desde pequeños los ‘genzers’ se han acostumbrado a mantener el control. Si no les gusta lo que ven en la televisión, pues prenden el Netflix, y si no hay algo que les satisfaga, tienen YouTube.

Esta facilidad de migrar de un contenido a otro los vuelve muy adaptables, lo cual significará una enorme ventaja en su vida laboral. “Hoy en día, los chicos tienen la capacidad de conectar en el corto plazo: hoy aquí, mañana allá, y luego retoman acá de nuevo. No lo olvidan, solo se organizan distinto”, aseveró.

La oveja negra en esta nube talentosa es que se sacrifica una de las principales habilidades blandas de toda persona: la sociabilidad. “Las nuevas generaciones están perdiendo la capacidad de vincularse de otra forma que no sea a través de la tecnología”, advirtió la experta.

El exceso de tecnología y la facilidad que otorga para comunicarse pueden resultar en la ironía de una comunicación más precaria. Draghi observó que “hay una falta de motivación de conectar directamente, cara a cara”.

“Uno de los grandes desafíos de los talleres de comunicación actuales es cómo resolver situaciones con personas que tengo cerca”, admitió.

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