Centroamérica & mundo
Fecha de publicación: 2011-09-21

ES: justicia española insiste en captura de militares

La policía de El Salvador dijo este miércoles haber recibido una petición de captura contra cinco militares salvadoreños retirados, requeridos por la justicia española por su presunta participación en el asesinato de seis sacerdotes jesuitas en 1989.

"Se han recibido cinco difusiones rojas (órdenes de captura) por parte de Interpol, que han sido remitidas a la Corte Suprema de Justicia para que sea esa instancia la que las conozca" y determine los pasos a seguir, señaló el subdirector de Investigaciones de la Policía, Howard Cotto.

Las órdenes de captura son contra los militares retirados Guillermo Benavides, ex director de la Escuela Militar, Oscar León Linares, Carlos Mauricio Guzmán, Joaquín Arnoldo Cerna y Héctor Ulises Cuenca.

Cotto señaló que la policía no tiene previsto proceder a la detención de los militares, requeridos por el juez Eloy Velasco de la Audiencia Nacional de España, pues antes la Corte Suprema debe decidir al respecto..

La Corte Suprema de Justicia ya se pronunció sobre este caso en agosto pasado, cuando denegó la detención de otros nueve militares retirados requeridos por el mismo juez español y por la misma causa.

En esa ocasión los nueve militares se refugiaron en un cuartel para evitar ser detenidos, hasta que los magistrados determinaron que "los jueces (extranjeros) no pueden decretar detenciones con fines de extradición (de salvadoreños) porque la extradición y las detenciones con el mismo fin son competencia exclusiva de la Corte" de este país.

El proceso fue abierto en España con base en el principio de "justicia universal" para los crímenes de lesa humanidad, contra los presuntos responsables de la matanza, ocurrida el 16 de noviembre de 1989, en el marco de la guerra civil que vivió este país centroamericano entre 1980 y 1992.

En medio de una ofensiva de la guerrilla izquierdista (ahora en el gobierno), los militares ingresaron al campus de la Universidad Centroamericana y asesinaron a seis jesuitas, incluido el rector, el español-salvadoreño Ignacio Ellacuría, y a dos mujeres, una empleada doméstica y su hija.