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Fecha de publicación: 2019-07-02
Foto PNC_SV

Las 5 medidas de seguridad implementadas por el nuevo Gobierno de El Salvador

Aumentar la presencia policial y militar en los territorios, mejorar prestaciones salariales a los miembros de seguridad e incomunicar las cárceles con el mundo exterior son algunas de las nuevas medidas implementadas en el Gobierno de Nayib Bukele para bajar los índices delincuenciales de El Salvador.

Por estrategiaynegocios.net

A un mes de asumir la presidencia de El Salvador, Nayib Bukele ha impulsado una serie de medidas enfocadas a reducir los índices delincuenciales, como declarar Estado de emergencia en los centros penales. El Ejecutivo busca frenar el control de territorios que tienen las pandillas, mientras sus detractores lo señalan de una reedición del "manodurismo" que ejecutaron los presidentes Francisco Flores y Elías Antonio Saca, en sus respectivos mandatos (1999-2009).

El Salvador es uno de los países más violentos del mundo, según el informe anual de InSight Crime, que cataloga a esta nación centroamericana como una de las más peligrosas. En 2018, el país registró un promedio de 51 homicidios por cada 100.000 habitantes, en su mayoría atribuidos a las pandillas.

Este es un resumen de las acciones ejecutadas por la administración Bukele en su primer mes al frente del Ejecutivo:

1 - Plan Control Territorial

La ejecución del “Plan Control Territorial” entró en vigencia el pasado 20 de junio y ocurre en momentos en que la imagen de la muerte de Óscar Martínez y su hija Valeria, ahogados en el río Bravo, en la frontera entre México y Estados Unidos, ha conmovido al mundo. También ocurre en el marco de una serie de enfrentamientos entre la policía y pandilleros en El Salvador, así como la prohibición de visitas familiares en centros penales y eliminación de toda señal telefónica.

De entrada, el Plan busca recuperar el control de 17 municipios con altos índices de criminalidad e influencia de pandillas. “Lo que se hará hoy es que si se controla el territorio, el Estado va a entrar con todas sus capacidades: educación, salud, infraestructura, cultura. Vamos a entrar el Estado completo, para recuperar el territorio de una manera integral”, dijo el mandatario. La segunda parte del Plan, que impulsará en julio, estaría enfocada en atacar la criminalidad de las zonas rurales.

Pese a esto, el fin de semana pasado, presuntos pandilleros de la MS asesinaron a un investigador de la PNC.

Bukele enfatizó a la población el domingo 30 de junio que en la medida se logre control de los territorios “no hay necesidad de pagar la renta (extorsión que exigen estos grupos a comerciantes)” a los miembros de estructuras delincuenciales. Habló a los miembros de pandillas: “Sálganse de las pandillas, no sirve de nada estar ahí. ¿Qué ganan ahí?”.

2 - Más apoyo de los militares

Más de 1.000 policías y unos 6.000 soldados fueron desplegados en las zonas con mayor incidencia delictiva y con alta influencia de pandillas. Uno de los propósitos del plan es combatir las extorsiones al comercio en zonas históricas, como el centro de la capital, San Salvador. El domingo 30 de junio, Bukele dijo: “La gente tiene que saber que la FFAA y la PNC han llegado para quedarse”

“Vamos a controlar territorios que antes no estaban controlados, como los centros históricos de las ciudades más importantes (…) Vamos a hacer valer el Estado donde el Estado debe de estar”, dijo Bukele al presentar el plan de seguridad, el pasado 20 de junio.

3 - Más fondos para la fuerza pública

Bukele también busca incentivar a los miembros que participen en las labores de seguridad, mismos que durante junio fueron objetivo de las pandillas, al menos siete policías perdieron la vida a manos de pandilleros. La Fuerza Armada también es blanco de ataques, por colaborar en recuperar territorios.

Luego de anunciar los planes de control territorial, el ministro de Hacienda, Nelson Fuentes, pidió a la Asamblea Legislativa la reorientación de un total de más de US$31 millones para alimentación de policías y soldados, monto que servirá para completar el déficit de sus pagos, fortalecer infraestructura policial y refuerzo al Ministerio de Gobernación, que se encargará de las labores de prevención y educación.

Del monto se destinarán US$9 millones al pago de alimentación para los soldados y policías que participan en el Plan Control Territorial, US$3.3 millones para mejorar la infraestructura de las delegaciones policiales, US$452.000 para el Ministerio de Gobernación y Desarrollo Territorial.

Los fondos provienen de nuevos ingresos que habían sido reportados en dos solicitudes anteriores del Ministerio de Hacienda.

4 - Más controles en las prisiones

Lo primero fue la eliminación de toda señal telefónica y de datos alrededor de las prisiones. El mandatario ordenó a las empresas de telefonía celular que operan en El Salvador garantizar que no haya señal en las 28 cárceles con las que cuenta el sistema penitenciario.
El bloqueo de la señal para celulares en un radio de 500 metros es parte de las medidas extraordinarias aprobadas en 2016; sin embargo, este -según el nuevo Gobierno- nunca se cumplió a cabalidad y permitía que los presos siguieran en contacto con los pandilleros que están fuera y se ordenaran extorsiones, homicidios y otros delitos. “Los medios de comunicación han publicado fotos de los traslados en las que los presos van descalzos, vestidos solo con calzoneta, amarrados con cadenas y caminando en cuclillas. Una clara muestra de trato inhumano, denigrante y represivo. Aunque ello pueda ser coherente con el anuncio de privilegiar la represión en la lucha contra el crimen, es totalmente contrario a una doctrina de seguridad respetuosa de los derechos humanos y acorde con la función primordial del sistema penitenciario”, señaló el Editorial UCA el pasado 26 de junio de 2019.

5- Declaratoria de emergencia en las prisiones

Declarar Estado de Emergencia en las cárceles implica prohibir la visitas familiares. La medida busca cortar completamente la comunicación entre los privados de libertad y el exterior, para evitar que sigan ordenando crímenes desde los reclusorios, especialmente contra policías y soldados.

Las pandillas en El Salvador, tienen unos 70.000 miembros, de los cuales casi 17.000 están encarcelados, y en su mayoría son de la Mara Salvatrucha (MS-13) y del Barrio 18.

En la última semana, la Dirección de Centros Penales acató “la orden presidencial” de mezclar a miembros “18 sureños, 18 revolucionarios y MS (Mara Salvatrucha)”. "El objetivo de los traslados es cortar las comunicaciones de los Penales hacia el exterior, salvaguardando la vida de los salvadoreños y desmantelar las mafias que se han instalado desde la época de la tregua", dijo Centros Penales en un comunicado de prensa.

Fase II del plan de seguridad

El 2 de julio, Bukele presentó su segunda fase del Plan de seguridad, que busca recuperar el territorio, este punto tendrá como título “Oportunidades”, con el se espera rescatar a los jóvenes de las pandillas y brindarles mejores oportunidades de aprendizaje o trabajo.

“Oportunidades” busca persuadir a niños y jóvenes para que no se integren a las pandillas y aquellos que están dentro desistan, para ello se movilizarán diferentes carteras del Estado quienes buscarán incidir en los jóvenes que están en riesgo.

Educación, salud, empleo, vivienda y oportunidades son las apuestas del gobierno para disminuir la criminalidad en el país.

Para esta segunda fase, que estará bajo la cabeza de la Unidad de Reconstrucción del Tejido Social que estará dentro del Ministerio de Gobernación, el mandatario indicó que pedirá US$91 millones, como refuerzo presupuestario a la Asamblea Legislativa.

Con información de Diario El Mundo / AFP

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