Especiales
Fecha de publicación: 2021-11-19

Kemly Camacho: La necesidad de un enfoque de género para el STEM

Incide en que la educación STEM (Ciencia, Tecnología, Ingeniería y Matemáticas) es un derecho, sobre todo en una sociedad digital.

Por Daniel Zueras, E&N

Kemly Camacho, gerente general y fundadora de la Cooperativa Sulá Batsú y profesora de la Universidad Cenfotec, se llevó el “Premio Mujer STEM 2020” a nivel latinoamericano por su promoción de la educación en STEM, organizado por la multinacional alemana SAP.
Esta profesora universitaria impulsa el programa TIC-as desde 2013 con Sulá Batsú, una cooperativa que combina las artes, la ciencia, la tecnología y las ciencias sociales para fortalecer el desarrollo local.

TIC-as está constituido por múltiples proyectos y “busca fortalecer un liderazgo femenino en las tecnologías digitales”. Se ha ido consolidando una red interesada en incorporar las visiones de las mujeres en la industria digital, integrada ya por 600 féminas de Centroamérica con diversos intereses, todos relacionados con tener un sector digital más inclusivo. “No nos interesa solamente que haya más mujeres en el sector digital. Sino que haya un sector digital inclusivo donde sea posible el liderazgo de las mujeres”, plantea.

Camacho considera que el STEM (Ciencia, Tecnología, Ingeniería y Matemáticas, por sus siglas en inglés) “es un campo de exclusión y expulsión” para con las mujeres, ya que la cultura profesional es muy masculina “y eso se refleja desde los niveles escolares hasta los centros de investigación pasando por escuelas, colegios, universidades”.

La exclusión de las niñas de los campos de oportunidad se debe al tipo de sociedad en el que vivimos. Las escuelas y las familias reflejan este sistema y repiten los patrones con los que se ha construido la vida en común. “A las niñas les encanta la ciencia y la tecnología, de esto no tengo ninguna duda porque todos estos nueve años de trabajar con niñas y mujeres jóvenes nos lo han demostrado, nuestras iniciativas se llenan de jóvenes entusiastas, interesadas y con muchas ganas de construir”.

Así, considera necesario generar un enfoque de género para STEM “y en eso estamos muy lejos en nuestros países”. Esto implica “desde las condiciones logísticas y de espacio que les ge- neramos a las mujeres para hacer STEM”, hasta los temas que se trabajan, las metodologías de trabajo, los propósitos de STEM, el ambiente en que se desarro- llan los procesos. “Hay que trabajar STEM desde otros enfoques, hasta ahora estamos tratando de ‘meter’ a las mujeres en un enfoque que no las ha incluido nunca, y esto no va a funcionar bien”.

Esta Mujer Desafiante cree en una ciencia, tecnología e ingeniería orientada a las necesidades del país y la región centroamericana: “Creo que la educación en STEM es sumamente importante, pero si está situada en un contexto específico y sus necesidades (una comunidad, un grupo de personas, una problemática específica). Creo que es sumamente importante la educación en STEM pero no en abstracto y no solo para responder a las necesidades de un sector u otro, sino para abordar los grandes problemas nacionales –el transporte, la seguridad, la alimentación, la desigualdad– desde las visiones de toda la diversidad de poblaciones que tenemos en el país. No podemos seguir pensando en un STEM que no esté en manos de toda la población costarricense”. Camacho cree en la educación STEM como un derecho en el contexto de la sociedad digital.

Otros enfoques

El esfuerzo debe estar en crear STEM con otros enfoques y visiones, donde las mujeres y otras diversidades tengan la posibilidad de reconstruirlas.

Frase:
"Me parece inaceptable que las oportunidades STEM estén centradas en un tipo de región y un tipo de población excluyendo a las mujeres, las personas rurales, las personas indígenas, las personas afrodescendientes, las personas migrantes, entre muchas otras que conforman nuestro país”.


RELACIONADAS