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Reto de la banca de Honduras: Atender a PYMES lideradas por mujeres

Según un estudio del INCAE, los bancos hondureños deben comprender mejor al sector empresarial liderado por mujeres y establecer nuevas reglas para otorgar créditos.

Por Gabriela Melara - estrategiaynegocios.net

De las 31.155 Pequeñas y Medianas Empresas (PYMES) que están registradas en Honduras, hasta el 2020, más de 7.210 estaban lideradas por mujeres, lo que representa el 23,1% de participación en el mercado. Gracia Barahona, Directora Ejecutiva de Ecobanking de INCAE Business School, recalca que estas empresas son un gran aporte para la sociedad productiva ya que “tienden a emplear a más mujeres”.

Su rol no se limita a dar más espacios a otras mujeres, sino que ayudan a escalar al país en temas de innovación y competitividad. “Las mujeres están intentando salirse de los perfiles tradicionales”, valora la profesional.

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El INCAE desarrolló el estudio: Estado de situación del acceso de la mujer emprendedora al sistema financiero en Honduras, con el que se pretende conocer las oportunidades que las mujeres tienen para obtener préstamos en las instituciones financieras y elevar la competitividad de sus negocios. El proyecto fue financiado por el Banco Centroamericano de Integración Económica (BCIE). Dicho informe concluyó que los bancos no están aprovechando el potencial que tienen las mujeres para ser parte del sistema, el proceso burocrático aleja al grupo y prefieren las microfinancieras.

“La mayoría de mujeres no mantienen relaciones con instituciones de gobierno o instituciones financieras porque las consideran burocráticas o carecen de tiempo para visitarlas. Además, hay desinterés por parte de ellas para buscarlas”, dice Barahona.

La Comisión Nacional de Bancos y Seguros (CNBS) reportó en 2019 que 58.568 millones de lempiras (US$2.436.28 millones, al cambio actual) fueron otorgados a las mujeres (36,5% del total) versus 101.800.9 millones de lempiras (US$42.346 millones) otorgados a los hombres (63,5% del total).

“La actual brecha financiera de las PYME lideradas por mujeres asciende a US$179 millones, un mercado potencial atractivo para la banca. El estudio se realizó en medio de la pandemia por COVID-19, que estaba afectando comercios y empresas familiares, muchos liderados por mujeres.El sistema financiero nacional de Honduras cuenta con 15 bancos comerciales, 10 sociedades financieras, dos bancos estatales, entre otras instituciones.

Las mujeres, oportunidad para los bancos

El documento concluye que las instituciones financieras están desaprovechando el potencial que tienen las mujeres. Entre las ventajas se destaca que el papel de la mujer en Honduras ha ido cambiando al integrarse cada vez más a la fuerza laboral, ya que cuentan con más acceso a educación y participan en el mundo empresarial. “Una vez que acceden a servicios financieros, las mujeres ahorran más que los hombres, pagan más puntualmente y son más cuidadosas con los riesgos”, agrega.

Barahona destaca que la mora de mujeres es del 3,6% contra el 4,2% que suman los hombres. INCAE reconoce que las instituciones financieras deben comprender mejor al mercado y crear sistemas de información, registros estadísticos y datos desagregados por género de sus clientes para desarrollar estrategias enfocadas a mujeres y hombres por separado.

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“Esto posibilita identificar y cuantificar las claras preferencias y expectativas de los clientes como resultado de sus roles de género, algo que la banca hondureña no está realizando en la actualidad. De hacerlo, las oportunidades de posicionarse con el segmento PYME liderado por mujeres ofreciendo productos crediticios acotados a sus necesidades son excepcionales”.

Pero no todo es negativo. Los números de la encuesta Global Findex del Banco Mundial, para 2017, indican que hay un largo camino por recorrer en inclusión financiera en Honduras, y el camino es más largo para las mujeres. Sin embargo, el país se ha venido moviendo en la dirección correcta, ya que el índice de acceso a cuenta financiera pasó de 21% en 2011 a 31% en 2014 y 45% en 2017 y la brecha de género se mantuvo estable en 9%.

Las mujeres buscan créditos que ofrezcan financiamiento con mejores tasas de interés, otorguen mayores períodos de gracia para capital de trabajo y presten servicios de educación financiera, como, por ejemplo, sobre cómo gestionar su negocio o cómo invertir.

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Mujeres pagan intereses más altos

Según Barahona, “las mujeres perciben que pagan más y, efectivamente, pagan más”. Principalmente, este grupo solicita préstamos para cubrir gastos de negocios, vivienda, consumo y microcrédito.

Las tasas promedio efectivas anuales para mujeres en los créditos comerciales rondan el 40,1% y para hombres es mucho menor, alrededor de 34,5%. En microcréditos, las mujeres también están en desventaja, ya que deben asumir un gasto del 40 % y los hombres, 36,3%.

Según la CNBS, “un análisis estadístico más detallado determinó que las diferencias entre las tasas de intereses cobradas a las mujeres, respecto a los hombres, no son atribuibles a un sesgo por género, si no a otras covariables utilizadas, tales como la institución que otorga el crédito, la relación cuota ingreso del deudor en la operación, el plazo, el monto y el tipo de crédito”.

Limitantes para el acceso a financiación

A pesar del progreso logrado en América Latina y el Caribe para reducir las desigualdades de género en los últimos años, diversas investigaciones continúan apuntando hacia la importante brecha de financiación existente, particularmente para el caso de las PYME.

La brecha obedece en gran parte a una serie de limitaciones que se pueden manifestar en mayor o menor grado en los diferentes países de la región, desde aspectos legales y formales hasta costumbres.

Para el caso de Honduras se identifican tres brechas; una es desconocimiento, las instituciones financieras no conocen las necesidades y preferencias de las mujeres y por parte de las mujeres que están poco informadas sobre servicios financieros. La segunda, aspectos culturales y sociales, en general. Las limitaciones en la capacidad jurídica y en los derechos de propiedad sobre los activos tienen una relación directa con el acceso.

Otra brecha son las regulaciones. De manera similar a lo que ocurre en la mayoría de países de América Latina y el Caribe, Honduras no presenta directrices en la regulación financiera que explícitamente combata la discriminación a la mujer en el acceso y utilización de servicios del sector financiero.

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