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Opinion
Fecha de publicación: 2017-04-28

Saber crear valor versus acumular riqueza

¿Cuánto dinero quieres llegar a tener? ¿Con cuánto dinero podría retirarse? ¿Cuánto es lo mínimo que necesitas para vivir feliz?

Por: Hugo Díaz*

Estas son algunas de las preguntas que se hacen los estudiantes durante el curso “Life of Meaning”, donde se explora el concepto de vivir “una vida con significado” como parte del currículum del Acton MBA, Maestría de Emprendimiento de la Universidad Francisco Marroquín.

Estas preguntas son importantes porque la mayoría de emprendedores tiene aspiraciones de acumular fortunas financieras basadas en el éxito empresarial. Tener metas claras es vital saber enfocar los esfuerzos personales y definir el camino para alcanzarlas. Pero es más importante aún saber diferenciar entre un objetivo exclusivamente concentrado en creación de riqueza y uno basado en la creación de valor. Una meta basada solamente en acumular riqueza es sumamente peligrosa.

En el famoso caso de Enron, el CEO se vio implicado en uno de los mayores fraudes financieros de la historia por la aparente ambición de acumulación de riqueza. Personas que lo conocen relatan que era uno de los mejores estudiantes de su clase en Harvard y estaba determinado a hacer mucho dinero. Definitivamente logró hacer mucho dinero temporalmente, pero su caso es evidencia de lo peligroso que puede ser enfocarse solamente en la meta de acumulación de riqueza sin tener en cuenta la creación de valor real y duradero.

Durante la burbuja de las empresas “.com” se crearon nuevos millonarios de la noche a la mañana. Muchos de ellos lograron grandes fortunas con solamente hacer planes de negocio en papel que nunca se convirtieron en empresas rentables. Sin embargo, ¿Cuánto duraron esas fortunas? ¿Cuántos de ellos terminaron perdiendo todo por hacer inversiones equivocadas o derrocharla en lujos temporales? Aquel que no saber crear valor puede muy fácilmente perderlo.

Por el contrario, un emprendedor que sabe crear valor, no se preocupa por las variaciones cíclicas del mercado. Le es indiferente si hay una burbuja empresarial o una recesión. Lo importante es saber identificar una necesidad no resuelta y brindar soluciones que satisfagan dicha necesidad de forma rentable y de esta forma crear valor.

Pero saber crear valor no termina allí. Las necesidades de las personas pueden cambiar y los mercados pueden reaccionar de forma distinta a un producto o servicio. Saber crear valor implica poder adaptarse a estos cambios. Un excelente ejemplo de esto es como Steve Jobs, fundador de Apple, pudo darse cuenta que tendría que incursionar en el negocio de los teléfonos celulares si quería mantener el dominio en el campo de las ventas digitales de música que había logrado con la creación del iPod. Para muchos de sus clientes que tenían iPods, ahora utilizan el iPhone para almacenar toda su música.

Saber crear valor es especialmente indispensable en los casos donde las cosas no salieron como se planificaron. Los emprendedores que saben crear valor pueden llegar a perder todo en una mala racha pero luego construir valor de nuevo aunque tengan que empezar desde cero.

En conclusión, el saber crear valor de forma duradera es mucho más valioso que acumular riqueza en sí mismo. La riqueza en sí no es duradera si no se sabe crear y preservar valor. Aprender a crear valor de forma duradera debería ser una de las metas más importante de cualquier emprendedor.

*Director UFM Acton MBA in Entrepreneurship

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