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Fecha de publicación: 2021-06-03

Opinión: Desafíos de la seguridad empresarial en tiempos de pandemia

La crisis generada por la pandemia amplió la demanda de servicios de seguridad con requerimientos que van desde protocolos de bioseguridad en los accesos y controles de aforo, hasta el establecimiento y revisión de acciones para garantizar la continuidad del negocio.

Por Antonio Pérez, gerente general de EULEN Seguridad, empresa que opera en Panamá.

En Panamá operan 175 grupos empresariales registrados como Sedes de Empresas Multinacionales (SEM) y, en general, entre corporaciones nacionales y extranjeras que no pararon labores y el 52% de compañías que han activado contratos suspendidos a sus trabajadores hasta marzo de 2021, todas son organizaciones que han tenido que trabajar en el diseño de planes de continuidad y retorno laboral. Para desarrollarlos debieron revisar sus estrategias y planes de resiliencia considerando que la situación ha generado impactos prolongados.

En este contexto, los planes de seguridad de las empresas han establecido nuevos protocolos y procesos para garantizar un retorno seguro. “A partir de la pandemia las empresas buscan su supervivencia y, para ello, establecieron las medidas de bioseguridad con protocolos y procesos que han mantenido durante la reapertura de actividades económicas y que, en algunos casos, mantendrán después de superada la situación.

De acuerdo con Pérez, para las compañías privadas es imprescindible reforzar los planes de seguridad mixta utilizando agentes y recursos electrónicos, así como su seguridad cibernética, un elemento clave debido al aumento del trabajo remoto. “También se incrementaron los programas de capacitación para proteger la seguridad y salud de los trabajadores durante el retorno”, completó el ejecutivo.

Un estudio de la firma Mercer Marsh Beneficios publicado en 2020 indica que durante la pandemia, 55% de las empresas siguieron trabajando con el enfoque de mantener medidas que protegieran la salud y seguridad de sus trabajadores y clientes pues son consideradas dentro de las industrias esenciales en cuarentena; 76% elaboró un plan para garantizar la salud y seguridad de sus trabajadores en el retorno laboral; 59% tenía un programa de capacitación para proteger a sus trabajadores durante el retorno y 95% implementaron trabajo remoto para las posiciones que lo permitieron. Esta encuesta analizó la realidad de más de 700 empresas en 12 países de Latinoamérica y el Caribe en tiempos de Covid-19.

En el país, las empresas avanzan en sus procesos de apertura basándose en lo dispuesto por la Ley N°201 de 25 de febrero de 2021 que establece las Medidas Temporales para Preservar el Empleo y Normalizar las Relaciones de Trabajo en Panamá, regulando el reintegro gradual de los trabajadores por sector económico: sector primario hasta tres meses, sector secundario seis meses y sector terciario hasta ocho meses.

Planes de seguridad

Adicional a los protocolos de bioseguridad para los accesos y los controles de aforo, las empresas replantean sus planes integrales de seguridad para garantizar la continuidad del negocio. Desde EULEN Seguridad advierten que en cuanto a políticas de Seguridad y Resiliencia Organizacional frente a la pandemia, las compañías trabajan en el desarrollo de programas GRC (gobierno, riesgo y cumplimiento), Planes de Gestión de Crisis (PGC) y Planes de Continuidad de Negocio (PCN).

Según explicó Antonio Pérez, en tiempos de crisis un plan de seguridad debe solucionar los problemas a los que se enfrentan las organizaciones en la operatividad de sus sistemas de gestión diseñando soluciones sobre cuatro pilares: centralización, automatización, monitorización y trazabilidad. Estos elementos permiten a las organizaciones mantener un alto grado de control de las situaciones que se presenten al contar con la información necesaria en el momento requerido para tomar decisiones y ejecutar de manera certera.
“Al tener toda la información centralizada se reducen los datos dispersos, lo cual permite tomar mejores decisiones; la automatización elimina las actualizaciones manuales y facilita conocer la información, el trabajo realizado y las situaciones que se presenten, optimizando los recursos, de manera más rápida y reduciendo el error; la monitorización permite revisar y vigilar los procesos accediendo a los sistemas de gestión desde la sala del centro de operaciones y la trazabilidad genera una serie de archivos históricos para revisar los procesos, identificar situaciones y reaccionar.

Las situaciones más diversas se pueden resolver siguiendo la interrelación de estos cuatro pilares, que se han hecho más relevantes para las empresas con la irrupción de la pandemia de la Covid-19. “Desde el seguimiento de situaciones no críticas pero importantes, como resolver que un equipo de aire acondicionado no esté proveyendo la temperatura adecuada en un centro comercial, hasta tomar las decisiones y acciones certeras al generarse un incendio en un edificio de oficinas, o garantizar que los equipos utilizados por los colaboradores para el trabajo remoto sean seguros.

Las organizaciones deben seguir otras mejores prácticas como: establecer equipos de Gestión de Crisis y Continuidad de Negocio, planes de contingencia o de sostenibilidad empresarial, mecanismos de comunicación de información y planes de respuesta por los riesgos generados en la cadena de suministro (si fuera un requerimiento en el sector de operación). Por otra parte, se debe considerar un plan de seguridad de la información y la privacidad pues hay personal en teletrabajo y en sus casas los equipos y la red no tienen la protección que tenían en las oficinas.

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