Tecnología
Fecha de publicación: 2019-09-05

Microsoft: La Inteligencia Artificial amplía las posibilidades para las personas con discapacidad

Un billón de personas alrededor del mundo tiene alguna limitación física o cognitiva y enfrenta dificultades para desempeñar tareas que para muchos de nosotros son rutinarias.

Por Thania Segura, Gerente General de Microsoft para América Central

En las últimas décadas, la tecnología ha demostrado su enorme capacidad para generar bienestar y romper barreras. Ha cambiado la manera como trabajamos, aprendemos, nos entretenemos, nos comunicamos. Ha ayudado a transformar casi todos los sectores de la economía, ya sea en las llamada industrias 4.0 o en sectores fundamentales para el progreso y el bien común, como la salud.

Pero más allá de los bits y bytes, la tecnología está generando oportunidades de crear un mundo laboral y académico más inclusivo, que no deje a nadie atrás. Importantes sectores de la población que usualmente se quedaban al margen de las principales actividades, tienen hoy posibilidad de superar los obstáculos que les impedían aprender, producir, entretenerse, interactuar y comunicarse. Ese es el verdadero propósito de la tecnología.

No es un tema menor. Las cifras son reveladoras: un billón de personas alrededor del mundo tiene alguna limitación física o cognitiva y enfrenta dificultades para desempeñar tareas que para muchos de nosotros son rutinarias. Adicionalmente, se estima que el 70% de las discapacidades son “invisibles”, que los problemas de aprendizaje en la infancia causan elevadas tasas de deserción escolar y que la tasa de desempleo en las personas que tienen capacidades diferentes suele doblar -y más- la tasa de desempleo de la población general.

Posiblemente pensemos que, si nadie en nuestro entorno está en esa situación, podemos parar ya esta lectura. Sin embargo, casi todos los que tenemos la fortuna de gozar actualmente de plena salud, en algún momento de nuestras vidas, experimentaremos -ojalá temporalmente- alguna limitación para ver, hablar, escuchar, movernos, por ejemplo si sufrimos un accidente, o si debemos someternos a un tratamiento. A esas posibilidades, que ya nos tocan a todos directamente, sumémosle que los avances en la medicina han prolongado nuestra esperanza de vida mucho más allá que la que pudieron soñar nuestros abuelos. Viviremos muchos más años, y, por sorprendente que sea el progreso científico, no hemos logrado detener los procesos de deterioro que es natural con el paso de los años. Llegará el día en que fallen nuestros ojos, nuestro sentido del oído, nuestro pulso tiemble, nos cueste escribir, concentrarnos o movernos con libertad. En todos esos casos, las herramientas tecnológicas pueden ayudarnos a seguir siendo productivos y a no parar nuestro enriquecimiento personal ni nuestro aporte a la sociedad.

Un claro ejemplo del poder de los avances en la accesibilidad es Otto Knoke, un reconocido Analista de Datos en Guatemala que fue diagnosticado con Esclerosis Múltiple (MS) hace más de 20 años. Su amor por la tecnología y el trabajo no dejó que su cuerpo se convirtiera en una barrera para seguir haciendo lo que más le gustaba. Knoke es la primera persona en su país en utilizar el software de seguimiento ocular de Microsoft para Windows 10, llamado Eye Control plataforma que utiliza para comunicarse con su familia y seguir trabajando con reconocidos clientes como Taco Bell y Grupo Tir.

Por todas estas razones, la accesibilidad de las personas con capacidades diferentes está en el corazón del desarrollo de las tecnologías que forman parte de nuestra vida cotidiana. La transcripción de voz a texto en tiempo real, las capacidades de visión de computadora y la funcionalidad de texto predictivo son solo algunos ejemplos de cómo la IA es ya útil para las personas con capacidades diferentes. Las opciones de aumentar el tamaño de la letra, eliminar de la pantalla las distracciones y notificaciones o separar las palabras y las sílabas, ayudando en el proceso de escritura y lectura que ayuda a las personas con dislexia, disgrafía y trastorno por déficit de atención. Las funciones para convertir el texto en audio, o la voz en texto o aquellas que permiten una interacción completa por voz, sin necesidad de utilizar el modo gráfico, facilitan la vida diaria de las personas con discapacidad visual.

También están, accesibles para todos, la posibilidad de generar subtítulos de manera automática en videos y presentaciones, con el fin de incluir a quienes sufren de discapacidades auditivas. Del mismo modo existen funciones diseñadas para controlar la computadora con los ojos, para dar acceso a la tecnología a quienes presentan alguna forma de limitación en su movilidad, o el control adaptativo para la consola de juegos, para que todos puedan jugar y ganar. Con la aplicación SEEING AI, a través de inteligencia artificial y el análisis de imágenes, la tecnología ayuda a leer textos y reconocer objetos para que el usuario puede identificar lo que está a su alrededor e interactuar con una mayor naturalidad, ya sea que se trate del nombre de una calle, la lectura de un menú en un restaurante o el precio de un artículo en un almacén. La aplicación Seeing AI “narra” el mundo y hace la vida más fácil a aquellos que lo necesitan.

Gracias a estas tecnologías, las personas con discapacidad encuentran el apoyo necesario para superar cualquier limitación. Hacer estas herramientas más conocidas para todos, democratizar la IA y las herramientas de accesibilidad son formas de aumentar la inclusión en Latinoamérica y en el mundo. Es una manera fundamental de reducir las desigualdades y colaborar con la construcción de una sociedad y un mercado laboral sin restricciones, que ofrezca condiciones cada vez más igualitarias para todos. Un billón de personas excluidas del mercado laboral o del acceso a la educación representa una enorme reserva de talento sin explotar, justo en un momento en que el mundo requiere tanto talento y necesita los aportes invaluables de la inclusión y la diversidad.

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