Tecnología & Cultura Digital
2022-07-06

5 formas que utilizan los ciberdelincuentes para robar datos de tarjetas de crédito

ESET Latinoamérica, comparte cuáles son las formas más comunes en que los ciberdelincuentes pueden obtener los datos de la tarjeta de crédito, y cómo protegerlos.

Por estrategiaynegocios.net

El cibercrimen mueve billones de dólares al año, los ciberdelincuentes frecuentan sitios de la dark web donde compran y venden grandes cantidades de datos robados, así como las herramientas necesarias para obtenerlos.

Se estima que hay hasta 24 mil millones de nombres de usuario y contraseñas obtenidos ilegalmente que circulan actualmente en dichos sitios y entre los más buscados se encuentran los datos de tarjetas, que los estafadores compran para cometer fraude de identidad.

Puede leer: ¿Cómo evitar el desgaste de los equipos de ciberseguridad en las empresas?

La escala del mercado de tarjetas es difícil de estimar. Pero los administradores de la tienda clandestina más grande del mundo se retiraron recientemente después de ganar aproximadamente 358 millones de dólares”, comenta Camilo Gutiérrez Amaya, jefe del Laboratorio de Investigación de ESET Latinoamérica.

A continuación, las cinco formas más comunes en que los ciberdelincuentes buscan obtener los datos de tarjetas de crédito:

1. Phishing: Una de las técnicas más utilizadas por los ciberdelincuentes para robar datos. En su forma más simple, es un engaño en el que el cibercriminal se hace pasar por una entidad legítima (por ejemplo, un banco, un proveedor de comercio electrónico o una empresa de tecnología) para engañar a un usuario y convencerlo para que ingrese sus datos personales o descargue malware sin darse cuenta.

2. Malware: Se han desarrollado diferentes tipos de códigos maliciosos diseñados para robar información. Algunos pueden registrar las pulsaciones del teclado de la víctima; por ejemplo, mientras escribe los detalles de la tarjeta en un sitio de comercio electrónico o bancario. Los ciberdelincuentes colocan estos programas maliciosos en los dispositivos mediante correos de phishing, mensajes de texto, o también a través de anuncios maliciosos.

3. Web skimming: Los ciberdelincuentes también instalan malware en páginas de pago de sitios de comercio electrónico legítimos. Estos códigos maliciosos son invisibles para el usuario, pero sustraen los detalles de la tarjeta a medida que son ingresados. En estos casos, según ESET, recomiendan al usuario comprar en sitios confiables y utilizar aplicaciones de pago de renombre, que probablemente sean más seguras. Las detecciones de web skimmers aumentaron un 150% entre mayo y noviembre de 2021.

4. Filtraciones de datos: A veces, los datos de las tarjetas se obtienen no de los usuarios, sino directamente de empresas con las que se hace algún tipo de transacción o negocio. Podría ser desde un proveedor de atención médica, una tienda en línea o una empresa de viajes. Esta forma de obtener datos es más rentable desde la perspectiva de los delincuentes, porque a través de un ataque se obtiene acceso a una gran cantidad de datos. Por otro lado, con las campañas de phishing, si bien son ataques se lanzan de forma automatizada, tienen que robar a los individuos uno por uno.

5. Redes Wi-Fi públicas: Cuando se está fuera de casa puede resultar tentador navegar por la web utilizando puntos de acceso Wi-Fi públicos: ya sea en aeropuertos, hoteles, cafeterías y otros espacios compartidos. Incluso si se tiene que pagar para unirse a la red, es posible que no sea seguro si los ciberdelincuentes han hecho lo mismo, ya que se puede usar el acceso a una red para espiar los datos de terceros a medida que son ingresados.

ESET comparte los siguientes consejos para proteger los datos de las tarjeta de crédito:

- Estar alerta. Si recibe un correo electrónico inesperado o no solicitado, nunca responder, hacer clic en enlaces ni abrir archivos adjuntos. Podría tratarse de un engaño que busca infectar con malware. O podrían llevar a páginas de phishing que parecen legítimas donde se solicitará el ingreso de datos.

- No divulgar ningún detalle por teléfono, incluso si la persona al otro lado suena convincente. Preguntar de dónde están llamando y luego volver a llamar a esa organización para verificar. No utilizar los números de contacto que proporcionan.

- No usar Internet si se está conectado a una red Wi-Fi pública, especialmente si no se utiliza una VPN. No realizar ninguna acción que implique ingresar los detalles de la tarjeta (por ejemplo, compras en línea).

- No guardar los detalles de la tarjeta de crédito o débito en el navegador, aunque esto permita ahorrar tiempo la próxima vez que se realice una compra. De esta manera se reducirán considerablemente las posibilidades de que obtengan los datos de una tarjeta si la empresa o plataforma sufre una filtración o si un atacante logra secuestrar la cuenta.

De interés: Malware activo se oculta en diversas aplicaciones para Android

- Instalar una solución antimalware de un proveedor confiable en cada uno de los dispositivos conectados a Internet.

- Activar la autenticación en dos pasos en todas las cuentas que tengan información sensible. La autenticación en dos pasos reduce las posibilidades de que los atacantes puedan acceder a las cuentas incluso si obtuvieron las credenciales de acceso.

- Solo descargar aplicaciones de tiendas oficiales, como la App Store o Google Play.

- Si se está haciendo alguna compra en línea, solo hacerlo en sitios con HTTPS (debería mostrar un candado en la barra de direcciones del navegador junto a la URL). Esto significa que hay menos posibilidades de que los datos puedan ser interceptados.

Instagram

12 ejemplares al año por $75

SUSCRIBIRSE