Opinion
Fecha de publicación: 2015-08-18
Es posible que no todas las personas sean idóneas para trabajar de forma remota. Se requiere un perfil de persona proactiva y autosuficiente para sacar el mejor provecho de este modelo de trabajo.

La empresa sin oficinas

El número de tele trabajadores creció un 80% entre 2005 y 2013, según estudio de Global Workplace Analytics.

Por: Hugo Díaz*

La tecnología ha cambiado muchas cosas en cuanto a cómo se lleva el día a día; entre ellas, el lugar de trabajo, siendo uno de los principales espacios de vida para la población económicamente activa, la tendencia de las empresas a trabajar en un lugar centralizado está cambiando de forma acelerada. Para abordar este tema considero que vale la pena iniciar con preguntas que nos ayuden a cuestionar el “status quo”: ¿Podríamos hacer nuestro trabajo más eficiente si no tenemos que ir a una oficina? ¿Qué significa eso en cuanto a libertad y satisfacción en el trabajo? ¿Cómo se pueden medir los beneficios para la empresa y para el trabajador?

Con una mayor adopción de sistemas de video conferencias y el acceso extendido al Internet, la necesidad de estar físicamente en un lugar para poder realizar un trabajo se está reduciendo drásticamente. Cada vez más empresas permiten a sus empleados trabajar desde casa, ahorrando así muchos costos de mantenimiento de oficina y tiempo perdido en estancamientos de tráfico. A esta modalidad se le conoce generalmente como “trabajo remoto” o “teletrabajo”. Según un estudio diseñado por Global Workplace Analytics, el número de tele-trabajadores creció en un 80% entre el 2005 y el 2013. Si esta tendencia sigue creciendo muy pronto la idea de levantarse por la mañana, arreglarse y luego trasladarse hacia una oficina de trabajo se podría volver obsoleta.

El ahorro de tiempo y el aumento de productividad pueden ser muy altos si se maneja esta relación de forma adecuada. Según este estudio, una empresa en Estados Unidos puede ahorrar hasta US$11.000 por cada persona que trabaja de forma remota. Pero los beneficios pueden ir más allá de ahorros económicos. Por ejemplo, para mujeres que recientemente han tenido un bebé, el teletrabajo es una excelente opción que les permite estar cerca de sus hijos y a la vez poder seguir siendo productivas en el mercado laboral. Al facilitar esta modalidad, se puede habilitar a miles de mujeres a seguir generando valor a la vez que disfrutan de la maternidad. Estos casos sin lugar a duda tienen el potencial de representar una ganancia tanto para la empresa como para la trabajadora.

El trabajo remoto no necesariamente significa que las personas deben trabajar desde su casa. En muchos casos, las personas que tienen un puesto de trabajo remoto deciden trabajar desde cafés u oficinas de “co-working” ubicadas cerca de donde viven. Estos espacios se han vuelto cada vez más populares y además de proveer valiosos servicios permiten flexibilidad e interacción con otras personas; que es uno de los aspectos que generalmente se mencionan cuando se habla de las desventajas del teletrabajo.

Es posible que no todas las personas sean idóneas para trabajar de forma remota. Se requiere un perfil de persona proactiva y autosuficiente para sacar el mejor provecho de este modelo de trabajo. Para este tipo de personas, el trabajar de forma flexible puede incrementar su satisfacción con el trabajo que hacen y la empresa para la que laboran. Con el tiempo surgirán más herramientas para facilitar esta modalidad de trabajo y medir efectivamente los beneficios para ambas partes. ¿Será entonces posible tener una empresa completamente sin oficinas? Según Jason Fried, CEO y fundador de la empresa de software Basecamp, esto si es posible y para demostrarlo escribió un libro sobre como lo hizo.

La tendencia del trabajo es hacia un futuro cada vez más flexible en tiempo, en roles y en ubicación. Esta flexibilidad está permitiendo que muchas personas generen valor sin necesidad de mudarse a grandes ciudades y está logrando conectar a muchas empresas con trabajadores talentosos en cualquier parte del mundo.

*Director UFM Acton MBA

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