Opinion
Fecha de publicación: 2014-08-18
Las firmas familiares buscan no gastar más de lo que ganan.

Aprendizajes de la Empresa Familiar (I)

Las compañías familiares son más cuidadosas en lo que se refiere al CAPEX o inversiones de capital.

Por: Julio Zelaya*

Muchas personas piensan en una empresa familiar y la cualifican como “pequeño negocio”, “enfoque local”, “problemas de sucesión” o inclusive “negocio más empírico en su operar”.

Aunque muchas empresas entrarían en esas descripciones, no refleja el poderoso rol que las organizaciones controladas por familias juegan en la economía mundial.

Empresas como Walmart, Samsung, Tata y Porsche son familiares. Más del 30% de todas las compañías que facturan más de US$1 billón son también de este tipo.

¿Cómo se comportan las empresas familiares y qué podemos aprender de ellas?

En este artículo estudiaremos una de las más completas investigaciones al respecto, publicada por Kachaner, Stalk y Bloch en 2012.

Se sorprenderá al entender porqué en buenos tiempos económicos las empresas familiares exitosas en promedio no obtienen los resultados que una empresa con más dispersión de propiedad, pero en épocas de crisis económica las empresas familiares sobrepasan a sus pares en resultados. En conclusión, las empresas familiares:

  1. Suelen enfocarse más en la resiliencia que en los resultados. En general, la empresa familiar se prepara mejor para las épocas de escasez. El CEO de una empresa familiar tiene los mismos incentivos de rentabilidad que un en una empresa “no familiar”, pero las decisiones estratégicas suelen tener un componente de enfoque “en la siguiente generación que heredará la empresa”.
  2. Son más frugales en buenas y malas épocas. Los estudios muestran que, en la mayoría de los casos, se da más lujos en una empresa corporativa no controlada por familia que en una familiar. En uno de los estudios se cita a un CEO diciendo al respecto “la forma más fácil de ganar dinero es no gastándolo”. En general sus estructuras de costo son más livianas, en buenas y malas épocas.
  3. La barra permanece alta para inversiones de capital. Las empresas familiares son más cuidadosas en lo que se refiere al CAPEX (inversiones de capital). Una cita de un CEO resume la forma de verlo como “no gastamos más de lo que ganamos”. Las palabras suenan a sentido común, pero no suele ser la filosofía de ejecutivos que no son dueños. Un proyecto, en la mente de a mayoría de empresas familiares exitosas, debe mostrar sus méritos por sí solos, antes de recibir grandes inversiones de capital.
  4. Las deudas son más bajas. En la mayoría de empresas familiares exitosas, la asociación de deuda es a fragilidad y riesgo. Existe una tendencia a preferir no estar a merced de un inversionista foráneo a la familia. Por ende, menor propensión a adquirir grandes deudas a nombre del negocio.
  5. Menos adquisiciones y las que se ejecutan suelen ser en empresas más pequeñas. Los estudios muestran que en promedio, las adquisiciones realizadas por empresas familiares representan un 2% de sus ingresos anuales, mientras las corporaciones no familiares invierten hasta el 3,7% de todos sus ingresos. La empresa familiar prefiere crecimiento orgánico a adquisiciones y, cuando se dan, son en negocios más pequeños ligados usualmente al negocio principal. Es común también encontrar poca experiencia en integrar organizaciones no relacionadas al grupo de empresas familiares. Los choques de cultura o el afán de controlar suelen minar el largo plazo.

Estos principios, probados exitosos, pueden ser aplicados en organizaciones en general, no importando su composición de propiedad. Sin duda, hay mucho que aprender de las empresas familiares. ¿Qué fue lo que más le llamó la atención de las conclusiones anteriores?

¿Qué está haciendo hoy por alcanzar sus sueños?

* PhD.

jzelaya@thelearningroup.com