Opinion
Fecha de publicación: 2019-08-08

Opinión desde Guatemala: La conspiración del voto nulo

Las conspiraciones del voto nulo en Guatemala no son cosa nueva. Por años, durante temporada electoral, han circulado rumores que indican que si cierta parte de la población (sea por su etnia, ubicación, estrato económico, etc.) vota nulo, se beneficia a cierto candidato.

Por Salvador Paiz

Hace unos días vi en Netflix el documental “Nada es privado”. El filme retrata la historia de la controversia de 2018 de Cambridge Analytica, una consultora que utilizaba herramientas de psicoanálisis y artillería informática para incidir en campañas políticas. Utilizaban información privada de millones de personas, adquirida sin su consentimiento, para crear mensajes y fake news individualizados, con el objetivo de manipular su voto.

Uno de los países en dónde trabajó Cambridge Analytica fue Trinidad y Tobago. La población de esta nación se caracteriza por estar dividida en dos grupos, la de procedencia africana y la de procedencia india.

Cambridge Analytica supo cómo robarse las elecciones de Trinidad y Tobago, aprovechando tales diferencias culturales. Para hacerlo crearon la campaña “Do so”, atractiva para los descendientes de africanos. En ella hacían un llamado al voto nulo para así beneficiar a uno de los candidatos. Ellos habían determinado que solo un segmento de la población era receptiva al mensaje, ya que los indios se caracterizan por ser más conservadores y respetar sus deberes ciudadanos.

Así que, si los africanos se abstenían de votar, uno de los candidatos saldría victorioso. Y así fue. El proceso electoral fue manipulado con esa falsa idea utópica del voto nulo. Una situación similar sucede en nuestro país.

Las conspiraciones del voto nulo en Guatemala no son cosa nueva. Por años, durante temporada electoral, han circulado rumores que indican que si cierta parte de la población (sea por su etnia, ubicación, estrato económico, etc.) vota nulo, se beneficia a cierto candidato.

Es más fácil persuadir a alguien a votar nulo, que animarlo a que realmente analice y estudie su voto. Habrá quienes crean que votar nulo es robarle un voto a la oposición, asumiendo que el mensaje se puede enfocar para incidir en cierto segmento de la población (rural o urbano, nivel económico, etc.).

Al final existen un sinfín de campañas que por distintas razones están promoviendo este tema. No debemos ser presas de esa manipulación ni darles alas a estas teorías de conspiración. Lo mejor que podemos hacer es emitir nuestro voto con total libertad. Recordemos que en esta vuelta un solo voto puede hacer la diferencia.

Votar nulo es peor que desperdiciar el voto. Es abstenerse de ejercer una de las decisiones más importantes que tenemos como ciudadanos. Votar nulo es la ruta más fácil y el camino de la menor resistencia.

Claro que hay disconformidad y frustración, pero ello no nos impide dedicarle tiempo a estudiar los candidatos, analizar sus propuestas y pensar a profundidad nuestro voto. Ningún candidato en ningún país del mundo es perfecto, pero nuestro sistema democrático nos exige en esta segunda vuelta elegir entre los dos finalistas que tenemos. Debemos hacerlo por el bien de Guatemala.

Recordemos que la ley indica que el voto nulo no es vinculante en esta etapa del proceso. Votar nulo supondría dejar al azar el destino de nuestro país. La única forma de no dejar nuestro futuro a la suerte es hacer valer nuestra decisión como ciudadanos. El nulo es abdicar nuestra responsabilidad de decidir sobre el camino que tomaremos como sociedad.

No podemos dejar que el resultado de este proceso electoral sea determinado por el absentismo, el voto nulo o nuestra indiferencia. Nuestras acciones son determinantes. Tenemos aún tres días para analizar bien nuestro voto. No nos resignemos. Decidamos qué futuro es el que queremos para nuestra Guatemala. Les pregunto, ¿qué hacemos entonces? ¿Abstenernos de votar porque no nos parece ninguno de los candidatos? ¿Votar nulo como muestra de nuestra frustración y ser parte de estas teorías conspirativas? ¿O tomar una decisión consciente sobre quién queremos que sea el próximo gobernante?

www.salvadorpaiz.com

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