Ocio
Fecha de publicación: 2018-05-18

El whisky más caro del mundo: US$1,1 millones por una botella

Los precios de los whiskies se han disparado a nivel mundial en los últimos años a medida que más y más compradores buscan botellas raras de Escocia, como Dalmore y Port Ellen, así como las destilerías japonesas Karuizawa y Yamazaki.

Por Bloomberg

Un nuevo récord se alcanzó este viernes en Hong Kong. Una botella de whisky Macallan de 60 años se ha subastado a un precio de 1,1 millones de dólares, convirtiéndose en la botella más cara de la historia.

El preciado objeto corresponde a una edición limitada de 12 unidades que se lanzó en 1986. El ejemplar está firmado por el artista italiano Valerio Adami, que realiza la imagen de la etiqueta delantera. Contiene 75 centilitros de un whisky puesto a envejecer durante 60 años en una barrica de la destilería escocesa Macallan. Así, el precio de venta equivale a 14.466 dólares por cada centilitro de la bebida.

El récord anterior se estableció en 2014, pero se trataba de una botella de seis litros de la misma marca, vendida a 4,9 millones de dólares de Hong Kong.

Los precios de los whiskies se han disparado a nivel mundial en los últimos años a medida que más y más compradores buscan botellas raras de Escocia, como Dalmore y Port Ellen, así como las destilerías japonesas Karuizawa y Yamazaki. Daniel Lam, titular de vinos y whiskies de la firma de subastas Bonhams en Hong Kong, dijo que el whisky ha superado incluso al vino francés más codiciado de Borgoña, Domaine de la Romanee-Conti, que se ha apreciado en un 30% en los últimos 12 meses. Los whiskies de Macallan de 18 años y más han duplicado su valor en el mismo período.

Si bien la vendimia de un vino está determinada por el año en que se recogió la uva, el embotellado generalmente se realiza entre 16 y 24 meses después de la cosecha, la edad de un whisky se refiere al tiempo que pasa envejeciendo en una barrica. Por ejemplo, el Macallan 1926 de 60 años no se embotelló hasta 1986.

Debido a la pérdida continua por la evaporación, conocida como la "porción de los ángeles", los whiskies más viejos producen menos botellas, lo que aumenta su rareza. A diferencia del vino, que debe consumirse a las pocas horas de abrir la botella, una botella de whisky se puede disfrutar por hasta un año después de que se ha descorchado.