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Fecha de publicación: 2020-05-15

Nicaragua será el más afectado por el COVID-19

Organismos multilaterales confirman que su contracción macroeconómica, de -6%, es la tasa más alta de la región. El gobierno ignora la pandemia.

Por Roberto Fonseca L. – estrategiaynegocios.net

Nicaragua será el país que sufrirá el mayor impacto macroeconómico y social de la región, ya que debido a los efectos de la pandemia del COVID-19, entrará a su tercer año consecutivo de contracción económica. De acuerdo al Fondo Monetario Internacional (FMI), el frenazo este año será de -6%, cifra por encima del resto de naciones de Centroamérica.

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“Para el caso nuestro se magnifica, ya que debemos recordar que el país viene enfrentando una crisis sociopolítica y económica desde hace dos años, con decrecimientos de la actividad económica de -4% en 2018 y -3,9% en 2019, con base en cifras oficiales”, indicó José Adán Aguerri, presidente del Consejo Superior de la Empresa Privada (COSEP).

Por su parte, la Comisión Económica para América Latina y el Caribe (CEPAL), estima que la caída del PIB será de -5,9%, por impacto del COVID-19, mientras el Banco Mundial proyecta -4,3%.

Aguerri valoró que ahora el problema es más complejo, porque desde 2018 Nicaragua enfrentaba una crisis interna y ahora se suma la crisis del mundo y, particularmente, de sus principales socios comerciales, Estados Unidos y la propia región centroamericana.

En ese sentido, agregó que al actual escenario se suman dos sectores que no habían sido golpeados por el primer tsunami del 2018. El primero, las empresas de zona franca, que se han visto afectadas a través de la cancelación de órdenes de trabajo de los clientes en el exterior y la interrupción de suministros por suspensión de labores en otros países. Esto conlleva la potencial pérdida de miles de empleos.

El otro sector afectado es el de las remesas, que fue uno de los pocos que creció pese al impacto de la crisis socioeconómica de 2018. “Ahora vamos a tener una caída en las remesas, producto del desempleo de nicaragüenses en Estados Unidos y en otros países, que podría estar entre -5% y hasta -20%”, señaló Aguerri.

En una crisis de corto plazo, que implicaría una contracción económica de -4%, el Banco Interamericano de Desarrollo (BID) ha estimado una caída del empleo formal en el país del -7,5%. En cambio, ante una recesión prolongada, con una tasa de crecimiento negativo cercana a -15%, el BID ha estimado una caída en los empleos formales de -20,9%, aseguró Aguerri.

“Es un escenario muy complicado. En este sentido urge que el gobierno tome acciones que le den oxigeno a las mipymes y a la economía informal”, concluyó el presidente de COSEP.

FORTALECEN PROTOCOLOS

Ernesto Narváez, gerente de Sostenibilidad de Grupo Compañía Cervecera de Nicaragua (Grupo CCN), productora de las cervezas líderes Toña y Victoria, aseguró que previo al inicio de la pandemia organizaron el Comité para atención de la crisis del coronavirus (COVID-19), presidido por la Gerencia General, desde donde desarrollaron un plan estratégico para atender la emergencia.

Explicó que éste incluye capacitaciones presenciales y a distancia sobre prevención de COVID-19 y entrega de kits para todos los colaboradores. También disponen de un protocolo preventivo para los proveedores de materiales y materias primas.

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“Cuidar de nuestro equipo, de nuestra cadena de valor y de sectores más vulnerables, es nuestro deber y nuestra responsabilidad. Es por eso que en Grupo CCN además de cuidar de nuestros colaboradores, hemos distribuido 12.000 litros de alcohol”, dijo Narváez.

Dada las características de la operación, agregó que la mayoría de los colaboradores no puede trabajar desde su casa, por lo que han implementado medidas de cuido y autocuido entre las que están toma de tempe ratura, distancia social en los espacios compartidos, turnos en el área de comedores y reuniones por plataformas digitales.

Por su parte Maricel Álvarez Chavarría, gerente de Asuntos Corporativos de Coca- Cola FEMSA para Nicaragua y Costa Rica, indicó que tienen como prioridad la salud y seguridad de sus colaboradores, clientes y de toda la comunidad, así como atender las necesidad de la industria de alimentos y bebidas en ambos países centroamericanos.

“Todas las industrias hemos tenido que adaptarnos a trabajar en condiciones adversas, cuidando a nuestros colaboradores y poniendo nuestro grano de arena para combatir esta pandemia”, afirmó.

En esta línea, detalló el gerente, “todos nuestros colaboradores han recibido información sobre la importancia de prevenir el contagio y de hacer efectivas las medidas internas de distanciamiento social en nuestras áreas comunes, así como la modalidad de teletrabajo para algunas áreas de nuestra operación”.

Además, han adoptado medidas adicionales como la instalación de estaciones de lavado de manos en varios puntos de la planta y proveer a los colaboradores de insumos y equipos de protección, entre otros.

Para superar el cierre de canales tradicionales, como hoteles, restaurantes y bares debido al confinamiento por COVID-19, Álvarez señaló que ese contexto complejo los ha obligado a ser más creativos y estar más cerca de los clientes, por ello en ambos países han habilitado servicios para entrega a domicilio, estableciendo alianzas con plataformas digitales.

Por otra parte dijo que mantienen el foco en los empaques retornables en los distintos puntos de venta de los países, en ese sentido, confirmó que busca que el portafolio de retornables crezca de la mano de los consumidores, apoyándose en campañas educativas que promuevan el cambio de hábito y el valor de utilizar ese tipo de empaques.

En ambas empresas, afirmaron los directivos, se ha aplicado la opción del teletrabajo o home office de forma indefinida con algunos colaboradores, que se desempeñan en puestos que lo permiten.

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