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Fecha de publicación: 2019-09-06

Epsy Campbell Barr, la primera mujer afrodescendiente en alcanzar la vicepresidencia en América Latina

Ha sido también diputada del Partido Acción Ciudadana, presidenta del partido, Coordinadora de la Red de Mujeres Afrolatinoamericanas y Afrocaribeñas y Coordinadora del Foro de Mujeres para la Integración Centroamericana. Su discurso y acciones han privilegiado siempre la agenda de la equidad de género.


Por estrategiaynegocios.net
Fotos por Valerria Regazzoli

"Ser la primera mujer vicepresidenta afrodescendiente en América Latina es un gran reto y gran oportunidad producto de un esfuerzo colectivo de mucha gente que ha caminado. Me permite abrir esa puerta más para que muchas más mujeres pasen por esa puerta y para que las sociedades vayan abriendo más oportunidades en todo el ámbito político". Así describió Epsy Campbell sobre qué rol juega en la democracia latinoamericana.

El nombre lo heredó de su abuela paterna. Nunca la conoció, pero es una de sus referentes de lucha constante. “Dicen que nunca se cansó. Enfrentaba un obstáculo y si no lo superaba la primera vez, seguía y seguía…” Hasta derribarlo, explica su nieta, Epsy Campbell Barr (San José, 1963), vicepresidenta y canciller de la República de Costa Rica, que también sabe sobre demoler límites y el pasado 8 de mayo se convirtió en la primera mujer afrodescendiente en alcanzar la vicepresidencia en América Latina, y la primera mujer canciller en la historia de Costa Rica. Pionera, por partida doble.

Para ella, esto no es casual sino el resultado de un proceso liderado por mujeres que fueron abriendo brechas y realizando esfuerzos sustantivos para que todos los espacios sean de las mujeres, igual que de los hombres. “Tiene que ver con una vida personal, pero también con un proceso histórico”, asegura.

Considera que estos nuevos techos de cristal que se han quebrado están también relacionados con una sociedad que le abre cada vez más oportunidades a las mujeres, “por eso no es casual que yo sea costarricense y que estas cosas se estén dando en un país como Costa Rica, que tiene ahora un gabinete donde más del 50% somos mujeres”.

Empoderamiento desde niña

Desde pequeña, impulsó la justa distribución de tareas en el hogar. "Puedo decir que mis primeras batallas políticas las gané en mi propia casa. Soy parte de una familia numerosa -cinco hermanas y dos hermanos-, y desde que tengo memoria me parece injusta la distribución de las responsabilidades en el hogar. No es justo que las hermanas lavemos los trastos y ellos no; no es justo que mientras ellos solo limpian el patio nosotras tenemos que ayudar en la cocina; no es justo que nosotras tendamos las camas y ellos no. ¡No es justo! ¡No es justo!", recuerda la funcionaria en un artículo escrito para el Instituto Interamericano de Cooperación para la Agricultura (IICA).

Campbell está convencida de que algo se transforma cuando las imágenes del poder dejan de ser las mismas. “Cuando cambian las fotografías del poder se va cambiando la democracia. Cuando las niñas empiezan a sentirse reflejadas en estas imágenes, cuando la sociedad mira en estas fotografías a más mujeres, a una sociedad más diversa, hay un cambio mayor que se está gestando”.

Mujer política

Epsy Campbell fue diputada del Partido Acción Ciudadana (2002-2006 y 2014-2018) y presidenta del partido del 2005 al 2009.

Antes, fue Coordinadora de la Red de Mujeres Afrolatinoamericanas y Afrocaribeñas (1997-2001), Coordinadora del Foro de Mujeres para la Integración Centroamericana (1996-2001); también ha sido integrante de la Alianza de Pueblos Afrodescendientes de América Latina y el Caribe, del Centro de Mujeres Afrocostarricenses y del foro Parlamento Negro de las Américas.

"Cuando estaba en cuarto año de la secundaria, hice un viaje y me compré un bolso azul con un letrero grande: “Never underestimate the power of a woman”. Y yo iba feliz por dondequiera con mi bolsito azul y con lo que ahora juzgo como mi primera pancarta política: “Nunca subestimes el poder de una mujer”", recuerda.

La vicepresidenta costarricense está convencida de que hay un aporte muy concreto de las mujeres a la política, “porque si hemos reconocido que tenemos una socialización diferente y que eso nos impacta en las relaciones humanas, ¿cómo no nos va a impactar en la política?”, se pregunta.

“Hacemos política y vivimos como mujeres, por lo que esas herramientas o cualidades suaves que nos enseñan desde niñas, tienen en este ámbito un potencial mucho mayor”, continúa. Entonces, no debe extrañar que las mujeres sean más sensibles en la política, porque lo son en la vida cotidiana, porque tienen la posibilidad de contar con una mirada más completa de la realidad, de generar mayor empatía.

“Antes se decía que las mujeres, en la política, se masculinizaban; ahora yo digo que nosotras feminizamos la política y, al feminizarla lo hacemos también con los hombres que hacen política”, explica. Esto se traduce en que los hombres cada vez más ponen el foco en temas sociales, por ejemplo, y toman aportes de la vivencia concreta, de lo que realmente está ocurriendo en la sociedad.

Ese, para Campbell, es un aporte de las mujeres. Desde la trinchera del poder ejecutivo, Epsy Campbell mantiene políticas específicas para las mujeres. ¿Por qué? “Porque estamos hablando del 50% de la sociedad, porque entendemos que hay unas brechas sobre las que tenemos que trabajar y nos hemos alineado con los Objetivos de Desarrollo Sostenible, donde hay uno bien claro relacionado con las mujeres.

Retos pendientes

"Desde muy temprano comprendí que las mujeres afrodescendientes, las mujeres indígenas y las mujeres rurales enfrentan unas dificultades adicionales a las que de por sí tienen las mujeres en general, y que habría que hacer un esfuerzo extraordinario por disminuir la brechas, no solo con los hombres sino entre las propias mujeres", apuntó Campbell. Insiste que el desarrollo debe ser en igualdad de condiciones.

También tiene otros retos pendientes. Lo primero: “más mujeres se gradúan de las universidades, pero hay más desempleo femenino”, nos dice.

Esto significa que, al igual que en el mundo, en Costa Rica la preparación académica no necesariamente les garantiza a las mujeres una mejor inserción en el mercado de trabajo.

En segundo lugar: “las mujeres seguimos estudiando carreras más tradicionales y los mercados están demandando ingenierías, ciencias, tecnologías, matemáticas, otras áreas en las que no hay un esfuerzo de orientación vocacional para que las mujeres, que muchas veces son las mejores en matemáticas, terminen consolidándose en carreras que son de mucha más alta demanda”.

Por último, explica la canciller, generalmente las responsabilidades de cuido, y no solo de niños, recaen sobre las mujeres y otras veces ellas, al no encontrar alternativas económicas terminan dedicándose a actividades exclusivamente reproductivas, sin poder aportar sus conocimientos fuera de ese ámbito.

Entonces, ¿qué debe hacer el gobierno? La vicepresidenta responde: “Uno, duplicar las opciones de cuido, porque solo esto permite a una cantidad de mujeres insertarse en el mercado de trabajo. Dos, un trabajo claro sobre orientación vocacional y una oferta para que las mujeres se capaciten en carreras técnicas que les permitan insertarse en los mercados de trabajo. Tres, un trabajo específico con las pymes femeninas, para que estén enfocadas en una oferta que sea viable en el mercado y que no estigmatice a las mujeres y las mantenga en unos círculos de pobreza”. Para Campbell, muchas veces no es la falta de capacidad de emprendedurismo que tienen las mujeres lo que las lleva a fracasar, sino que se les empuja a negocios inviables económicamente.

Por último la vicepresidenta asegura que será necesario “seguir promocionando acciones afirmativas para que a las mujeres se les contrate, porque en ocasiones esto no ocurre por ninguna otra razón que ser mujeres”.

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