Claves Del Día
Fecha de publicación: 2016-03-01
El secretario general de OEA pide "elecciones libres, competitivas y transparentes". ¿Cumplirá el regimen orteguista? (Foto: Archivo)

OEA pone la mira en situación electoral de Nicaragua

La Organización de Estados Americanos (OEA) dio una señal contundente ante el reclamo formulado por organismos de la sociedad civil y partidos políticos de oposición. Ellos demandan acompañamiento electoral del organismo para los comicios generales a celebrarse en noviembre de 2016.

Por: Confidencial.com.ni

El director del Departamento para la Cooperación y Observación Electoral la Organización de Estados Americanos (OEA), Gerardo de Icaza, respondió a una carta enviada desde Nicaragua por organismos de la sociedad civil y partidos políticos de oposición, en la que demandan acompañamiento electoral del organismo para las elecciones presidenciales a celebrarse a fines de este año.

Icaza expresó que “ha tomado nota de la situación que en materia electoral” sucede en Nicaragua por instrucciones del Secretario General de la OEA, Luis Almagro, el funcionario uruguayo que desde que tomó las riendas del organismo ha sido beligerante en exigir elecciones libres, competitivas y transparentes en el continente. El funcionario de la OEA dijo a las organizaciones nicaragüenses que “reitera su compromiso” de fortalecer los procesos democráticos en el Hemisferio.

Almagro envió una misiva a Tibisay Lucena, Presidenta del Consejo Nacional Electoral de Venezuela, antes de las elecciones legislativas celebradas en diciembre de 2015 en ese país, en la que recordó que parte del trabajo de la OEA “velar por la justicia electoral de la región, porque la justicia electoral es requisito para el buen funcionamiento de una democracia y para garantizar el más pleno respeto a los derechos civiles y políticos de todos y cada uno de sus ciudadanos”.

La sociedad civil y partidos opositores nicaragüenses retomaron las palabras de Almagro dirigidas al Poder Electoral venezolano, y le expresaron que “la observación electoral es una de esas garantías y no es en absoluto una injerencia”.

“Por el contrario, sí representaría una injerencia la inacción de la OEA ante situaciones que atentan gravemente contra la justicia electoral en nuestro hemisferio, como de hecho viene sucediendo en Nicaragua desde las elecciones municipales del año 2008”, sostiene la carta enviada desde Managua en noviembre de 2014.

Según la sociedad civil y opositores nicaragüenses, el gobierno del comandante Daniel Ortega no sólo violó de “manera flagrante el Acuerdo firmado con la OEA”, faltando a las garantías prometidas para el correcto ejercicio de la Misión de Observación de las últimas elecciones generales llevadas a cabo en noviembre de 2011, “sino que además no ha hecho absolutamente nada para implementar las recomendaciones que de manera reiterada han venido expresando en sus Informes las diferentes Misiones que han observado los comicios generales celebrados en Nicaragua”.

En la misiva, le presentan a Almagro los antecedentes de violaciones al proceso electoral nicaragüense: enumeraron la sentencia “amañada” que permitió la reelección de Ortega, las ilegalidades cometidas en las elecciones de 2011 y los informes de la Unión Europea que señalaron que el fraude se agravó durante la sumatoria de resultados.

Además, señalan la conformación de los Consejos Electorales Departamentales y Regionales dando un claro predominio y control al partido de Gobierno; el proceso de verificación y cedulación ciudadana dominada por el sandinismo; el padrón electoral inflado; la figura “inventada” del Coordinador de Centro de Votación; la no entrega a tiempo de credenciales a los fiscales de partidos opositores, entre otras “anomalías”.

“La Misión de Observación Electoral de la OEA no pudo acceder al momento de constitución y apertura de Juntas Receptoras de Votos, en 10 de ellas y en otras 4 no lo pudo hacer en el momento del escrutinio y cierre de las mismas. Esto alteró gravemente la capacidad de valoración de la Misión en la muestra preparada de 52 JRV”, añadieron también en la misiva.

La carta enviada en noviembre es suscrita por la Coordinadora Civil, el Centro de Investigaciones de la Comunicación, Hagamos Democracia, el Movimiento por Nicaragua, el Movimiento Autónomo de Mujeres, entre otros organismos de la Sociedad Civil. El Partido Liberal Independiente y el Movimiento Renovador Sandinista también respaldan la carta.

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