Claves Del Día
Fecha de publicación: 2014-09-29
Basándose en un modelo internacional que toma en cuenta escenarios ligados al cambio climático, los científicos del Centro Humboldt también descubrieron que para 2039 habrá un déficit del 3% o 4% de agua para operar el Gran Canal. (Foto: lagosdenicaragua.org.ni).

Centro Humboldt: Canal de Nicaragua es "inviable" ambientalmente

Repercusiones ambientales y sociales de la megaobra superan los riesgos admisibles, según la metodología oficial establecida por MARENA. Más de 100,000 personas y miles de propietarios serían afectados en la zona la ruta canalera, sin incluir los subproyectos, informa web confidencial.com.ni.

Por: confidencial.com.ni

El Gran Canal Interoceánico es un proyecto inadmisible para Nicaragua desde el punto de vista ambiental, así lo afirma el primer estudio independiente realizado a nivel nacional por un equipo de científicos del Centro Humboldt. Los expertos aseguran que la faraónica obra impulsada por el comandante Daniel Ortega tendría repercusiones mayores que las permitidas por la metodología que utiliza el Ministerio de Ambiente y Recursos Naturales (MARENA) al desarrollar estudios de impacto ambiental.

“Al aplicar la metodología oficial de la institución, basado en un método semicuantitativo, obtenemos una puntuación de 70,92. Lo que dice esta metodología es que hay un impacto ambiental muy significativo para resultados superiores a los sesenta puntos. Esto quiere decir que, con las consideraciones actuales, este es un proyecto no recomendable desde el punto de vista ambiental (…) Si existen este tipo de impactos, la realización de este proyecto se considera como no admisible”, explicó Víctor Campos, subdirector del Centro Humboldt, en una entrevista exclusiva concedida al programa Esta Semana.

Entre los hallazgos más significativos del documento, titulado “Valoraciones Socio ambientales de la ruta del canal interoceánico”, el Centro Humboldt asegura que la megaobra afectaría a unas 109.000 personas que residen sobre la ruta del Gran Canal. En julio de este año, HKND escogió la Ruta 4 para desarrollar el megaproyecto. De construirse, el trazado iniciaría en la desembocadura del Río Brito, en el Pacífico de Nicaragua, partiendo en dos el istmo de Rivas, internándose en el Gran Lago Cocibolca, atravesando el Río Tule y desembocando en el Río Punta Gorda, en el caribe.

Adicionalmente, Campos reveló que la obra afectaría a seis municipios de Nicaragua: Bluefields, Nueva Guinea, San Miguelito, San Carlos, Rivas y Tola. En ellos, las ciudades más afectadas serían Rivas y San Jorge, así como los pueblos de San Miguelito, Los Chiles, San Carlos y Tola. Dentro de dicha ruta, los expertos también identificaron 282 centros poblados ubicados en el polémico trazado, mismos que supuestamente serán trasladados a otros puntos de Nicaragua tras negociar las respectivas expropiaciones. Sin embargo, éstas no han sido esclarecidas por HKND, lo que ha provocado dos protestas al Sur del país.

Población desinformada

A pesar de las estimaciones anteriores, el subdirector del Centro Humboldt indicó que la cantidad de personas afectadas, así como los municipios en donde viven, podría incluso duplicarse, puesto que los datos empleados para esta investigación corresponden a cifras oficiales que no han sido actualizadas desde hace cinco o siete años.

“Como se sabe, es difícil encontrar datos actualizados porque se han retirado de los sitios web de los ministerios. No conseguimos información sobre infraestructura educativa y salud, para saber qué escuelas y centros de salud quedarían en la ruta”, explicó Campos.

Fue a raíz de esas limitaciones que los expertos tuvieron que hacer encuestas independientes en 233 poblaciones del istmo de Rivas y del Caribe. En esta última zona, manifestó el ingeniero, debían hacer este tipo de trabajo porque sus territorios no han sido catastrados.

“Descubrimos que nuestros datos estaban subestimados. La información oficial indicaba que en la zona donde se creará el Lago Atlanta (cuerpo de agua artificial) había sólo tres centros poblados, pero en realidad son más de 16 y algunos tienen más de dos mil habitantes que tendrán que ser desalojados. Esto generará impactos ambientales como sucede con todo embalse”, informó el ingeniero.

Durante las visitas que el equipo del Centro Humboldt realizó antes y después de la “consulta” realizad por la consultora Environmental Resources Management (ERM), empresa que está a cargo del estudio de impacto ambiental del Gran Canal, éste confirmó que la población todavía no sabe con certeza si está o no está en la ruta por donde pasará el megaproyecto o si en realidad se verán afectados por las expropiaciones.

La versión anterior contrasta con un informe de la misma empresa contratada por HKND, que asegura que aunque existen preocupaciones sobre la propiedad de la tierra, la mayoría de los ciudadanos consultados en Rivas, Ometepe, San Miguelito, Nueva Guinea y Bluefields estaban de acuerdo con vender sus propiedades, siempre y cuando fuese a un precio justo.

Este viernes, Telémaco Talavera –vocero de la Comisión Nacional de Desarrollo del Canal- confirmó que a mediados de Octubre se presentarán los estudios del censo que hizo HKND en el país para determinar la lista de ciudadanos que serán expropiados a causa del canal.

Presión del recurso agua

El estudio del Centro Humboldt establece que en época de invierno habrá una demanda de 7,5 millones de metros cúbicos de agua por día. En verano será de 8,44 millones de metros cúbicos.

“En base a los balances hídricos realizados para todas las sub-cuencas (afectadas), ellos (HNKD) estarían trabajando con un margen de 13% adicional sobre el agua que requieren. Esto es para datos anuales y no toman en cuenta la variación estacional, lo que quiere decir que están en un cálculo ajustado para satisfacer la demanda de agua del canal”, aseveró.

Las anteriores estimaciones, explicó Campos, toman como referencia la creación del Lago Atalanta, que estará ubicado en el Caribe. Para obtener sus resultados, tuvieron que jugar con datos oficiales para permitieran brindar un aproximado del área y capacidad de este cuerpo de agua artificial. En ese sentido, el ingeniero expresó que los desarrolladores del proyecto pueden incrementar el área de embalse del lago o trasladar agua de otras cuencas para hacer frente al déficit de recursos hídricos.

Basándose en un modelo internacional que toma en cuenta escenarios ligados al cambio climático, los científicos del Centro Humboldt también descubrieron que para 2039 habrá un déficit del 3% o 4% de agua para operar el Gran Canal.

Riesgos severos para la flora y fauna

En términos de flora, el estudio científico independiente resalta el peligro que representaría para el sistema de humedales de San Miguelito el paso del Gran Canal por su flanco Sur. Víctor Campos manifestó que al ser una zona protegida por la Convención Ramsar, la amenaza de la megaobra haría que dicho ecosistema ingrese a una lista de humedales en peligro. Y si el impacto del proyecto va más allá de lo aceptable, podría desincorporarse de la lista oficial de humedales, un duro golpe para Nicaragua en términos de conservación.

Asimismo, la megaobra afectaría otros puntos estratégicos como el Cerro Silva, la Reserva Punta Gorda y la Reserva Biológica del Sureste, además de partir en dos el territorio indígena rama-creole. El hecho de que el Gran Canal pase cerca de la Isla de Ometepe, declarada reserva de biósfera en Junio de 2010 por la UNESCO, también constituye un peligro para la flora y fauna que allí habita. Los centros de anidación de tortugas marinas en las costas del Pacífico y el Atlántico tampoco se escapan.

“Sabemos que Nicaragua es especial en este sentido. Pero el efecto principal no será en la anidación, sino en los ecosistemas de llegada. Hay una zona de aproximación, tanto en el Caribe como en el Pacífico, que será afectada permanentemente. Por allí es donde se desplazan las tortugas”, advirtió Campos.

Tomando como referencia directrices internacionales, los científicos aseguran que, de construirse, el Canal Interoceánico afectará a 22 especies en peligro de extinción, entre ellas la ranita ladrona costeña, el lagarto, la tortuga tora y carey, el águila real, el mono mico, la nutria o perro de agua, el oso hormiguero, el manatí, el gato montés, y otros. Sin embargo, la lista se amplía cuando se consulta las vedas nacionales indefinidas. El Puma Americano, por ejemplo, está en las listas nacionales y habita en territorio por donde pasaría el proyecto, que corta de Este a Oeste al país y no permite la libre circulación de especies de Norte a Sur y viceversa.

El estudio completo se presenta hoy en el foro “Reflexiones sobre el Canal y su concesión”, y estará disponible para el público en general y para el gobierno y HKND. “Esperamos que KND haga lo mismo y pongan sus estudios a disposición del público para que sean analizados de forma independiente, eso es lo que le pedimos al presidente Ortega”, dijo Campos.

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