Claves Del Día
Fecha de publicación: 2021-11-24

Mujeres Desafiantes, Pioneras 2021: 'Todavía estamos a la mitad del río'

Laura Chinchilla, primera presidenta en la historia de Costa Rica, Gioconda Belli, poeta y novelista nicaragüense, Alejandra Mora Mora, máxima autoridad de género en la OEA y Marisol Argueta de Barillas, directora principal para América Latina del Comité Ejecutivo del Foro Económico Mundial, abrieron este miércoles el V Encuentro Mujeres Desafiantes de Centroamérica de Revista E&N.

Por Ingrid Roldán Martínez, E&N

Fue un privilegio para las audiencias de Estrategia & Negocios escuchar de primera mano las experiencias que han vivido 4 destacadas centroamericanas en distintos ámbitos, los desafíos que han enfrentado y las experiencias que han vivido.

El evento online da continuidad a la más reciente Edición Especial Mujeres Desafiantes de Centroamérica 2021, publicada en noviembre por la Revista Estrategia & Negocios, la cual celebra el aporte de las mujeres en la construcción de nuestra región en el bicentenario.

En el panel “Pioneras, heroínas y fundadoras”, Laura Chinchilla rememoró sus luchas cuando fue presidenta de Costa Rica de 2010 a 2014. Su promesa, dijo, fue hacer de Costa Rica un lugar más seguro, pero lo más importante fue haber cambiado la percepción de la población en cuanto a las mujeres en el ejercicio del poder y haber inspirado a las generaciones jóvenes sobre lo que se puede lograr.

Se refirió a los desafíos que todavía enfrentamos las mujeres, en el tema político, que da muy pocos espacios a la participación femenina. “Somos el 50 por ciento de la población y tenemos el derecho a estar representadas”, enfatizó. Persisten desafíos, advirtió, como la violencia política contra las mujeres que crece conforme ganan más espacios. Aún hay dificultades para que accedan a financiamiento en las campañas electorales. Chinchilla destacó el tipo de liderazgo que ejercen las mujeres, un liderazgo más compasivo, dispuestas a escuchar otras voces. “La democracia hoy requiere del liderazgo que las mujeres podemos ejercer”, sostuvo.

Y advirtió: “será imposible alcanzar ningún Objetivo de Desarrollo Sostenible de la agenda 2030 si no se trabaja porque esos avances sean inclusivos, sin inclusividad no hay desarrollo, la desigualdad más perversa es la que afecta a las mujeres. Estamos en un momento en que no basta con luchar por el acceso a derechos, sino porque las mujeres alcancen posiciones de poder. Si no logramos equidad de género, será difícil salir de la crisis”.

MORA: PARA LAS MUJERES CUIDAR Y NEGOCIAR ES FUNDAMENTAL

Alejandra Mora Mora, también de Costa Rica, quien es la máxima autoridad de género en la Organización de Estados Americanos como secretaria ejecutiva de la comisión Interamericana de Mujeres (CIM) destacó el liderazgo femenino.

Dijo que cuando una mujer gerencia un proyecto la habilidad de estar atenta a todos los aspectos, de cuidar, se vuelve fundamental. También destacó el arte de la negociación en la toma de decisiones. “Los atributos de las mujeres, como cuidar el bienestar, cuidar la tierra, puede ser transformada en una ética política de gestión. Otra capacidad es la empatía”.

Se refirió a los aspectos en los que hay que superar una enorme brecha, uno de estos es el laboral. “Las mujeres siempre hemos trabajado, pero hay un tipo de trabajo que no es remunerado”, enfatizó. Otro aspecto es el de la violencia contra las mujeres, en el femicidio el varón ejerce el poder de una forma que él cree, erróneamente, que pude decidir sobre la vida de la mujer. También está el acoso en el trabajo.

“Aunque podemos reconocer que hemos avanzado, todavía estamos a la mitad del río” dijo Mora.

MARISOL ARGUETA: LA BRECHA MÁS AMPLIA ES LA ECONÓMICA

La abogada y diplomática salvadoreña Marisol Argueta de Barillas, directora principal para América Latina y miembro del Comité Ejecutivo del Foro Económico Mundial se refirió a la primera mujer de su país que se postuló a presidenta de la República en 1930, mucho antes de que se reconocieran los derechos políticos en la Constitución.

Argueta contó que cuando la nombraron canciller de su país, su padre le dijo que no tuviera miedo y que siguiera consejos de personas adecuadas. Precisamente el consejo de no tener miedo ella se lo transmite a las mujeres centroamericanas. “Que se esfuercen muchísimo para ser buenas en lo que hacen. Si nosotras fallamos cerramos la puerta y creamos escepticismo”,dijo.

En la conversación también se abordó el Informe Global sobre la Brecha de Género 2021 del Foro Económico Mundial. Dijo que son dos aspectos donde está cerrada la brecha de género en América Latina: educación y salud. Los resultados sirven para tomar acciones en miras de reducir esa brecha.

La brecha más amplia, advirtió, se da en la participación de la mujer en la actividad económica. “Ahí es dónde encontramos más desventajas para las mujeres por razones culturales, regulaciones que todavía obstaculizan la participación de la mujer”. Es importante, propuso, trabajar diferentes sectores y crear un ecosistema integral que permita a la mujer desarrollarse”.

LAS MUCHAS VIDAS DE GIOCONDA BELLI

La destacada escritora nicaragüense Gioconda Belli habló de todas las etapas que ha vivido, desde una temprana militancia política en pos de cambios en su país, hasta el desencanto con el rumbo que tomaron las cosas, los exilios que ha vivido en México y Costa Rica y lo que ha representado la literatura para ella.

Desde muy joven sintió el impulso de hacer cosas diferentes. “Creo que las mujeres nacemos con una doble carga psicológica que es la necesidad de romper ese nido, esa protección en que nos quiere mantener la sociedad para que seamos dóciles, estemos en la casa; yo, desde muy joven sentí el impulso de hacer otras cosas”.

Estudió y se graduó en Publicidad y Periodismo, fue la primera ejecutiva de cuentas en Nicaragua cuando tenía 17 años de edad. Como joven esposa y madre trabajadora decidió tomar acciones más drásticas contra la dictadura de Anastasio Somoza y se unió a los Sandinistas. “Me daba mucho miedo entrar a una organización clandestina como el Frente Sandinista, pero poco a poco me convencí de que no había otra alternativa”.

En ese tiempo ella era madre de una niña pequeña. “Me daba terror pensar qué me iba a pasar, pero también pensaba en los futuros hijos de otras mujeres, qué iba a pasar con todo nosotros si permanecíamos en ese sistema dictatorial. Con gran idealismo entré a la lucha contra la dictadura de Somoza”, dice.

Esta experiencia le enseñó a no tener miedo, “a ser arrojada, atrevida, valiente”. El triunfo de la Revolución Sandinista conllevaba la esperanza de cambio, pero Gioconda Belli notó acciones con las que no estaba de acuerdo.

En 1984 decidió dedicarse de lleno a escribir. “Me fui a escribir ‘La mujer habitada’”, comenta. En 1993 rompió con el Frente Sandinista debido al autoritarismo de Daniel Ortega. Vivió en Estados Unidos y años después volvió a Nicaragua para radicar definitivamente, pero la situación de represión se agudizó desde 2018. “Hemos vivido en Nicaragua una situación intolerable de represión que empezó con una matanza terrible de 325 personas y ahora estamos en la peor situación porque se está capturando, capturaron a todas las personas que se habían propuesto como candidatos electorales”.

Esta situación la obligó a salir de nuevo al exilio. “No me arrepiento de todo lo que he hecho. Logré romper ese huevo de la protección, me atreví a escribir, me atreví a militar, me siento muy satisfecha de que haya habido en mi tiempo de vida un empuje muy grande en el desarrollo de la presencia de las mujeres en la política, en los negocios”, enfatiza. Se considera optimista y que la vida le está dando otra oportunidad para reinventarse.


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