Claves Del Día
Fecha de publicación: 2021-09-07

El Salvador inicia la era bitcoin

El Gobierno de El Salvador advirtió a los empresarios que no acepten transacciones con bitcoin, podrán ser sancionados de acuerdo a la Ley de Protección al Consumidor.

Por AFP / Europa Press

El Salvador opera desde este martes con el bitcóin como moneda de curso legal a la par del dólar, un polémico plan promovido por el popular presidente Nayib Bukele para reactivar la economía que arrancó con una caída del sistema debido a la alta demanda.

El experimento, que genera dudas en la mayoría de la población y desconfianza en los especialistas, es seguido de cerca en las redes sociales por impulsores y detractores con las etiquetas #bitcoinday y #noalbitcoin.

El sistema presentó problemas en el arranque. En las primeras horas de este día aún no se ha podido estabilizar para su descarga en Apple Store y en Play Store. Sí está disponible en Huawei Store. "Por unos momentos no funcionará @chivowallet, la hemos desconectado mientras aumentamos la capacidad de los servidores de captación de imágenes", escribió Bukele el martes en Twitter. "Los problemas de instalación que tuvieron algunas personas fueron por esa razón. Preferimos corregirlo antes de volver a conectarla", explicó.
“Por primera vez en la historia, los ojos de todo el mundo estarán puestos en El Salvador”, escribió el presidente Nayib Bukele en su cuenta de Twitter. El tuit fue compartido por otros funcionarios de su Gobierno como la ministra de Economía, María Luisa Hayem, que aseguró que el país “se posicionará a la vanguardia en tecnología financiera y transformación económica”.

Dos décadas han pasado desde que se adoptó el dólar estadounidense como moneda de curso legal que, aunque se permitía la circulación de colón, se mantuvo hasta hoy como la principal divisa. Con la entrada en vigencia de la Ley Bitcoin, la criptomoneda podrá ser utilizada para cualquier transacción e incluso para pagar impuestos; sin embargo, el Gobierno asegura que los salarios seguirán en dólares, publicó diario El Mundo.

Las dos grandes apuestas del Ejecutivo son: reducir el costo de envío de las remesas pues los salvadoreños en exterior podrán enviar dinero en bitcoin e incluir al 70 % de las personas que por hoy no cuentan con servicios del sistema financiero formal.

El gobierno ya compró sus primeras 400 monedas, a un valor de mercado de 21 millones de dólares. Además lanzó la billetera electrónica Chivo para los teléfonos celulares, y obsequió a los salvadoreños un monto equivalente a US$30 en bitcóins para que empiecen a operar.

Desde la comunidad de criptomonedas se ha dado la bienvenida a este movimiento, como es el caso de billeteras como Binance. Sin embargo, más del 60% de su población activa no posee una cuenta bancaria.

Empresas deberán de aceptar transacciones con bitcoin

El asesor jurídico de la Administración de Nayib Bukele, Javier Argueta, en una entrevista, será obligatorio para pequeños, medianos y grandes comercios contar con un sistema de pagos digitales en sus móviles que les permita aceptar transacciones con bitcoin.

Argueta ha insistido en la obligatoriedad de contar con la aplicación, diseñada por el Gobierno, para transacciones digitales, reforzando las palabras que Bukele ya anunció en junio, cuando aseguró que "si hay una señora que vende fruta en el mercado, está obligada a recibir el pago en bitcoin". Respecto a las sanciones concretas que podrán aplicarse, Argueta ha admitido que "en materia de derecho sancionatorio la ley (de bitcoin) no trae nada, sí hace referencia, por ejemplo, a una integración normativa, en una figura que se llama normas penales en blanco donde hace remisiones de infracciones a la Ley de Protección al Consumidor, hace referencia también a la Ley de la Superintendencia del Sistema Financiero".

Protestas ciudadanas

A lo largo de este día han sido convocadas al menos seis protestas ciudadanas de distintos sectores en contra de la implementación de la criptomoneda.

Previo a este día, desde el Banco Mundial, hasta el Fondo Monetario Internacional y laureados economistas nacionales e internacionales han advertido de los peligros de usar este criptoactivo como moneda de curso legal.

Según muestran al menos tres encuestas hechas por dos universidades y un equipo periodístico especializado en encuestas. La última de ellas, realizada por la Universidad Centroamericana (UCA), mostró que 7 de cada 10 salvadoreños no quiere usar la criptomoneda y piden derogar la ley.

Los peligros del lavado de dinero y financiamiento del terrorismo son solo dos de las principales razones que han mantenido a la criptomoneda al margen de la legislación a nivel internacional. Y aunque el gobierno ya publicó un reglamento de tan solo dos páginas y ocho artículos, las dudas entre las empresas y la población persisten. A la fecha los comercios desconoce si deben bajar alguna aplicación, cómo tendrán que usarla o cómo cambiarlos los bitcoins.

El reglamento, que debió esclarecer todas las interrogantes, en realidad no aclaró nada y el gobierno aún espera una consultoría anunciada por el Banco Centroamericano de Integración Económica (BCIE) que ya tiene como antecedentes todas las deficiencias de tecnología que arrastra el país, así como el desconocimiento de la población y de los mismos funcionarios sobre el Bitcoin.

En su momento el laureado economista y profesor de Universidad de Johns Hopkins, en Maryland, Steve Hanke, reiteró que El Salvador tiene la mejor moneda (el dólar) y que es “estúpido” incluir una moneda virtual que no es moneda, sino más bien un activo especulativo.

Volatilidad

En el lenguaje coloquial salvadoreño, "chivo" significa algo muy bueno. Pero sus detractores aseguran en las redes que el bitcóin #NoesChivo porque expone a los fondos estatales a un activo muy volátil.

Cuando nació en 2009 el bitcóin valía centavos de dólar. Hoy su precio supera los US$52.000. Pero en los últimos 12 meses ha llegado a los US$62.000 o caído hasta US$35.000, según comentarios de inversionistas como Elon Musk o anuncios de regulaciones chinas.

Por ese motivo, economistas y organismos como el Banco Mundial, el FMI y el Banco Interamericano de Desarrollo (BID) son escépticos sobre la medida. "Uno de los primeros riesgos que habíamos advertido es que los costos de este experimento quien lo paga es la población", advirtió el economista Ricardo Castañeda, del Instituto Centroamericano de Estudios Fiscales.

RELACIONADAS