Claves Del Día
Fecha de publicación: 2021-06-03

United Airlines encarga 15 aviones supersónicos a la startup Boom Supersonic

La aerolínea estadounidense presentará el modelo Overture en 2025 y quiere comenzar a transportar pasajeros en 2029.

Por AFP

United Airlines quiere ser la más rápida de los cielos. La aerolínea estadounidense encargó a la startup Boom Supersonic 15 aviones supersónicos para acelerar el tiempo de traslado en algunos de sus vuelos.

Boom Supersonic afirmó que Overture, como se llamará esta aeronave, será presentado en 2025. Volará por primera vez en 2026 y, de cumplir con todas las normas, comenzará a transportar pasajeros en 2029. La aeronave funcionará 100% a base de carburantes sostenibles para aviones (SAF, por sus siglas en inglés), y alcanzará una velocidad Mach 1.7, esto es, el doble de la velocidad que manejan los aviones de línea más rápidos hoy día.

Además de los costos de desarrollo del aparato, el fabricante deberá superar otros obstáculos, como la reticencia a los problemas sonoros de aviones que cruzan la barrera del sonido o recibir autorización para volar a unos 18 km de altura frente a 12 km para un avión regular.

En opinión de Jon Ostrower, de la publicación especializada Air Current, este anuncio es un giro de timón. "La última vez que United encargó un avión supersónico, los humanos aún no habían pisado la Luna", dijo en Twitter.

“(United Airlines) va a contracorriente de la tendencia más constante de las aerolíneas desde hace 50 años: el deseo de volar más barato, a la misma velocidad", añadió.

Hasta ahora, ninguna de las compañías ha dado detalles sobre los términos financieros del acuerdo, pero si el proyecto se concreta, Overture sería el primer avión supersónico de pasajeros desde el último vuelo del Concorde en 2003, un avión que resultó ser más costoso que eficiente.

El Concorde fue un avión supersónico que British Aircraft Corporation y Sud-Aviation presentaron en diciembre de 1967, pero que obtuvo el permiso de su servicio comercial siete años más tarde.

La aeronave logró viajar a una velocidad de 2,500 kilómetros por hora. Y de los 20 que se fabricaron, solo 14 lograron ver el azul del cielo. Su valor agragado, decían, es que podía llegar mucho antes a sus destinos. Por ejemplo, hacer tres horas y media en un vuelo de Paris a Nueva York, en lugar de las casi ocho que se harían en un vuelo comercial tradicional.

Sin embargo, consumía 25,680 litros de queroseno por hora versus los menos de 5,000 litros por hora que requieren los aviones convencionales. Su final en el aire estuvo marcado por uno de los Concorde de Air France que se estrelló en el 2000, y dejó un saldo de 113 muertos. Tras el accidente, la aeronave supersónica salió de circulación y sus últimos vuelos comerciales fueron en 2003.

RELACIONADAS