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Fecha de publicación: 2021-06-03
FILE PHOTO: Mexican citizens fleeing violence, camp in a queue to try to cross into the U.S. to apply for asylum at Cordova-Americas border crossing bridge in Ciudad Juarez, Mexico September 22, 2019. REUTERS/Jose Luis Gonzalez/File Photo

EE.UU. implementaría nuevo plan para abordar la problemática de solicitudes de asilo

La Casa Blanca anuncio este 2 de junio la apertura de un “centro de recursos para migrantes” en Guatemala, que será el primero de varios.

Por Prensa Libre

El Gobierno de EE. UU. anunció este martes 2 de junio la instalación en Guatemala del primero de varios centros de “recursos para migrantes” que tendrán por objetivo ayudar las personas que busquen vías legales para migrar a aquel país. El anuncio estuvo a cargo de asesores de la vicepresidenta Kamala Harris, quien visitará Guatemala la próxima semana para abordar temas relacionados a migración.

No obstante, los funcionarios no brindaron detalles sobre estos centros y si serán parte de un nuevo plan para abordar las solicitudes de asilo en la frontera sur que se han convertido en un dolor de cabeza para la Casa Blanca.

Medios internacionales citaron que dichos centros ofrecerán servicios a quienes buscan vías legales para migrar a EE. UU. y que necesitan protección, asilo o refugio. Mazin Alfaqih, asesor especial de la vicepresidenta para el Triángulo Norte, dijo que se abrirían más centros en todo el país, aunque tampoco dio pormenores.

¿Nueva estrategia?

La noticia ocurre meses después de que se cancelaran oficialmente los programas, Protocolo de Protección al Migrante (MPP), más conocido como Quédate en México, y Acuerdo de Cooperación de Asilo (ACA), que fue firmado con Guatemala.

Ambos programas fueron implementados por la administración de Donald Trump para impedir que miles de peticionarios de asilo llegaran a la frontera sur. En el caso del primero, migrantes de distintas nacionalidades eran deportados inmediatamente a México en lo que se procesaban sus solicitudes.

Desde enero del 2019 que entró en vigor, a través del MPP se deportó hacia ciudades fronterizas mexicanas a 15.801 guatemaltecos de los cuales 7.299 recibieron una orden de remoción, unos 3.500 se consideran caso cerrado y 4.483 todavía están pendiente de conocer una resolución judicial.

Desde febrero pasado, EE. UU. comenzó a permitir a los migrantes varados en México bajo este programa ingresar al país. De tal cuenta 848 guatemaltecos han logrado hacerlo. En cuando al ACA, cerca de mil migrantes hondureños y salvadoreños fueron devueltos a Guatemala de noviembre de 2019 hasta febrero pasado, cuando la administración Biden-Harris anunció su fin.

Los centros de recursos para migrantes podrían ser el nuevo intento del Gobierno de EE. UU. para retener en los países de origen a los solicitantes de asilo, tras MPP y ACA.

La crisis se correrá
La llegada de miles de migrantes a la frontera sur de EE. UU. este año preocupa a las autoridades de Gobierno. Solo de octubre del año pasado a abril de 2021, la Patrulla Fronteriza ha registrado casi 750 mil encuentros con indocumentados, el 41% de estos fueron con personas que provenían del Triángulo Norte de Centroamérica. Aunque miles salen de estos tres países por razones económicas, un gran porcentaje solicita asilo o refugio al llegar. Estas peticiones en la mayoría de las veces son rechazadas.

Según registros recopilados por la Universidad de Syracuse, del 2001 al 2021, el 83% de las solicitudes de asilo de guatemaltecos, hondureños y salvadoreños fueron denegadas.

Aunque todavía no hay mucha información sobre estos centros para migrantes, Jahir Dabroy, analista en temas de migración de la Asociación de Investigaciones y Estudios Sociales (Asíes), indicó que preocupa el hecho de que EE. UU. aborde la migración solo con un enfoque de seguridad fronteriza.

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Y es que a la par del anuncio de los centros, los asesores de Harris confirmaron que pretenden incrementar el número de funcionarios de seguridad fronteriza “para impartir formación” y apoyar en la atención a migrantes.

Dabroy teme que EE. UU. pueda caer en una estrategia similar a la utilizada por Trump, ahora con “muros con fuerzas de seguridad en los países, solo para contener la migración centroamericana”. El analista dijo que, si EE. UU. pretende evitar una crisis humanitaria en su frontera sur, con “encapsular” a los migrantes en sus países de origen lo que causará es que la emergencia se trasladará más hacia el sur.

“Las soluciones no pueden ser de corto, sino de mediano y largo plazo. Se necesita transformar las condiciones de vida de muchas de las comunidades, con políticas que trasciendan gobiernos”, subrayó Dabroy.

Discurso y realidad
Otros analistas dan el beneficio de la duda al anuncio; sin embargo, reconocen que, al ser el tema migratorio de gran importancia política en EE. UU., la administración Biden puede caer en la tentación de implementar acciones que van en contra de su discurso. Abel Núñez, integrante de Alianza Américas, una organización promigrante de EE. UU., recordó que fue hasta que la sociedad civil estadounidense presionó insistentemente que Biden aceptó aumentar el número de admisiones de refugiados.

Asimismo, subrayó que el mandatario estadounidense no ha derogado el Título 42, implementado por Trump, que le permite al Gobierno hacer deportaciones exprés argumentando razones de salud por la pandemia.

Núñez dice que los centros podrían ser un “buen intento” por garantizar la protección de los derechos humanos de los migrantes, pero no funcionarían si su objetivo es paralizar los flujos migratorios, que no se van a detener en el corto plazo “hasta que no se resuelvan los problemas estructurales” que los originan. “Si esto será una oficina para pedir información que se consigue en internet, entonces para qué…”, expuso el activista.

Problemas de fondo

Francisco Moreno, director ejecutivo de la Consejo de Federaciones Mexicanas (Cofem), coincide en que, a primera vista, centros de atención de esta naturaleza podría beneficiar a los migrantes puesto que “tiene lógica” que quienes quieran pedir asilo lo hagan en sus países de origen y no se expongan a los múltiples peligros que enfrentan en el trayecto. No obstante, alertó de que una estrategia de este tipo no sería suficiente para detener la migración ya que lo que causa los éxodos hacia EE. UU. es la falta de oportunidades y la violencia, pero, sobre todo, “la corrupción rampante” que hay en México y Centroamérica que no permite que los recursos lleguen a los más necesitados. “Ojalá que los gobiernos de México y Centroamérica tengan vergüenza para invertir los recursos en la población que lo necesita”, apuntó Moreno.

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