Claves Del Día
Fecha de publicación: 2021-04-29

Las pymes centroamericanas también pueden insertarse en la RSE

Pese a la pandemia las prácticas de RSE no van a quedar relegadas, porque desde su ámbito de acción pueden desarrollar muchas iniciativas, y allí las pequeñas y medianas empresas tienen muchas oportunidades

Por: María José Núñez Chacón-estrategiaynegocios.net

Las pequeñas y medianas empresas (pymes) conforman un sector enorme en Centroamérica y tienen un papel preponderante en las economías de la región, por ello, son esenciales en el establecimiento de negocios sostenibles y responsables para alcanzar sociedades más justas.

La Responsabilidad Social Empresarial (RSE) era un tema que venía permeando en las pymes, impulsada por las grandes compañías que han logrado políticas de compra responsable y en su cadena de valor, así como algunas iniciativas gubernamentales.

En este sentido, está claro que la pandemia dio un giro importante a los intereses y prioridades de las compañías, pero no por eso las pymes deben eximirse de buscar la inserción de la RSE en sus prácticas más elementales, sin necesidad de hacer grandes inversiones, sino de aportar desde donde puedan.

E&N desarrolló un foro especial dedicado a la importancia de las pymes dentro del sistema responsable, en su primer encuentro virtual RSE: Construir esperanza desde los Negocios, en el cual tres expertas en la materia plantearon las oportunidades y desafíos que tienen las pequeñas y medianas empresas de la región.

Para Elena Galante, asesora en Sostenibilidad y gestión de la Responsabilidad Compartida, la nueva realidad plantea oportunidades que se han convertido en cambios estructurales, como la digitalización, el impulso del comercio electrónico, el teletrabajo y nuevas alternativas de trabajo en temas como la salud mental, consultorios sicológicos, entre otros; pero lo que tienen que entender el parque empresarial es que se deben aprovechar las necesidades ambientales y sociales para crear nuevos emprendimientos.

María de los Ángeles Acevedo, directora ejecutiva de UNIRSE, coincidió con esta posición y está convencida de que, pese a la dificultad de la pandemia, no se van a relegar las prácticas de RSE, porque desde su ámbito de acción se pueden desarrollar muchas iniciativas.

“El RSE es algo que está inmerso en la actividad de las empresas, un instrumento que nos puede ayudar a superar adversidades, como la que vive el mundo actualmente, claro que hay retos, pero el rol de cada uno de los actores es relevante. La calve está en que las compañías impulsen las áreas en las que tienen mejores niveles de sostenibilidad y que analicen que otras alternativas pueden tener un mayor impacto a largo plazo”, explicó Acevedo.

En estos momentos, la oportunidad para las pymes está en desarrollar acciones a lo interno, revisar cómo están en temas de gobernanza; con los colaboradores; hacer análisis de riesgos y preparar un plan para actuar de manera responsable.

La experta argumentó que una empresa responsable es la que reconoce lo que puede aportar, sabe los impactos de su operación y se hace cargo lo mejor que puede, ya sea un desembolso económico; medidas para aportar a través del conocimiento y experiencia; participar de las acciones a sus colaboradores; brindar información a las comunidades y familias de su gente; facilitar en su lugar de trabajo condiciones adecuadas e identificar puntos críticos para prevenirlos.

Eso sí, lo más importante en estos procesos, dijo Acevedo, es poner en el centro a las personas a la hora de tomar decisiones, reconocer que el recurso humano es el principal actor y como en mayoría de las pymes centroamericanas son empresas familiares es posible partir de que ya existe un compromiso, valores y éticas que deben transmitir a sus colaboradores.

Por su parte, Cristina Ronski, vicepresidenta Comercial, CMO Walmart C.A., reconoció que el tamaño de la empresa no necesariamente puede correlacionarse con hacer las cosas correctas, sino que toda compañía puede hacer RSE sin que ésta resulte costosa. “Cuando vemos pymes que están manejando sus desechos de forma responsable; que contratan mujeres de forma equilibrada o capacitan a sus colaboradores para seguir creciendo, es un paso adelante”.

Impulsar cambios desde adentro

Elena Galante señaló que una pyme interesada en revisar sus estrategias de RSE o sostenibilidad debe empezar por ser consciente de sus impactos negativos y positivos; analizar los cambios que puede implementar y que muchas veces no implican grandes inversiones.

“Por ejemplo, si una empresa se propone impulsar la carrera profesional de sus colaboradoras y no tiene suficientes recursos, puede poner en marcha políticas de conciliación, apoyo de coaching (incluso entre las mismas mujeres de la compañía), establecer una mayor participación en los puestos de decisión y ver el tema de liderazgos. Ahí no se requieren tantos recursos, pero sí compromiso empresarial”, aclaró.

Sostuvo que las pymes centroamericanas tienen el problema de la alta informalidad, un reto en el que se debe trabajar fuertemente, pero asegura que si a nivel individual las empresas no cuentan con un plan de sostenibilidad, pueden acercarse a las cámaras gremiales para aportar a distintas alianzas.

Ronski añadió que en el caso de Walmart están siempre buscando la forma de impulsar a las pymes, de hecho, el 90% de sus proveedores son pequeñas industrias centroamericanas, por ello han impulsado dos proyectos esenciales: Mano para Crecer, que impulsa el desarrollo y empoderamiento económico de las mujeres en fabricantes de pequeñas manufactureras, de manera que puedan integrarse a la cadena de valor; y también esta Tierra Fértil, a través del cual apoyan a productores agropecuarios para que tengan acceso al mercado a través de la compra directa, la asesoría de buenas prácticas y la capacitación.

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