Claves Del Día
Fecha de publicación: 2021-04-26

RSE en Centroamérica: es tiempo de construir empresas con propósito

En su primer encuentro virtual sobre Responsabilidad Social Empresarial, E&N crea un espacio de participación para líderes, expertos y empresarios que permita dar ideas para transitar hacia una nueva forma de impulsar la recuperación sostenible de la región

Por María José Núñez Chacón- estrategiaynegocios.net

La pandemia puso a prueba a las empresas de la región centroamericana, dejó en evidencia a las que han desarrollado proyectos de Responsabilidad Social Empresarial consolidados y mostró las debilidades de las que aún tienen camino que recorrer; pero definitivamente va dejando una estela que obliga a las organizaciones a entender que es tiempo de construir sus negocios con propósito social, económico y ambiental.

Esta fue la principal conclusión del día uno del proceso de diálogo virtual impulsado por la revista centroamericana Estrategia & Negocios (E&N), “Recuperación con Responsabilidad: el rol de la nueva RSE”, que arrancó este 26 de abril y que concluirá el próximo viernes 30.

De acuerdo con Lizza Bobadilla de Handal, gerente de Audiencias segmentadas de Grupo OPSA es un orgullo para E&N impulsar el primer encuentro virtual sobre RSE, donde se abordan los factores del nuevo rol que tienen los programas de Responsabilidad Social ante los desafíos implantados por la crisis generada por el COVID-19, de cara a la imperiosa necesidad de impulsar la recuperación sostenible del istmo centroamericano.

“Los foros de discusión -que arrancaron este 26 de abril- abren el espacio para que líderes, expertos y empresas nos brinden ideas sobre cómo transitar hacia esa recuperación; la nueva agenda de RSE que se debe crear y cómo conectar a las compañías que están transformando de manera responsable sus organizaciones y comunidades”, indicó Bobadilla.

Durante el primer foro, “Construir esperanza desde los Negocios” los panelistas resaltaron que hoy más que nunca, se debe repensar el concepto de RSE y sostenibilidad, es necesario hablar de resiliencia y procesos de renovación, hacer verdaderas transformaciones e innovación que permitan que existan verdaderos impactos de las empresas como actores sociales; más que volver a la normalidad, se trata de crear una nueva normalidad.

Tener un propósito: la clave

De acuerdo con la experta en RSE, Roxana Víquez, en el último año quedó al desnudo la poca efectividad y compromiso de una parte del sector empresarial con el verdadero sentido de la Responsabilidad Social, pero también el liderazgo de muchas otras organizaciones que continuaron e incrementaron sus iniciativas.

“Es hora de las empresas con propósito, el cual debe estar vinculado a la sostenibilidad; hay que hacer sinergia entre el propósito de los líderes, de la empresa y de las comunidades a las que se sirve, es una dinámica que va más allá de un programa, sino que se enfoca en el bienestar a de la gente y permite marcar la ruta organizacional”, detalló Víquez.

Señaló la experta, que más allá de empresas en particular, lo que ha sentido es ausencia de posiciones propositivas por parte de los grupos empresariales, cámaras y sectores; donde hace falta establecer balances y liderazgos, en momentos en que su participación es vital.

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Coincidente con este criterio, Juan Pablo Morataya, director de CentraRSE de Guatemala, señaló que la RSE debe ser parte del ADN de la compañía, no sólo una unidad; por ello se debe construir un modelo de negocio basado en la sostenibilidad, sobre todo en tiempos en que se vive una crisis multidimensional.

“Estamos viendo el papel protagónico de la resiliencia en estos procesos, que van más allá de simple donativos o filantropía; sino que se deben basar en un ecosistema ético que pone al ser humano en el centro; que sabe la importancia de la economía, pero no a costa de las personas y que reconoce el valor de la gestión ambiental. De hecho, tenemos estudios que evidencian el 87% de las empresas que lograron generar un mayor impacto económico, social y ambiental durante este período de pandemia, ya contaban con un robusto sistema de RSE y sostenibilidad”, comentó Morataya.

Desde su perspectiva, los tiempos ameritan que los liderazgos estén conscientes a nivel económico, social y político y logren asumir el rol para transformar las crisis en oportunidades; de allí que es necesario humanizar el propósito de las compañías, apropiarse de los impactos que las operaciones empresariales están teniendo en las personas y en las sociedades

Sinergias que cambian el mundo

Un ejemplo de éxito y de resiliencia durante la pandemia ha sido la corporación Walmart, que no sólo mantuvo sus programas de RSE, sino que puso a la gente en el primer lugar; reconoció el valor de sus trabajadores y sus clientes, sobre todo de aquellos más vulnerables y aprovechó todo el aprendizaje obtenido a lo largo de años.

Aquileo Sánchez, director de Asuntos Corporativos de Walmart México y Centroamérica, contó como enviaron con goce de salario a unas 1.800 personas que tenían condiciones de vulnerabilidad, ante el riesgo de contagio; se estableció la atención prioritaria de adultos mayores durante las primeras horas de apertura de las tiendas; han entregado tres bonos de gratitud a sus empleados; realizado pagos más prontos a las pymes proveedoras; establecimiento de aforos e incrementado sus programas de donación de alimentos e insumos médicos.

En su criterio, las necesidades siempre son más grandes que los recursos disponibles, pero cuando el liderazgo de la organización está claro y se pone al ser humano en el centro es fácil tomar las decisiones de negocio, que al final generarán un impacto positivo a nivel económico, social y al medio ambiente.

“Las alianzas tienen un potencial enorme para la nueva normalidad y si las fuerzas, intereses o esfuerzos son buenos en una organización, cuando se juntan con otras empresas todo el impacto positivo se vuelve más denso, alineadas podemos ser más impactantes, incluso siendo competidores es posible cooperar y avanzar en temas sociales o de medio ambiente, mejorando el entorno de los negocios y desempeño de la actividad productiva”, analizó Sánchez.

En el discurso de bienvenida, Lizza Bobadilla de Handal, gerente de Audiencias de Grupo OPSA, destacó que las empresas deben abrazar la oportunidad para emerger más fortalecidas, con más impacto y conciencia social, y fomentando su crecimiento desde el enfoque de las sociedades centroamericanas.

“Entender cómo liderar a los equipos en una época de tanta incertidumbre, cuidar de sus equipos de trabajo, acoger los aprendizajes del teletrabajo, establecer estrategias holísticas y apoyar el impulso de políticas públicas que se requieran para alcanzar la sostenibilidad. Desde E&N mantenemos el compromiso de llevar la mejor y más exclusiva información de negocios a una audiencia cada vez más interesada en contenidos propios, regionales y de calidad, que ayuden a tener una mejor perspectiva de los sectores y actores, tanto en su experiencia, oportunidades y retos”, añadió.

Por su parte, Mariel Bera, presidenta de IntegraRSE, recordó que toda la región centroamericana comparte un mismo idioma; los mismos retos, como la desigualdad, pobreza, migración, cambio climático y la necesidad de cambiar las políticas públicas, de ahí la importancia de que el sector privado tenga un activo rol.

“El tejido empresarial ha tomado el primer lugar de confianza, se han convertido en entes transformadores; y las personas esperan que las empresas se dediquen a generar valor, con la misma fuerza que generan riqueza. Estamos frente a un gran reto, garantizar la salud de su gente, mientras se construye y mitigan las brechas que produjo la pandemia; pero podemos coordinar esfuerzos con los Estados y transformar el futuro para que nadie se quede atrás”, concluyó Bera.

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