Claves Del Día
Fecha de publicación: 2020-10-14

Heroínas combatiendo la pandemia: 'Hemos estado al pie de la lucha'

Cinco expertas centroamericanas que se encuentran dirigiendo equipos de médicos y científicos que están atendiendo a pacientes de coronavirus y trabajando en vacunas para atender a los portadores del virus, fueron las protagonistas del Panel “Heroínas luchando contra la Pandemia” de Revista Estrategia & Negocios.

Por Sonny Figueroa/ estrategiaynegocios.net

Doctoras e investigadoras luchando en la primera línea de los hospitales que atienden a enfermos de Covid-19 en Centroamérica, y centroamericanas en prestigiosos hospitales y centros de investigación en Estados Unidos, compartieron sus experiencias y retos durante la pandemia, en el panel “Heroínas que luchan contra la pandemia” del IV Foro Mujeres Desafiantes de Centroamérica 2020 realizado este miércoles.

La llegada del coronavirus a los diferentes países del mundo fue un reto para el personal de salud porque sabían de las precariedades que históricamente han afectado a los sistemas públicos. La crisis y los retos en los sistemas de salud pública, así como el avance de las vacunas contra el coronavirus fueron algunos de los temas expuestos por las expertas.
Johanna Samayoa, jefa de la unidad de atención integral del VIH del Hospital Roosevelt de Guatemala -el más importante del país- y coordinadora del área COVID de adultos compartió que, pese a que en sus planes no estaba atender pacientes positivos del nuevo coronavirus, tuvo que asumir toda la gestión para la atención de los enfermos.

Tras la llegada del coronavirus a Guatemala, algunos trabajadores del sistema de salud decidieron irse porque sabían de las precariedades en los hospitales. Esto ocurrió en el Hospital Roosevelt en donde trabaja la doctora Samayoa quien relató que fue un reto atender a los infectados con poco personal.

“El personal humano es esencial, pero cuando entró el Covid-19 mucho personal médico optó por irse para evitar contagiarse. Éramos como ochos jefes coordinado a personal de enfermería, de lavandería, etc. Lo que nos ayudó fue el deseo del personal para trabajar y atender a los pacientes”.

Samayoa agregó que el Hospital Roosevelt no era parte del grupo de centros que estaban destinados para atender a pacientes de coronavirus. Explicó que el personal de la Unidad de VIH empezó a trabajar en conjunto con los médicos residentes para atender las contagiados del virus. De igual manera se sumaron otros doctores asignadas a otras unidades o áreas.

“Empezó el rebalse e pacientes. Llegó un momento que los pacientes llegaban y llegaban y no había espacio para atenderlos. Llegamos a tener tres servicios con espacio Covid-19. Pensamos que nuestro tope sería de 50 pacientes, luego fueron 100 y llegamos a tener 200 pacientes”, relató en el encuentro la doctora.

Uno de los momentos difíciles para Samayoa fue cuando sus compañeros empezaron a contagiarse de coronavirus. “Ver cómo la gente se enferma es difícil, ver como los médicos residentes se contagiaban fue difícil. Uno se ponía a pensar en que la enfermedad no se agravara”, dijo la experta quien agregó que la atención a los pacientes de coronavirus se pudo por el apoyo que se tuvo del personal de lavandería, seguridad y administrativo.

Mientras hacía su trabajo, la doctora Johana Samayoa se contagió y tuvo que ser atendida en casa por sus hijos quienes tomaron medidas de seguridad para evitar adquirir el virus. La doctora dijo que el virus le cambió la vida. “Cuando me enfermé les toco cuidarme (a sus hijos). Esta enfermedad nos cambió a todos, cambió la perspectiva de la vida”.

SUYAPA SOSA: LUCHA INJUSTA

Suyapa Sosa es Jefa del Servicio de Neurología del Instituto Nacional Cardiopulmonar de Honduras. Desde la trinchera de ese instituto libra a diario una batalla contra el Covid-19. Es pionera en el campo de la Neurología, fundó el posgrado en Neumología al descubrir que no había relevo generacional para esta carrera en el país. También es la presidenta de la Asociación Hondureña de Neumología y Cirugía de Tórax.

Sosa explicó que para ella fue un reto aceptar el puesto de jefatura de Neurología del Instituto Nacional de Cardiopulmonar. Agregó que muchos de sus compañeros han abandonado sus cargos en el servicio público y se fueron a trabajar a la iniciativa privada, sin embargo, ella decidió quedarse a pesar de las dificultades.

La doctora expuso que el sistema de salud de Honduras es frágil y que en la crisis del virus todos los hospitales estuvieron colapsados. “La única forma de que ingresara un paciente a un hospital era porque otro fallecía”, dijo Sosa, quien agregó que también existió una lucha con el gobierno para exigir el equipo de protección para el personal de salud. “Los hospitales privados, muchos de ellos, cerraron el ingreso de pacientes con Covid-19 y a nosotros nos quedó atender a esos pacientes y de esa cuenta es cómo las personas (que tienen un nivel de vida alto) se dieron cuenta de las precariedades que existen en el sistema de salud hondureño”.

Sosa dijo que en el Instituto Nacional Cardiopulmonar de Honduras no existía un tomógrafo que sirve para ver los pulmones de los pacientes de coronavirus. Agregó que durante 14 meses denunciaron la falta de este equipo y sus demandas no habían sido atendidas. “Demostramos con lo del Covid que realizar una tomografía era vital en el diagnóstico y manejo de los pacientes. Había un laboratorio muy débil y había seis camas”.
La doctora denunció que durante la pandemia no existió una coordinación entre la Secretaría de Salud con los hospitales para la asignación de presupuesto para atender la emergencia. A la fecha los hospitales están operando con su propio presupuesto.

“Consideramos que ha sido una lucha injusta para el personal de salud y, sin embargo, hemos estado al pie de la lucha. Mucha gente se ha enfermado y a la fecha han fallecido 50 colegas que estuvieron en la primera línea. Se nos prometieron hospitales móviles y a la fecha no se han inaugurado”.

UNA HONDUREÑA TRABAJANDO EN LA VACUNA VS. CORONAVIRUS

María Elena Bottazzi es codirectora del Centro de Desarrollo de Vacunas en Baylor College. Es una científica reconocida internacionalista con más de 20 años de experiencia. En el 2020, al frente de un equipo de casi 30 personas, se enfoca en el desarrollo de una vacuna contra el coronavirus.
Es Decana Asociada de la Escuela Nacional de Medicina Tropical y Profesora de Pediatría y Virología Molecular y Microbiología en Baylor College of Medicine en Houston, Texas. Pionera en inventar nuevas formas de prevenir, tratar y diagnosticar las enfermedades tropicales desatendidas que debilitan principalmente a los más pobres del mundo.

Sobre la llegada del Covid-19, Bottazzi dijo que ha sido un trabajo complicado enfocar los esfuerzos en elaborar una vacuna para tratar a los pacientes de coronavirus. Agregó que en tres meses se tuvieron avances que para otras vacunas han tardado hasta siete años.
“Ha sido unos cambios extremadamente intensos porque, aunque trabajamos en el área de vacunas, ahora hay un poco de intensidad por el brote que ocurre de coronavirus. Hemos estado trabajando en diferentes equipos en un horario de 24/7”, relató la científica.
Sobre el avance de la vacuna, Bottazzi explicó que esperan que a finales de octubre se empiecen a hacer los estudios clínicos para la vacuna contra el Covid-19. Agregó que esperan que la región centroamericana tenga acceso a esta vacuna.

“Notros como académicos y nuestra misión es desarrollar nuestras intervenciones (vacunas) para un acceso global. No solo tienen que ser seguras y efectivas si no de bajo costo para que llegue a la población. Lo que hicimos fue reproducir la tecnología con una organización de la India. Les dimos a ellos una licencia con el acuerdo de que la vacuna debe ser a un bajo costo y de acceso global”, explicó.

LA NICARAGUENSE COMBATIENDO LA PANDEMIA EN HARVARD

Marcela del Carmen Amaya es Directora Médica del Hospital General de Massachusetts de la Universidad de Harvard. Es una reconocida profesional en el área de ginecología y oncología en Latinoamérica. Se ha especializado en tumores raros y en tratar de mantener la fertilidad en pacientes jóvenes.

Forma parte del Comité de Admisión de la prestigiosa Escuela de Medicina de Harvard, en donde también cursó un master en salud pública. Como jefa médica del Hospital General de Massachusetts está al mando de 3.200 médicos en la Facultad del hospital. Este año se concentró en coordinar los esfuerzos para atender los pacientes de Covid-19.

Una de las primeras preguntas que se hizo en el foro II de la jornada fue ¿cómo coordinó a su personal para tratar a los pacientes de Covid-19? Amaya explicó que fue un reto porque tuvo que dividir su tiempo para atender a sus pacientes de ginecología y oncología y luego atender a los pacientes del virus.

“Tenemos más de mil camas y contamos con más de 50 mil ingresos al año. Tenemos casi 2 millones de visitas sobre consultas. Llegamos a tener un poco más de los 400 pacientes hospitalizados por enfermedad de Covid-19 de los cuales el 50 por ciento se encontraron entubados”, relató Amaya, quien destacó que fue un reto garantizar el equipo y camas para los pacientes.

Una de las estrategias implementada en el hospital fue cambiar las salas de cuidados generales a salas de cuidados intensivos. También fue que se capacitó personal para atender a los pacientes del virus que presentan complicaciones pulmonares. “Había cirujanos ortopédicos que tuvieron que atender a pacientes con el apoyo de médicos residentes”.
Amaya formó parte de un grupo de médicos para ir a las comunidades de Boston en donde se encuentran migrantes latinos con el objetivo de darles atención. “logramos montar un hotel para los pacientes latinoamericanos para aislarlos y evitar el contagio”, dijo la doctora quien agregó que un grupo de doctores trabajó como interprete para darle información a las familias de los pacientes latinos que se encontraban internados en dicho hospital.

“Uno de los grandes desafíos que existen en el hospital es darnos cuenta de las grandes desigualdades que existen en Estados Unidos. Debemos tener un compromiso para darle más apoyo a nuestras comunidades y así acabar con esa brecha”, concluyó Amaya.

NADJA PORCELL: “NO ES FÁCIL ENFRENTAR UNA PANDEMIA”

Nadja Irina Porcell es Directora Nacional de Salud en Panamá. Es médica con especialidad en salud pública, es una líder de la salud en su país. Dirige los equipos profesionales y los esfuerzos institucionales en coordinación con el ministro de salud para controlar la pandemia del Covid-19. Durante más de 20 años ha investigado el tema de consumo de drogas y sus conexos. Promueve un sistema de salud fortalecido, que le dé mayor relevancia al área de investigación científica.

La doctora dijo que antes del ingreso del Covid-19 a Panamá ya se había presentado una estrategia a la presidencia para tener presupuesto y acciones inmediatas, aunque el virus se propagó rápidamente. Porcell destacó que los países de la región se estuvieron compartiendo la información sobre el virus.

Dijo que en este momento ella y otro grupo de médicos está coordinando un proyecto que permita trazar los contagios en las comunidades. Esto se hace para evitar que los casos de coronavirus lleguen a pueblos más lejanos dentro de Panamá. La doctora dijo que algo positivo de la pandemia fue que el virus empezó del otro lado del mundo y permitió preparase.
“Para ningún gobierno una gestión sanitaria como el coronavirus estaba escrito. Nuestra referencia más cercana era la gripe española. Ha sido importante el hecho de que la pandemia surge en otra latitud y dio el tiempo para que nosotros recabáramos información para poder actuar (…) no es fácil para ningún gobierno enfrentar una pandemia como esta”, concluyó Porcell.

Vuelva a escuchar a las Heroínas en pie de lucha contra la pandemia del Covid-19:

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