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Fecha de publicación: 2020-04-22
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El empleo en Centroamérica también se contagia por el coronavirus

¿Cuántos empleos se perderán en la región por la crisis del covid-19? La respuesta es incierta, pero hay primeras estimaciones por el fuerte impacto a sectores claves como turismo, entretenimiento y comercio.

Por Gabriela Melara - estrategiaynegocios.net

La crisis del coronavirus, que ha confinado a casi todo el mundo, golpea la economía y se lleva de paso al empleo. La región centroamericana sufre este golpe y se comienzan a conocer proyecciones sobre un fuerte impacto en los empleos.

De acuerdo con el INCAE, la pandemia puede tener una duración de hasta 500 días y se prevé que haya fuertes caídas en el desempeño de actividades cotidianas como el comercio, pero se desconocen sus efectos totales de la crisis en la economía.

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Casi todas las industrias se han visto afectadas por las medidas de confinamiento aplicadas por los Gobiernos de la región. Turismo, hoteles, entretenimiento, transporte aéreo, manufacturas no esenciales y algunas actividades del comercio (como la moda) son algunos de los más impactados, debido a que su labor está congelada, debido a que la población no puede salir de su casa por protección.

De acuerdo con el Banco Interamericano del Desarrollo (BID), para América Latina y el Caribe la crisis sanitaria se presenta en un contexto de debilidad económica.

La región vive un periodo de desaceleración tras el auge del periodo 2000-2013, un momento en el que la informalidad pasó del 61% al 55%, cuando se crearon de 36 millones de empleos formales; pero a partir de 2015 este crecimiento se estancó y la informalidad de la región ya alcanza una tasa de 56%.

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“Nuestras estimaciones iniciales indican un panorama muy complicado para América Latina y el Caribe. Estimamos que se podrían perder hasta 17 millones de empleos formales y el nivel de informalidad podría llegar a 62% en la región”, indica el BID en su artículo: ¿Qué efectos tendrá la covid-19 sobre el empleo de América Latina y el Caribe?

Mientras tanto, la Organización Internacional del Trabajo (OIT) afirma que en el continente americano se perderían 24 millones de empleos a tiempo completo.

Carmen Moreno, directora de la Oficina de la Organización Internacional del Trabajo (OIT) para América Central, Haití, Panamá y República Dominicana, recomienda que los países deberían garantizar al menos un nivel mínimo de seguridad social para todos.

Para los expertos, el trabajo decente debe seguir como la premisa principal de la política pública —como lo establece el Objetivo 8 de la Agenda 2030—, tanto en la respuesta inmediata a la crisis como en la fase de recuperación.

El panorama no es fácil para la región, varias organizaciones, bancos centrales y organismos internacionales anticipan que Centroamérica perderá empleos. Este es el panorama:

Guatemala

De acuerdo con la estimación del BID de los 1,3 millones de empleos formales están en riesgo entre el 7,5% y el 21,1%, es decir hasta 274.300 plazas.

Carmen Moreno, de la OIT, dijo al periódico Prensa Libre que un reto también importante es el impacto que pueda tener entre los trabajadores de la economía informal, que representan 7 de cada 10 ocupados en Guatemala.

Los trabajadores de este ámbito carecen de la protección básica que los empleadores del sector formal suelen ofrecer. Su situación es también desfavorable en cuanto al acceso a los servicios de atención de la salud (en caso de enfermedad) y también carecen de protección de los ingresos.

En Guatemala, el Gobierno ha dispuesto que aquellos a quienes se les haya suspendido el contrato podrán ser beneficiados por un bono, establecido por el Decreto 12-2020, aprobado en el Congreso de la República, que aprobó un fondo de Q2.000 millones para ello.

La suspensión de contrato es una figura que se puede hacer por medio del Ministerio de Trabajo en línea.

Honduras

El pasado 15 de abril, el secretario de Trabajo y Seguridad Social (STSS), Carlos Madero, indicó que cerca de 100.000 puestos de trabajo -la mayor parte de la industria textil maquiladora- están suspendidos como consecuencia de la crisis causada por el covid-19.

Madero dijo, en una conferencia por medio de Facebook Live -y que recoge el periódico La Prensa-, que de los empleos en suspenso, unos 80.000 están acogidos a los diferentes programas que aprobó el Congreso Nacional.

El BID estima que hasta 130.000 personas empleadas formales podrían verse impactadas tras la pandemia.

El análisis de resiliencia empresarial covid-19 que publicó esta semana el Instituto de Investigaciones Económicas y Sociales (IIES) de la Universidad Nacional Autónoma de Honduras (Unah) indica que la suspensión de relación laboral en empleados permanentes ronda el 6%, y en el caso de empleados temporales por hora, uno de cada tres ha sido suspendido. Se estima que promedio, la pérdida de puestos de trabajo ronda el 11%.

Ante esta situación, el director del Consejo Hondureño de la Empresa Privada (Cohep), Armando Urtecho, explicó que el decreto de emergencia emitido por el Poder Ejecutivo ya determina que “no es necesario tener la autorización por parte de la STSS para la suspensión” de contratos de trabajo. “Por lo tanto, las empresas no tienen que ser sancionadas o amonestadas por la STSS después de que pase la crisis”, según consigna la misma publicación del periódico hondureño.

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El Salvador

El Gobierno ha suspendido los despidos mientras dure el decreto de Emergencia Nacional por la pandemia, sin embargo, muchos de los empleados se han acercado al Ministerio de Trabajo por el cese de sus contratos o la reducción de salario.

El pasado 15 de abril, el ministro Rolando Castro dejó entrever que el deber de las empresas privadas es garantizar la estabilidad laboral dentro del marco legal establecido para esta coyuntura.

"El Gobierno va a garantizar la estabilidad laboral. Empresas grandes están aplicando mal el artículo 36 de la ley (de emergencia)”, afirmó Castro, según consigna La Prensa Gráfica.

De igual forma, Conan Castro, secretario jurídico de la Presidencia, aseguró que no se va a permitir que empresarios tomen decisiones ilegales para dejar sin empleo algunos ciudadanos.

Sin embargo, la Cámara de Comercio e Industria de El Salvador (Camarasal), ha indicado que al menos 350.000 empleos están en riesgo inminente por la caída de la actividad económica que ha puesto en un peor escenario a la micro, pequeña y mediana empresa (mipyme), sector responsable de la mitad del empleo formal del país (alrededor de 750.000).

De acuerdo con el periódico El Mundo, Federico Aguilar, director ejecutivo de la Cámara, dijo que es bastante claro el deterioro de la productividad de sectores como la mipyme en un período de apenas dos semanas (de la entrada en vigor de la cuarentena domiciliar).

“Hay una disminución drástica”, valoró Aguilar que destacó que los empresarios indican (en una encuesta de la gremial) si las medidas se extienden por tres o cuatro semanas más las organizaciones se verán obligadas a reducir operaciones (23 %), suspender operaciones (23 %), reducir personal (21 %), cerrar sucursales (9 %) o llegar a un cierre definitivo (5 %).

La encuesta fue presentada el 13 de abril y revela que el 30.1 % de los encuestados podría dejar de pagar a los proveedores por problemas de liquidez, mientras que un 31 % adicional se ve en problemas para pagar salarios. “Es imposible cubrir todos los egresos sin ingresos”, dijo por su parte, Jorge Hasbún, presidente de la Camarasal.

Costa Rica

El más reciente informe del Banco Interamericano de Desarrollo (BID) indica que al menos unos 200.000 empleos, entre formales e informales, se verán afectados en Costa Rica.

El documento “El impacto del COVID-19 en las economías de la región”, detalla que entre los principales rubros afectados está el turismo, que representa un 6,3% del PIB y genera el 9% del empleo total.

Costa Rica tiene una muy activa industria turística y el 58,5% de los visitantes provienen de Estados Unidos y Europa, países que también se han visto afectados por la pandemia y han cerrado fronteras.

Otro sector afectado es el de arte y entretenimiento, que representa el 2,2% del PIB y genera un 2,1% del empleo total. El 95% de las y los trabajadores de este sector se encuentran en la informalidad.

En Costa Rica, la cancelación inmediata de conciertos, ferias, convenciones y eventos corporativos fue una de las primeras medidas sanitarias tomadas por el Gobierno de la República ante la crisis del covid-19, lo que significó una profunda afectación para las empresas del sector que reportaron la cancelación o suspensión de alrededor de 350 eventos programados para los meses de marzo y abril.

74 compañías costarricenses que se dedican a entretenimiento y eventos han indicado, por medio de un sondeo, que alrededor de 600 empleos directos y más de 1.300 empleos indirectos están en peligro a corto plazo, dada la paralización total de esta actividad económica y las pérdidas millonarias generadas por las cancelaciones y suspensiones realizadas hasta el momento.

Panamá

En un mes, 50.000 contratos fueron suspendidos, de acuerdo con lo consignado por el periódico La Estrella de Panamá.

El impacto económico provocado por la propagación del covid-19 ha llevado a miles de empresas de diferentes sectores económicos a asumir medidas para preservar su operación, evitar despidos masivos y adaptarse a una nueva época marcada por el aislamiento social y la caída del consumo.

Unas de las opciones que han utilizado diferentes negocios es la suspensión de contratos.

Esta medida se establece en el Decreto Ejecutivo No. 81, promulgado en Gaceta Oficial el 20 de marzo de 2020. En los últimos 30 días, 2.583 empresas han suspendido contratos laborales a sus colaboradores por la emergencia nacional provocada por el nuevo coronavirus, que ha obligado el cierre temporal de industrias y comercios.

De acuerdo con las estadísticas del Ministerio de Trabajo y Desarrollo Laboral (Mitradel), hasta el 15 de abril 48.498 personas mantienen en pausa su relación laboral, es decir, que no están generando ingresos.

La provincia más afectada es Panamá con 28.829 contratos suspendidos. Le sigue Chiriquí con 5.567 y Panamá Oeste con 3.304.

El 85% de los contratos suspendidos se ha registrado en el sector terciario (servicios).

Panamá es un país que genera principalmente empleo informal. En los últimos ocho años, tres de cada cuatro nuevos empleos creados fueron informarles. Entre 2018 y 2019, el 100% de la expansión de los empleos fue informales. Los pronósticos indican que la tendencia continuará agravada por el coronavirus y que el desempleo alcanzará un 14% para finales de 2020.

Nicaragua y Belice

El informe del BID, indica que podrían perderse entre el 9,3% y el 25,6% de los empleos en Belice, que suman 0,1 millones. País que no tiene diferenciación de trabajadores formales e informales.

Mientras que en Nicaragua, país que ha implementado pocas medidas de confinamiento o saneamiento ante la pandemia, del total de empleos, 2,7 millones (formales e informales) podrían perderse entre el 7,5% de los empleos y en la recesión prolongada hasta 20,9% de ellos.

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