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Fecha de publicación: 2019-11-03

Aramco, el gigante petrolero saudita, tiene luz verde para cotizar en bolsa

El regulador saudita del mercado financiero anunció hoy que aprobó la solicitud para entrar en bolsa, que podría convertirse en la mayor de la historia. En 2018 tuvo unos beneficios de US$111.100 millones, más que los beneficios sumados de Apple, Google y Exxon Mobil.

Por AFP

La petrolera nacional saudita Aramco confirmó este domingo su próxima salida a bolsa, que podría ser la más importante de la historia, reflejo de la voluntad del príncipe heredero de transformar la economía del país, totalmente dependiente del petróleo.

"Saudi Aramco confirma su intención de entrar en Tadawul, la bolsa nacional saudita", dijo la compañía en Twitter, tras recibir el visto bueno del regulador saudita del mercado financiero.

"Es una etapa significativa en la historia de la compañía y un progreso importante para implantar 'Visión 2030', el plan director del reino para una diversificación y un crecimiento económico duraderos", declaró por su parte el presidente del consejo de administración de Aramco, Yasir Al Rumayyan, en un comunicado.

"Visión 2030" es un plan puesto en marcha por el príncipe heredero Mohamed bin Salmán para preparar a la mayor economía del mundo árabe a la era pospetrolera.

Aramco debería sacar a bolsa el 5% de su capital, un 2% el día que empiece a cotizar en Tadawul, indicaron en octubre a la AFP fuentes cercanas a los preparativos.

El calendario inicial previsto apuntaba a una salida en dos fases: la primera en el Tadawul, en diciembre, y la segunda en 2020 en una bolsa internacional, según fuentes conocedoras del caso.

Sin embargo Rumayyan descartó este domingo este calendario. "En lo que concierne a la salida [internacional], lo haremos saber a su debido tiempo. Por el momento será solo Tadawul", indicó, sin precisar la fecha.

La petrolera indicó que sus acciones estarán disponibles para los inversores institucionales, los ciudadanos sauditas, los residentes extranjeros en Arabia Saudita y los ciudadanos de los países del Golfo.

La salida a bolsa debería valorizar la compañía en entre 1,5 y 1,7 billones de dólares, según una fuente cercana al caso, la que sería la mayor capitalización bursátil de la historia.

Inversores atentos

Aramco, considerada como la compañía más rentable del mundo, anunció en septiembre un beneficio neto en nueve meses de 68.000 millones de dólares. La petrolera solo anuncia resultados desde hace poco.

En 2018 tuvo unos beneficios de US$111.100 millones, más que los beneficios sumados de Apple, Google y Exxon Mobil.

La salida a bolsa estaba prevista desde 2016 y el príncipe Mohamed bin Salmán esperaba una capitalización de dos billones de dólares.

Pero en 2018 el hombre fuerte del país decidió aplazar la operación porque la capitalización calculada por los banqueros, tras reunirse con inversores potenciales, era inferior a esa cifra.

Más tarde Aramco, que tenía prevista la primera parte de la salida a bolsa en octubre pasado, decidió aplazarla de nuevo a diciembre o enero.

La semana pasada, la publicación especializada Energy Intelligence citó fuentes según las cuales Arabia Saudita estaría dispuesta a aceptar una valoración de la empresa de entre 1,6 y 1,7 billones de dólares.

En lo que concierne a la valorización, las autoridades sauditas deben encontrar "un compromiso entre la preferencia declarada por el príncipe heredero y las realidades del mercado", indicó Kristian Ulrichsen, un investigador del Baker Institute de la Universidad Rice de Estados Unidos.

"Como el proceso fue aplazado varias veces y forma parte del plan del príncipe heredero para transformar Arabia Saudita, los inversores internacionales estarán muy atentos a los resultados de Aramco en el mercado [financiero] interior", dijo Ulrichsen a la AFP.

Un tesoro para el país

Aramco, que produce cerca del 10% del petróleo mundial, está considerado como el tesoro económico del país y el pilar de su estabilidad económica y social.

El gobierno está intentando que las ricas familias sauditas compren acciones de la compañía y algunos comentaristas afirman incluso que se trata de un deber patriótico.

Arabia está multiplicando esfuerzos para seducir a los inversores, a los que promete dividendos anuales de US$75.000 millones, según la web de Aramco.

"Una función importante de la introducción en la bolsa local es proyectar confianza en la empresa de cara al mercado internacional", aseguró a la AFP Cinzia Bianco, una investigadora del European Council on Foreign Relations.

Pilar de la economía Saudita

Desde que en 1938 se descubrió el primer yacimiento petrolero en Arabia Saudita, llamado desde entonces el "pozo de la prosperidad", la petrolera Aramco ha creado una riqueza colosal en este país desértico.

Aramco nació de un acuerdo de concesión firmado en 1933 entre el gobierno saudita y la Standard Oil Company of California.

Las prospecciones arrancaron en 1935 y tres años más tarde el petróleo empezó a salir a raudales.

En 1949 la producción alcanzó un nivel récord de 500.000 barriles al día y siguió aumentando tras el descubrimiento de nuevos campos petroleros como el de Ghawar, el más grande del mundo, con unos 60.000 millones de barriles de reservas.

En 1973, en plena subida del precio del barril por el embargo que los productores árabes impusieron a Estados Unidos por su apoyo a Israel, el gobierno saudita compró otro 25% de Aramco, lo que llevó su parte al 60% y se convirtió así en el principal accionista.

En 1980, la empresa fue nacionalizada y ocho años más tarde cambió de nombre a Saudi Arabian Oil Company (o Saudi Aramco).

Desde los años 1990, Aramco invirtió miles de millones de dólares en proyectos de expansión que llevaron su capacidad de producción a más de 12 millones de barriles al día.

Actualmente Aramco tiene unos 260.000 millones de reservas probadas, lo que sitúa a Arabia Saudita como segundo país con más reservas del mundo, por detrás de Venezuela.

La compañía, con sede en Dhahran, también opera en el extranjero, a través de compras de empresas o de la creación de compañías conjuntas.

Aramco también dispone de una red nacional e internacional de oleoductos y refinerías y ha extendido su presencia a la industria petroquímica.

En abril el grupo publicó por primera vez sus cuentas y anunció un beneficio neto de US$111.100 millones en 2018 –un aumento del 46% con respecto al año anterior– así como unos ingresos anuales de US$356.000 millones.

La publicación de las cuentas tenía el objetivo de aumentar su transparencia de cara a la salida a bolsa.

En septiembre, los ataques de drones contra instalaciones de Aramco provocaron la suspensión de la mitad de su producción e hicieron temer una pérdida de confianza de los inversores.

Arabia Saudita acusó a Irán de haber alentado el ataque, reivindicado oficialmente por los rebeldes hutíes de Yemen, que tienen el apoyo del Teherán.

Según fuentes cercanas a la petrolera, Aramco debería sacar al mercado un 5% de su capital.

La salida a bolsa podría valorizar a la empresa entre 1,5 y 1,7 billones de dólares, lo que sería la mayor capitalización del mundo.

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