Claves Del Día
Fecha de publicación: 2019-07-06

California, el estado más poblado de EEUU, teme un gran terremoto

Los Ángeles, la tercera ciudad más poblada del país, revive su temor al "Big One" tras los sismos recientes. Imposibles de pronosticar, los sismos generan temores y las autoridades piden estar listos, en especial después de la "sequía sísmica" que ha vivido la región en los últimos años.

Por AFP

Cristina Alhamad reconoce en entrevista con la AFP que durmió con el "mejor pijama" y su bebé a un lado, lista para salir corriendo ante la posibilidad de que temblara de nuevo.

Vive en Los Ángeles, a unos 240 km de donde se registraron jueves y viernes fuertes sismos, de magnitudes 6,4 y 7,1, que despertaron en esta metrópoli de California el temor de que el "Big One", el gran terremoto, está cerca.

El del viernes fue 11 veces más fuerte que el del día anterior, con epicentro en el desierto de Navajo cerca de Ridgecrest, una pequeña ciudad de 30.000 habitantes.

No solo lo sintió Alhamad y sus vecinos que gritaban y corrían en los pasillos de su edificio. También en otras ciudades como Las Vegas, y desde el jueves se han reportado miles de réplicas de diferente intensidad.

Aunque los sismos se registraron en otra falla menor, que no está directamente conectada a la gigantesca de San Andrés, estos terremotos enviaron un mensaje a los angelinos: estén listos.

"Para mí fue un shock porque no sabía exactamente qué hacer", recordó Alhamad, de 29 años. "Había gente que gritaba que no salieran y otros que sí".

Al final, tomó a su bebé de un mes y se quedó en el pasillo del edificio. El día anterior, después del sismo de 6,4, había preparado un bolso con cosas esenciales para el niño y sus documentos, que colocó cerca de la puerta.

"Pero ayer en lo menos que pensé fue en agarrar las cosas... solo agarré a mi bebé y salí", dijo a la AFP.

Bares, restaurantes, edificios residenciales, mercados y cines de Los Ángeles fueron evacuados después del temblor.

"Buen recordatorio"

Las autoridades han exhortado a estar listos después de años de una especie de "sequía sísmica" con nada por encima de magnitud 6 desde principios de 2010.

Tras el fenómeno del viernes, la sismóloga de Caltech Lucy Jones advirtió que había 10% de probabilidad de que un nuevo sismo de magnitud 7 o más golpeara la próxima semana.

"La gente del sur de California sabe que vive en una zona sísmica, pero como no habían experimentado un fuerte temblor en muchos años bajaron la guardia", explicó a la AFP John Bwarie, presidente de la firma Stratiscope, que trabaja en educar a comunidades sobre estos temas.

Estos temblores son un "buen recordatorio" de que hay que prepararse para un fenómeno mayor, añadió.

Las autoridades de la ciudad han dado prioridad a la preparación sísmica, sobre todo después de que en 1994 el terremoto Northridge matara a 54 personas.

Desde 2008 se hace un gran simulacro anual llamado "Great ShakeOut" ("Gran Sacudida") en todo el estado y muchos edificios de oficinas hacen los suyos propios.

Andrea Briceño, una productora de televisión, tiene años preparándose y aún así el viernes sintió pánico.

En casa tiene un kit de emergencia con agua y comida enlatada.

"Tanto como un plan, no tengo. Solo sé que si estoy en casa me debo ubicar bajo un escritorio cerca de donde está el bolso. Si me agarra en otro lugar, no sabría qué hacer", indicó.

Una encuesta de 2008, más de una década después de Northridge, mostró que poco menos de la mitad de las familias de California tenían un plan de evacuación, y cerca de 20% había inspeccionado su casa o adquirido un seguro en caso de sismo.

Y aunque el alcalde Eric Garcetti ha emitido ordenanzas para renovar unos 10.000 edificios y hacerlos más seguros, expertos advierten que esas resistencias tienen un límite.

De hecho, están diseñadas principalmente para evitar bajas humanas, no para garantizar la viabilidad del inmueble después del evento.

"Si ves el inventario de edificios en el sur de California notarás que la mayoría no están construidos siguiendo el código moderno", dijo a la AFP Ken O'Dell, presidente de la Asociación de Ingenieros Estructurales de California.

Indicó que cada edificio responde diferente a un sismo, pero advirtió que estructuras de concreto levantadas antes de la normativa introducida en la década de 1970 podrían fácilmente "colapsar".

Los sismos de esta semana no generaron daños, pero muchas personas comienzan a preguntarse si su casa resistiría el "Big One".

"Afectaron más la psique de las personas que a los propios edificios", indicó O'Dell.

San Andrés, la falla que genera temor en California

Varios potentes sismos, comparables a los ocurridos el jueves y el viernes, sacudieron California en los últimos treinta años, pero solo unos pocos dejaron un gran número de víctimas en esta zona sísmica de alto riesgo.

La importante actividad sísmica de California se debe a la falla de San Andrés, al cruce de las placas tectónicas del Pacífico y de América, que atraviesa el estado más poblado de Estados Unidos de norte a sur y sacude regularmente la región.

Según la sismóloga Lucy Jones, del Caltech (Instituto de Tecnología de California), los sismos de los últimos días se produjeron en una "misma falla", que no es la de San Andrés.

La región de San Francisco está comprendida entre la gran fosa de subducción que recorre la costa oeste estadounidense, y el sistema de fallas de San Andrés y de Howard, que pasa por el este de Oakland.

En esta zona, la corteza terrestre está dividida en un mosaico de pequeñas placas que se deslizan unas sobre otras, se mueven, bajan o suben, añadiendo sus movimientos al de las placas, más generales, América y Pacífico, que afecta a toda la región.

Estos son los terremotos más potentes de la región en los últimos 30 años:

Dos muertos cerca de San Simeón

El 22 de diciembre de 2003, una sacudida telúrica de magnitud 6,5 a unos 10 km al noreste de la localidad de San Simeón (centro), en una región agrícola relativamente desierta en la costa entre Los Ángeles y San Francisco, provocó el colapso de un edificio en Paso Robles, a 57 km del epicentro, y dejó dos muertos y unos 40 heridos.

60 muertos en la gran periferia de Los Ángeles

El 17 de enero de 1994, un violento terremoto de magnitud 6,7 golpeó la región de Los Ángeles, provocando al menos 60 muertos y más de 9.000 heridos. Epicentro del sismo, la ciudad de Northridge en el Valle de San Fernando, a unos 30 km al noroeste del centro de Los Ángeles, fue la más afectada. Los daños se estimaron en 10.000 millones de dólares.

Un muerto en Yucca Valley

El 28 de junio de 1992, el sur de California tembló con un sismo de magnitud 7,3. Un niño murió aplastado por un bloque de cemento en Yucca Valley, cerca del epicentro.

Este terremoto, que dejó igualmente más de 350 heridos y causó grandes daños, es uno de los más potentes de la historia de California. Según los geólogos, se debió a la falla de Emerson, hasta entonces inactiva.

Considerables daños en la región de Eureka

El 25 de abril de 1992, un sismo de magnitud 7,2, a unos 50 km de Eureka, dejó 95 heridos y provocó considerables daños en el suroeste del condado de Humboldt, al norte del estado.

Dos muertos en la región de Los Ángeles

El 28 de junio de 1991, en la gran periferia de Los Ángeles, a los pies de las montañas San Gabriel, un fuerte temblor de magnitud 5,8 provocó dos muertos y más de cien heridos.

67 muertos en San Francisco

El 17 de octubre de 1989, un sismo de magnitud 6,9 sacude la región de San Francisco. Murieron 67 personas y 3.000 resultaron heridas. Las sacudidas provocaron el colapso de una sección del Bay Bridge, un puente de dos niveles que une la ciudad con Oakland. Decenas de automovilistas fueron aplastados.

El sismo más violento en los anales de California, de una magnitud inicial de 7,8, se produjo el 18 de abril de 1906 en San Francisco, dejando varios cientos de muertos, hasta 3.000 según las estimaciones de los historiadores.

La ciudad quedó en gran parte destruida debido a los numerosos incendios que siguieron al temblor.

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