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Fecha de publicación: 2019-02-06

México: 1.700 migrantes centroamericanos se estacionan en frontera con EEUU

El grupo se estaciona en Piedras Negras, Coahuila. El 84% de los migrantes son hondureños y el resto de Nicaragua y El Salvador, reportó Claudio Bres Garza, el alcalde de Piedras Negras, en el estado de Coahuila. En total, son 5.500 los migrantes que avanzan hacia EEUU pese al rechazo de Donald Trump.

Por AFP

Unos 1.700 migrantes, la mayoría hondureños, arribaron este martes a la mexicana ciudad de Piedras Negras, frontera con Estados Unidos, el mismo día que el presidente Donald Trump emitirá un discurso sobre el Estado de la Unión que podría versar sobre su muro fronterizo.

El 84% de los migrantes son hondureños y el resto de Nicaragua y El Salvador, reportó Claudio Bres Garza, el alcalde de Piedras Negras, en el estado de Coahuila.

Naves industriales de una antigua maquiladora fueron habilitadas para albergar a los migrantes, donde las mujeres y los niños dormirán separados de los hombres.

En declaraciones a la prensa, el alcalde dio la bienvenida a "todos aquellos que se comporten" y los instó a comportarse como invitados, luego de que el gobernador de Coahuila, Miguel Ángel Riquelme, advirtió que no permitirá que ingresen más migrantes indocumentados al estado.

En total unos 2.200 migrantes arrancaron su caravana el 15 de enero en Honduras, pero medio millar decidió tramitar su visa humanitaria, que les permite trabajar y obtener seguridad social por un año. Otros desviaron su rumbo a ciudades mexicanas como Monterrey, Nuevo León.

Otro contingente de unos 3.800 migrantes, que huyen de la violencia y la pobreza de sus países, atraviesa el estado de Chiapas, limítrofe con Guatemala, y se dirige a la Ciudad de México donde decidirán la ruta que tomarán para llegar a la frontera con Estados Unidos.

En octubre del año pasado, cerca de 6.000 migrantes, en su mayoría familias con niños, llegaron a hacinarse por más de dos semanas entre noviembre y diciembre en improvisados albergues en Tijuana, donde algunos fueron agredidos por lugareños.

Sólo una décima parte de ellos permanece en esa frontera. El resto regresaron a sus países, cruzaron la frontera o se dispersaron.

Durante su estancia en Tijuana, algunos de los migrantes intentaron ingresar saltando la valla fronteriza y otros se apuntaron en infinitas listas para tramitar solicitudes de refugio.

La llegada a Coahuila de la caravana coincide con el esperado discurso este martes por la noche de Trump sobre el Estado de la Unión, la solemne alocución anual ante el Congreso, en el que es probable que abogue por la construcción de un muro en la frontera que comparte con México de más de 3.000 kilómetros.

Dos caravanas avanzan

Dos caravanas migrantes, conformadas por unas 5.500 personas, recorren actualmente territorio mexicano, una en el sureño estado de Chiapas, acceso habitual de estos colectivos, y otra entre Coahuila y Nuevo León, ambos limítrofes con Estados Unidos, según activistas y el gobierno.

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"Una gran cantidad de personas están subiendo desde México con la esperanza de inundar nuestra frontera sur. Hemos enviado refuerzos militares. Construiremos un muro humano si es necesario. Si tuviéramos un verdadero muro, ¡esto no sucedería!", escribió Trump este martes en Twitter.

Flujo incesante

Una vez en la capital mexicana, los migrantes decidirán si siguen con rumbo noreste, a Nuevo León o Coahuila, o hacia el extremo occidental de la frontera, donde se ubica Tijuana, en el estado de Baja California.

La ruta a Tijuana es 1.500 km más larga pero más segura que las del oriente del país que, aunque son más cortas y directas, son muy riesgosas debido a la presencia de cárteles del narcotráfico.

Varios miles de centroamericanos se lanzaron desde octubre del año pasado en sendas caravanas, que venciendo hambre, sed, agotamiento e insalubridad, marcharon hacia Estados Unidos, huyendo de la pobreza y la violencia que golpea a sus países.

Uso político

El éxodo ha sido calificado por Trump como una "invasión" y una amenaza contra la seguridad nacional, y es su argumento recurrente para exigir recursos para construir el muro fronterizo.

Cerca de 6.000 migrantes que partieron en las caravanas de octubre, en su mayoría familias con niños, llegaron a hacinarse por más de dos semanas entre noviembre y diciembre en improvisados albergues en Tijuana.

De ellos, hoy solo queda una décima parte, estima Irineo Mujica, otro activista de Pueblo Sin Fronteras.

"La gran mayoría se fue, son pocos los que siguen por acá, menos de 600 y están dispersos", dice Mujica a la AFP desde la ciudad fronteriza. "O cruzaron (a Estados Unidos) o se fueron", agrega en un mensaje de texto.

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