Claves Del Día
Fecha de publicación: 2019-02-04

Telefónica negocia venta de unidades en Costa Rica, Nicaragua y Panamá por US$570 M

Millicom, Liberty Latin America y AT&T estarían entre los interesados en comprar la operación de Telefónica en los países del sur de Centroamérica.

Por El Economista (España)

Telefónica ha acelerado en los últimos días las negociaciones para encarrilar la venta de sus negocios en Costa Rica, Nicaragua y Panamá, por un importe que previsiblemente superará los 500 millones de euros (unos US$570 millones).

El primer favorito para adquirir estas filiales es la compañía Millicom, aunque todavía no se han descartado otras muestras de interés, como Liberty Latin America y, en menor medida, AT&T.

De acuerdo con el portal español elEconomista, a través de fuentes conocedoras de la situación, el pulso actual entre los posibles pretendientes se centra en el precio.

Dicho importe sería ligeramente inferior al recientemente acordado por América Móvil para la venta de las filiales de El Salvador y Guatemala, de 570 millones de euros (US$650 millones).

Si las negociaciones prosperan en la dirección esperada por Telefónica, la compañía logrará múltiplos de ebitda muy superiores a la media del mercado, en sintonía con lo alcanzado con las ventas de Guatemala y El Salvador. Es decir, si todo fluye como se espera en este primer trimestre, el recorte de la deuda de Telefónica -y al margen del rendimiento orgánico- superaría los mil millones de euros en lo que va de año. Ese saneamiento superaría al esfuerzo conseguido por la multinacional española en los seis trimestres anteriores.

Por su parte, fuentes oficiales de Telefónica, consultadas el pasado elEconomista, indicaron que la compañía "no comenta rumores de mercado".

Activos en el disparadero

Con esta nueva desinversión de activos no estratégicos, Telefónica pretende deshacerse de casi el 100% de Costa Rica y del 60% del capital que posee tanto en las filiales de Nicaragua como en la panameña. En estos dos últimos mercados, Telefónica comparte accionariado con la guatemalteca Corporación Multi Inversiones (CMI), propietaria del 40% esos negocios desde la primavera de 2013.

Es decir, fue hace casi seis años cuando CMI, conocida por inversiones como la cadena de restaurantes Pollo Campero, también adquirió el 40% del negocio de Telefónica en El Salvador y Guatemala, en una operación que en su conjunto ascendió a 500 millones de euros.

Al margen de lo anterior, las nuevas ventas en Centroamérica comparten el mismo objetivo que motivaron las recientes transferencias de las filiales de El Salvador y Guatemala: "la operación se enmarca dentro de la estrategia de creación de valor, optimización del retorno sobre el capital y posicionamiento estratégico", según ya indicó Telefónica.

La desinversión en Costa Rica, Nicaragua y Panamá complementa el objetivo de reducción de deuda de forma acelerada. De hecho, desde finales de septiembre de 2018, cuando trascendió en la prensa el interés de Telefónica por considerar la venta total o parcial de activos en Centroamérica, los títulos de la compañía se han revalorizado el 10,19%, desde los 6,83 euros del 28 de septiembre hasta los 7,52 euros del cierre del pasado viernes.

En espera de los resultados anuales de la operadora de telecomunicaciones, que se desvelarán el próximo 21 de febrero, la deuda de Telefónica ascendía el pasado septiembre a 42.636 millones de euros, lo que supone un 9,7% menos que el año anterior.

La transferencia de Costa Rica, Nicaragua y Panamá prevé culminar una jugada ya iniciada el pasado 24 de enero, cuando se anunció la venta del 60 por ciento de su filial de Guatemala a América Móvil por 293 millones de euros a América Móvil. Al mismo tiempo, la multinacional española también acordó con el mismo grupo mexicano la transferencia del 99,3% de El Salvador, por 277 millones de euros al cambio, aunque la formalización de esta venta ha quedado pendiente de recibir las preceptivas autorizaciones de las autoridades locales de competencia.

Por ambas operaciones, Telefónica prevé obtener 570 millones de euros (648 millones de dólares al cambio actual), lo que representa un múltiplo de 9,7 veces del oibda estimado para 2018, casi el doble de la valoración de sus iguales en la zona.

En ninguno de los países se presumen problemas regulatorios para Millicom, compañía con sede en Luxemburgo y que opera con la marca Tigo. En Nicaragua, el negocio de las telecomunicaciones se lo reparten Claro (América Móvil) y Movistar (Telefónica). En Panamá también compiten Claro y Movistar, a los que se suman Cable & Wireless (Liberty) y Digicel.

Tampoco sufrirían trabas de los reguladores tanto Liberty Media como AT&T, ya que ninguna de ellas tiene presencia en el mercado del móvil en la terna de países ahora puestos en el escaparate.

En Costa Rica, el grupo público ICE (Instituto Costarricense de Electricidad) lidera el negocio de las telecomunicaciones fijas (Racsa) y móviles (Kölbi), así como en televisión de pago (a través de Cable Visión). Junto al incumbente costarricense también compite en el negocio de telefonía Claro y Movistar. A los anteriores se añade Tigo, pero sólo en el negocio de telefonía fija, acceso a Internet y Televisión de pago.

De esa forma, si finalmente prosperan los últimos flecos de las negociaciones con Telefónica, Tigo podría ofrecer servicios convergentes de telecomunicaciones de fijo, móvil y televisión de pago. Tigo, marca de Millicom International Cellular, tiene presencia actualmente en 15 países entre África y América Latina (Guatemala, El Salvador, Honduras, Colombia, Bolivia, Paraguay y Costa Rica), con servicios de acceso a Internet, televisión por cable y telefonía fija.

Más de 14 años en la región

Hay que remontarse a finales de 2004 para señalar el desembarco de Telefónica en el mercado panameño y nicaragüense, a través de la compra de las filiales latinas de Bellsouth. Ese movimiento también incluía la adquisición por parte de Telefónica de las operaciones de la operadora estadounidense en otros ocho países latinoamericanos por más de 4.700 millones de euros, incluyen 1.500 millones de dólares de deuda.

Telefónica ya estaba desde 1998 en El Salvador, cuando se produjo la liberalización del sector en aquel país y un año después, en 1999, en el negocio del móvil en Guatemala. En el caso de Costa Rica, la presencia de Telefónica es más reciente, ya que irrumpió en enero de 2011 tras ganar una de las concesiones de telefonía móvil.

RELACIONADAS