Claves Del Día
Fecha de publicación: 2018-12-04

Trump amenaza una vez más a China por acuerdo comercial

China prometió actuar rápidamente sobre los 'puntos de consenso' alcanzados con Estados Unidos para calmar la guerra comercial abierta entre ambos países desde hace varios meses.

Por AFP

El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, pasó del entusiasmo a la amenaza en 24 horas. La luna de miel comercial con China se ha acabado después de la dudas mostradas por Wall Street, que cayó con fuerza el martes.

El mandatario estadounidense decía el lunes que las relaciones con China habían dado "un gran paso hacia delante", después de una reunión con su homólogo chino, Xi Jinping, en Buenos Aires.

Pero el martes por la noche, después de que el Dow Jones cayera algo más de un 3% y el Nasdaq un 3,8%, el tono del presidente se tornó amenazante, aunque insistió en que cree que alcanzará un acuerdo comercial con Pekín.

"O tenemos un ACUERDO REAL con China, o no hay acuerdo", tuiteó el presidente el martes por la noche, añadiendo que sin pacto impondrá nuevos aranceles a Pekín.

"Creo que alcanzaremos un acuerdo, ya sea ahora o en el futuro. China no quiere aranceles", añadió Trump.

China a trabajar "puntos de consenso"

China prometió este miércoles actuar rápidamente sobre los "puntos de consenso" alcanzados con Estados Unidos para calmar la guerra comercial abierta entre ambos países desde hace varios meses.

"Los equipos económicos y comerciales de las dos partes promoverán activamente la consulta en los próximos 90 días con un calendario y una hoja de ruta claros", declaró el Ministerio de Comercio.

"China empezará la puesta en marcha de puntos específicos sobre los que se alcanzó un consenso. Cuanto antes mejor", agregó.

China y Estados Unidos acordaron una tregua en la guerra comercial en la que se hallan sumidos en los últimos meses, en una reunión de sus respectivos presidentes, Xi Jinping y Donald Trump, el sábado al cierre del G20 en Buenos Aires.

Ambos convinieron reanudar las negociaciones sobre "cambios estructurales" en sus relaciones comerciales, y Washington mencionó un plazo de 90 días en los que la administración estadounidense suspenderá la aplicación de una nueva tanda de aranceles a productos importados de China.

Prolongar la tregua

Antes de su tono amenazante, el presidente estadounidense sugirió el martes por la mañana la posibilidad de prolongar la tregua comercial de 90 días negociada con Xi para desactivar la disputa comercial provocada por Washington.

El plazo comenzó a correr el 1 de diciembre, cuando Trump se reunió en Buenos Aires con Xi tras la cumbre del G20 y acordó trabajar para lograr un acuerdo para retirar los aranceles en cientos de miles de millones de dólares impuestos por ambas partes al comercio bilateral.

Y aunque prometió que las negociaciones tendrán buenos resultados igualmente amenazó con imponer nuevos aranceles si ellas fracasan, lo cual agravaría las penurias que ya sienten consumidores y compañías estadounidenses.

Desde el 1 de diciembre

"A menos que se prolonguen, finalizarán en 90 días a partir de la fecha de nuestra maravillosa y cálida cena con el presidente Xi en Argentina", escribió Trump en Twitter.

Después de la reunión, Washington acordó frenar la amenaza de Trump de aumentar los aranceles de 200.000 millones de dólares en importaciones chinas al 25% a partir del 1 de enero, dejándolos en la tasa actual del 10%.

A cambio, Washington dijo que China compraría cantidades "muy importantes" de bienes agrícolas, energéticos, industriales y otros productos estadounidenses.

El domingo, Trump dijo que China también "reduciría y eliminaría" los aranceles del 40% en los autos, aunque Pekín aún tiene que confirmar la medida.

El representante de comercio de Estados Unidos, Robert Lighthizer, liderará las conversaciones con el gobierno de Xi para ver "si un acuerdo REAL con China es realmente posible", tuiteó Trump el martes.

"Si es así, lo haremos", agregó, señalando que "se supone que China debe comenzar a comprar productos agrícolas y otros inmediatamente".

Los agricultores estadounidenses se han visto gravemente afectados por las represalias de China a las exportaciones estadounidenses, especialmente a las ventas de soja, que se han desplomado.

RELACIONADAS