Claves Del Día
Fecha de publicación: 2018-09-02

El desplome de los precios internacionales acentúa la crisis del café

La crisis que golpea el equilibrio económico en la cadena productiva, compromete los ingresos de 25 millones de familias caficultoras.

Por La Prensa (Honduras)

El precio internacional de referencia para el café arábica completó 22 meses de caídas sistemáticas, pasando de US$1,60 por libra en noviembre de 2016 a US$1,09 en julio de 2018.

La situación se intensificó en agosto, con una caída del 22% con respecto al mismo mes del año pasado, registrando un promedio de 103 centavos de dólar por libra y un mínimo de 97.2 centavos.

Desde julio de 2006, el contrato C, que abarca el café arábica suave y permite las entregas de este grano de 19 países productores, no caía por debajo del dólar por libra.

“Esta es una crisis por los bajos precios internacionales que solo pueden subir si se viene una sequía para Brasil”, opinó Marcelino Samayoa, gerente general de la Asociación Salvadoreña de Beneficiadores y Exportadores de Café (Abecafé).

El mayor productor en el mundo enfrentará el otro año una sequía región centro sur, dijeron especialistas del país sudamericano, agregando que las lluvias en la última parte de este año serán claves para el desarrollo de las plantas luego de un otoño muy seco.

Factores, como incertidumbre climática, aumento en costos de producción, crecimiento constante en el consumo mundial y nuevos mercados que despuntan en Asia, han sido determinantes para el negocio del café en Brasil.

Pese a que el país atraviesa una cosecha récord mayor a los 58 millones de sacos, apenas alcanza para satisfacer las necesidades de exportación y consumo.

Por su parte, Lucas Bartelega, investigador de Fundación Procafé, espera que los cafetos estén “agotados” cuando comience la temporada de lluvias en septiembre. “Si la sequedad persiste en septiembre y octubre, podríamos tener problemas”, sostuvo el especialista.

Analistas esperan que Brasil coseche un récord de 58 millones de sacos de café de 60 kilogramos en 2018.

El panorama nada alentador en la industria desencadena deudas y pobreza para los productores, además, significa un detonante para la migración irregular.

“Los presidentes y los gobiernos de América Latina no pueden seguir permitiendo que las multinacionales del café, la Unión Europea, Estados Unidos, Canadá, Japón y otros mercados compren café a una tercera parte del precio de 1983”, refiere Fernando Morales de la Cruz, fundador de Café for Change.

La iniciativa trabaja por la erradicación de la pobreza en la regiones cafetaleras.

“El modelo de negocios de la industria del café explota a decenas de millones de caficultores y trabajadores y a millones de niños indefensos para servirles como mano de obra barata. Esto es cruel, neocolonial e ilegal”, sostiene el guatemalteco.

La crisis que golpea el equilibrio económico en la cadena productiva, compromete los ingresos de 25 millones de familias caficultoras.

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Panorama en Honduras

Hasta finales de julio, las exportaciones de café hondureño sumaron 8.4 millones de sacos de 46 kilogramos, generando divisas de US$1.029 millones de dólares.

El resultado significó 147,000 sacos menos a los exportados en el mismo lapso de la cosecha pasada.

Para entonces, las ventas externas sumaron US$1.278 millones, por los 9.1 millones de sacos exportados.

Como consecuencia de la caída del precio del café, para la cosecha 2017-2018, que concluye el 30 de septiembre, dirigentes del sector calculan que el valor de la producción será de US$1,100 millones, menos que los US$1.300 millones del ciclo 2016-2017.

Esto tendrá un impacto económico negativo en las seis regiones cafetaleras y para el país en su conjunto.

“El café es un producto bastante cíclico en cuanto a los precios. La última caída drástica, peor a la que tenemos ahora, fue en 2002-2003, y la otra diez años después, debido a la roya”, recuerda Francisco Ordóñez, vicepresidente de la Asociación Hondureña de Productores de Café (Aprocafé).

Agregó que la deuda de los cafetaleros con el sistema bancario ronda los 6,500 millones de lempiras, detallan cifras de la Comisión Nacional de Bancos y Seguros (CNBS) y el Consejo Nacional Supervisor de Cooperativas.

“Esto pone en una situación bastante difícil a los productores y por eso estamos buscando los mecanismos internos para que ellos puedan tener recursos frescos y puedan readecuar o refinanciar sus deudas con el sistema financiero nacional”, añadió el dirigente.

El Banco Central de Honduras (BCH) en su Programa Monetario 2018-2019 ya establece que la caída en el precio del café tendrá un impacto en el comercio exterior y el sector monetario.

“Se prevé que la captación total de recursos del sistema financiero sea inferior a lo establecido, congruente con el menor dinamismo de la actividad económica, así como, con la disminución del ingreso de divisas proveniente del menor precio del café, aunado a la reducción del volumen exportado de aceite de palma”, señaló la autoridad monetaria en un publicación online.

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