Claves Del Día
Fecha de publicación: 2018-08-12

El compromiso con la equidad es apostar al desarrollo

Existe una gran brecha en oportunidades laborales, salarios y acceso a puestos de decisión para las mujeres en la región centroamericana, pero hay un grupo importante de empresas y organizaciones que están tratando de hacer la diferencia.

Por María José Núñez/Claudia Contreras - estrategiaynegocios.net

En el mundo las mujeres ocupan cada vez más espacios en el mercado laboral y en Centroamérica esta tendencia es evidente; sin embargo, las condiciones, oportunidades, salarios y tareas no son equilibrados con respecto a los hombres. Por ello, hay una serie de compañías y organizaciones del ámbito público y privado que están concretando iniciativas para impulsar la equidad.

Datos del Banco Interamericano de Desarrollo (BID) registran que la participación en el mercado laboral en Centroamérica oscila entre el 46% y el 50%. La Organización Internacional del Trabajo (OIT) estima que en América Latina y el Caribe hay 117 millones de mujeres que forman parte de la fuerza de trabajo. Según OIT, la tasa de participación laboral de las mujeres en Latinoamérica alcanzó por primera vez el 50,2%, pero están lejos de alcanzar la igualdad en el mundo del trabajo.

La tasa de participación laboral de los hombres es aún muy superior (74,4 %).

Por su parte, la Cepal señaló que existe una enorme brecha de género en el mercado laboral, sobre todo en materia salarial, pues en promedio el salario que reciben las mujeres es un 84% de lo que perciben los hombres.

La disparidad salarial bajo un mismo puesto y calificación en El Salvador es de un 5%, mientras que en Guatemala es del 35% y en Costa Rica la diferencia es equivalente al 22%. Similar es la situación en las otras naciones centroamericanas.

En gran medida estas condiciones están vinculadas con que las mujeres tienen imposibilidad de hacer horas extras, debido a las responsabilidades de cuido que normalmente se recarga en ellas; además, la formación femenina no está dándose necesariamente en las áreas de mayor demanda del mercado laboral, denominadas como STEM (Ciencia, Tecnología, Ingeniería y Matemáticas).

Sobre este particular, Mónica Flores, presidenta de ManpowerGroup para Latinoamérica indicó que es indispensable que más mujeres estudien ingenierías y carreras STEM, sobrepasar estereotipos y olvidarse de los modelos caducos que evitan insertarse de lleno en el mundo de negocios.

Desde su perspectiva, existe una tradición de carreras consideradas “femeninas”, como psicología, comunicación y otras que no necesariamente tienen alta demanda, ni son las mejor pagados.

“Todavía en América Latina no está bien visto el cambio de roles; por ejemplo, que la mujer trabaje y el hombre se quede en casa. Asimismo, hay una creencia de que es poco femenino estudiar ingeniería o ser astronauta, por ello debemos generar política pública para desincentivar ciertas carreras y hacer más llamativas otras, de manera que alcancemos la equidad”, dijo Flores.

En materia de desempleo también hay una incidencia distinta entre hombres y mujeres, según José Manuel Salazar- Xirinachs, director Regional de la OIT para América Latina y el Caribe, la tasa de desocupación de las mujeres se ubica por encima de los dos dígitos, al registrar un 10,4%, lo que equivale a 1,4 veces más que la de los hombres.

El experto hizo énfasis en la necesidad de establecer iniciativas desde los gobiernos y las empresas privadas, por ello, es importante dar a conocer las iniciativas que organizaciones regionales están impulsando.

Esfuerzos en marcha en varios países de la región centroamericana se están impulsando iniciativas para promover la inserción de mujeres y el establecimiento de políticas inclusivas a nivel empresarial, como una muestra del compromiso de las organizaciones para llegar a un siguiente nivel en materia de equidad de género.

Una de estas es el Sello de Igualdad de Género que lanzó el Instituto Nacional de las Mujeres (INAMU) en Costa Rica, el cual tiene como objetivo reconocer y certificar a aquellas compañías que promueven políticas a favor de sus colaboradoras.

La certificación permite desarrollar un diagnóstico de la cultura de género institucional, las licencias especiales para las mujeres, las políticas de cuido de menores, el acceso a la capacitación y promoción en puestos de decisión. Luego se recomiendan acciones para alcanzar una sana cultura de género y al cumplirse se da el sello.

De acuerdo con Patricia Mora, presidenta del INAMU se trata de una herramienta ideada para trabajar en alianza con el sector privado, que ha permitido constatar el interés y compromiso de las empresas con la igualdad de género y aumentado las oportunidades laborales de las mujeres, sobre todo para las que se encuentran en situaciones de vulnerabilidad.

“Un estudio realizado por el INAMU a organizaciones públicas y privadas que habían firmado la Carta de Intención de cumplir con las recomendaciones para adquirir el sello de igualdad, evidenció que el 56% ha implementado acciones y emprendido el camino hacia la instauración de un sistema que reduzca las brechas de género”, indicó Andrea Milla, coordinadora del Proyecto Sello de Igualdad de Género.

He for She Otro proyecto de gran envergadura e impacto para la inclusión de género es He For She que lanzó ONU Mujeres. Se trata de una apuesta de diálogo con sectores empresariales a fin de avanzar en los esfuerzos para incorporar más hombres en la promoción de la igualdad de género, así como la transformación de dinámicas de poder en sus propias vidas.

Ana Elena Badilla de ONU Mujeres El Salvador, contó que para desarrollar esta alianza, junto al BID y Voces Vitales, hicieron contacto con diversas empresas que ya participaban a nivel global de la iniciativa y han tenido una respuesta muy positiva.

“Claro que era un desafío, pues las organizaciones veían las iniciativas de inclusión de género como parte de sus programas de Responsabilidad Social Empresarial, pero en realidad no se trata de RSE. Entonces lo planteamos como una acción para el crecimiento personal de sus colaboradoras, y así logramos integrar de forma exitosa a Tigo El Salvador y Unilever”, señaló Badilla.

En el caso de Unilever realizaron una evaluación minuciosa de las políticas laborales, jefaturas e incentivos para el personal y destacaron medidas como la flexibilización de horarios para que las personas puedan conciliar sus responsabilidades, además la empresa ha incorporado muchas jefaturas femeninas e incentivado a los hombres para involucrarse en el cuidado de los hijos y el hogar.

“En el caso de Tigo también han abierto más espacios de participación para mujeres, las preparan para ascender en puestos de decisión. Cuando se involucraron comenzaron a potenciar las capacidades de su personal femenino y eso les valió ser premiados por el INCAE Business School, al igual que Unilever”, añadió la experta.

Por su parte, María Eugenia Brizuela, de Voces Vitales El Salvador afirmó que en este proceso todas las empresas que participaron fueron ganadoras, pues tuvieron acceso a la autoevaluación de sus iniciativas, identificaron áreas de mejora y nuevos talentos.

“Muchas veces las mujeres pasamos desapercibidas y fue grato ver como empresas del nivel de Tigo buscan de forma consciente introducir el talento femenino dentro de sus filas, a nivel ejecutivo. Tener diversidad estimula a la gente a pensar diferente, hay un incremento en la innovación y es posible armar excelentes equipos de trabajo”, argumentó Brizuela.

ONU Mujeres trabaja con proyectos en toda la región centroamericana, iniciativas en las cuales gran variedad de compañías se han apuntado, impulsando programas de inserción y desarrollo de oportunidades para las mujeres.

Desde esta perspectiva, E&N presenta este especial, en el cual se destacan casos exitosos de Empresas por la Equidad, que han apostado por potenciar el talento de las mujeres, darles la oportunidad de demostrar sus capacidades y gozar de los resultados positivos que una cultura inclusiva genera a los negocios.

Conozca a las empresas que apoyan a sus mujeres, les brindan facilidades, oportunidades, capacitación y establecen políticas de recursos humanos amigables que les permiten crecer.

El cuido tiene género

Un estudio realizado por la Fundación Nicaragüense para el Desarrollo Económico y Social (FUNIDES) demostró los efectos que tiene la maternidad en la inserción laboral de las mujeres, siendo éstas las encargadas casi exclusivas de las actividades de cuidado de los niños, adultos mayores y labores del hogar.

“Identificamos que, entre las madres, aquellas que tienen hijas o hijos menores de 7 años, tienen menor probabilidad de participar en el mercado laboral, en relación con las mujeres sin hijos”, comentó Lylliam Huelva, investigadora del estudio.

En el caso de Nicaragua, el simple hecho de ser madres es un elemento que genera desigualdad, pues para las mujeres que tienen hijos la tasa de actividad laboral al mes es menor, respecto a las que no tienen hijos.

De la misma forma, quienes son madres tienen una mayor presencia en el sector informal, menor nivel de escolaridad y un menor salario mensual. Las mujeres con hijos ganan 26,4% menos que aquellas que no los tienen.

“En FUNIDES estamos convencidos que las mujeres juegan un rol importante para el desarrollo sostenible de Nicaragua, por lo que debemos aportar información que ayude al diseño de políticas en pro de la equidad de género”, afirmó Juan Sebastián Chamorro, director ejecutivo de FUNIDES.

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