Claves Del Día
Fecha de publicación: 2018-03-09

Toys R Us se prepara para liquidar su negocio en EEUU

La cadena no logra sobreponerse al apocalipsis del retail y analiza el cierre de todas sus tiendas en EEUU. La caída de Toys R Us es la segunda quiebra más grandes de una minorista especializada en EEUU.

Por El Economista

La cadena de jugueterías Toys R Us se prepara para la liquidación de su negocio y sus tiendas al no lograr un acuerdo con sus acreedores para reestructurar su deuda y no encontrar un posible comprador.

La compañía que se declaró en bancarrota el pasado mes de septiembre e intentó reflotar el negocio con un préstamo de US$3.100 millones pero la decepcionante campaña de Navidad ha puesto contra las cuerdas al grupo.

La crisis del comercio minorista en EEUU no se detiene y se cobra su última gran pieza. Toys R Us, un gigante capaz de facturar más de US$11.000 millones anuales, no ha sido capaz de remontar el vuelo después de declararse en quiebra el pasado mes de septiembre.

La compañía esperaba encontrar un balón de oxígeno con esta decisión ante su elevada deuda para negociar una quita con sus acreedores o propiciar la entrada de un nuevo inversor.

Pero ni una cosa, ni la otra. Toys R Us va a comenzar a cerrar sus más de 800 tiendas en EEUU y liquidar su negocio, según ha adelantado Bloomberg.

Las leyes concursales de EEUU permiten a las empresas con problemas financieros encontrar opciones para salir a flote, pero los resultados de la campaña de Navidad han constatado que la viabilidad de la compañía era poco probable. Ya en enero admitió que tenía que cerrar 180 tiendas para intentar devolver la rentabilidad al negocio.

El grupo contó con un préstamo US$3.100 millones para evitar cierre de tiendas y aprovechar todo el tirón de las ventas de invierno. La situación también se ha deteriorado para muchas de las divisiones extranjeras y que no formaban parte de la quiebra inicial.

Problemas en otros países

En Reino Unido, finalmente la filial también ha entrado en situación concursal después de no encontrar comprador. También se busca inversor para el negocio asiático, el más rentable del grupo.

En el resto de Europa, Toys R Us opera con más de 230 tiendas en diez países, incluida España, Francia y Alemania. No se sabe a ciencia cierta si la filial que aglutina todo el negocio se encuentra en una situación parecida al resto del grupo. Se esperan que en los próximos días fondos de capital riego pujen por la división europea.

La caída de Toys R Us se trata de la segunda quiebra más grandes de una minorista especializada en EEUU. La mayor quiebra de una minorista la firmó en 2002 Kmart, que tenía US$14.600 millones en activos, según Bankruptcydata.

EEUU está viviendo una profunda crisis en el retail. Grandes almacenes, textiles, centros comerciales, restauración… se enfrentan profundos cambios estructurales en el sector.

El cambios de hábitos de consumo y la expansión del comercio electrónico está provocando Hasta el tercer trimestre de 2017, más de 6.800 establecimientos cerraron sus puertas en EEUU, más del doble que el año pasado, y camino, si continúa el ritmo, de superar el record de 2008, cuando el país comenzó la peor crisis económica desde la Gran Depresión.

El sector juguetero no es una excepción y terminado por caer una de las empresas más importantes del país. Toys R Us tiene 64.000 empleados en todo el mundo. Pero además de la presión de Amazon, el sector juguetero sufre la presión para poder tener presencia en los establecimientos de Walmart o Target a cambio de fuertes descuentos.

La culpable, la elevada deuda

La liquidación de Toys R Us será un gran golpe para la industria del juguete, ya que la cadena representa aproximadamente el 15% de la facturación de todo el sector en EEUU. La compañía estaba arrojando números rojos desde 2013 a pesar de que en 2016 registró 460 millones de beneficio de explotación. Todas las posibles ganancias eran laminadas por los elevados costes financieros.

Toys R Us aumentó su deuda de manera sustancial cuando Bain Capital, KKR y Vornado Realty Trust entraron en su capital con una compra apalancada de US$6.600 millones en 2005. Estas firmas tenían previsto sacarla a bolsa y recuperar lo invertido pero su débil negocio hizo de esta posibilidad inverosímil.

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