Claves Del Día
Fecha de publicación: 2017-10-27
An aerial view of houses affected by the passing of Hurricane Maria in Naranjito, Puerto Rico, October 23, 2017. / AFP PHOTO / Ricardo ARDUENGO

Puerto Rico no se repone de la tragedia del Huracán María

Sin energía eléctrica y agua potable la isla de Puerto Rico aún trata de reponerse del devastador paso del Huracán María hace 5 semanas. Las historias de los supervivientes y equipos de socorro son degarradoras.

Por AFP

La situación en Puerto Rico es aún desgarradora más de cinco semanas después de la devastación causada por el Huracán María, y la falta de energía eléctrica y agua potable agravan la condición de muchos enfermos, dijeron médicos.

El doctor Kevin Munjal, profesor adjunto de medicina de urgencia, y la enfermera Stacey Conklin integraron un equipo del hospital Mount Sinai que trabajó 12 horas al día, siete días a la semana en una suerte de hospital de campaña instalado en carpas en Fajardo, en el este de Puerto Rico, una de las zonas más golpeadas.

Cuando el generador del hospital local dejó de funcionar, los médicos tuvieron que bombear el aire a mano a pacientes con ventilador mecánico, dijo Conklin tras el regreso del equipo a Nueva York luego de una misión de dos semanas en la cual atendieron a más de 1.600 damnificados.

Atendieron a personas con heridas de machetes o sierras eléctricas cuando intentaban limpiar desechos, a gente lastimada cuando el generador que cargaba les cayó en sus pies, o a quemados con el querosén usado en las lámparas.

"La gente nos decía que para alcanzar la calle principal tenían que abrirse ellos mismos camino", dijo Munjal a la AFP.

La falta de agua potable significa que las enfermedades virales y bacterianas como la conjuntivitis, el norovirus e infecciones gastrointestinales se han expandido fácilmente entre las personas que están viviendo apretujadas en refugios, indicaron.

No solo había escasez de medicamentos, sino que la falta de energía tornó muy difícil el cuidado en casa de pacientes con enfermedades crónicas.

"Si podemos restaurar la energía creo que resolveríamos muchos problemas", dijo Munjal. "La electricidad y el agua potable hacen más en términos de resultados sanitarios que más carpas médicas".

El médico contó cómo se conmovió al ver a una mujer de unos 60 años con un dolor considerable en la rodilla a raíz de una osteoartritis haciendo cola para conseguir comida.

"Tenía que hacer fila en todos lados para conseguir los ítems básicos, estaba en un piso 16 de un edificio sin electricidad, así que tenía que subir y bajar los 16 pisos", contó. "Historias como esas son las que te quiebran el corazón".

Un programa de asistencia otorga medicamentos de emergencia a pacientes sin seguro médico, pero hay otros que quedan fuera de la red si han perdido el empleo y necesitan gastar sus ahorros en comida y agua potable.

El gobierno estadounidense está bajo fuego de los demócratas que catalogan de lamentable la respuesta al huracán María, que golpeó ese territorio isleño estadounidense con 3,4 millones de habitantes el 20 de septiembre, dos semanas después del huracán Irma.

Cómo líder del equipo, Conklin dijo que vio de primera mano los enormes problemas logísticos que enfrentan los rescatistas federales en una situación de catástrofe en desarrollo cuando las comunicaciones son un desafío y no hay servicios telefónicos adecuados.

"Creo realmente que las personas hicieron lo mejor que pudieron, pero si la gente se da cuenta o no es otra historia", sostuvo.

Un 75% de los habitantes de la isla están aún sin electricidad y el agua potable escasea en muchas áreas.

"Uno debe preguntarse qué sucedería si hubiese un estado en Estados Unidos (continental) que pasara 36 días sin energía eléctrica", dijo el jueves el gobernador de Nueva York, el demócrata Andrew Cuomo, en su segunda visita a la isla tras el huracán. "La gente estaría indignada", aseveró.

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Bernie Sanders: "Puerto Rico no está solo"

Con rostro apesadumbrado después de recorrer este viernes Playita, un empobrecido sector de San Juan golpeado hace 38 días por el huracán María, el senador estadounidense Bernie Sanders aseguró en presencia de la alcaldesa capitalina, Carmen Yulín Cruz Soto: "Puerto Rico no está solo".

"Quiero que el pueblo puertorriqueño, al igual que la gente de las Islas Vírgenes (estadounidenses), sepa que no está solo y que no los hemos olvidado", manifestó el político, quien en las pasadas elecciones disputó frente a Hillary Clinton la candidatura presidencial por el Partido Demócrata.

En esta segunda visita a Puerto Rico -Estado Libre Asociado a Estados Unidos-, el senador por el estado de Vermont se reunió con el gobernador Ricardo Rosselló Nevares, la alcaldesa Cruz Soto junto a otras autoridades y dirigentes sociales.

Con Rosselló en el aeropuerto internacional de Isla Verde (vecino de la capital), sostuvo un breve intercambio sobre la realidad isleña, trastocada desde el 20 de septiembre cuando el huracán María echó abajo la infraestructura, en particular la energía eléctrica y las telecomunicaciones.

Sanders salió del aeropuerto en una caravana junto a la alcaldesa Cruz Soto, con quien recorrió áreas de la barriada Santurce golpeadas por María, que lo llevaron al convencimiento de que "el nivel de destrucción en Puerto Rico es sin precedente".

"La reconstrucción requerirá de enormes recursos durante un largo periodo", expresó Sanders en rueda de prensa en el coliseo Roberto Clemente, donde junto a Cruz Soto se reunió con representantes de organizaciones sindicales y el alcalde de Comerío (centro), José A. Santiago, y la vicealcaldesa de la oriental isla de Vieques, Daisy Cruz, para conocer sus problemas y necesidades colectivas.

Más de un mes desde que María hizo trizas el Caribe, los puertorriqueños, que son ciudadanos estadounidenses, siguen prácticamente sin energía e incomunicados por el azote de la tormenta, que hasta ahora ha dejado medio centenar de muertos.

La alcaldesa capitalina le recordó la necesidad de la recuperación social y económica de Puerto Rico —con una deuda superior a los 70.000 millones de dólares— sobre la base de preservar el bienestar de los ciudadanos y su formación integral a través de la estatal Universidad de Puerto Rico (UPR).

En tal sentido advirtió que no se puede permitir que la Junta de Supervisión Fiscal (JSF), establecida por Congreso de Washington hace poco más de un año para gerenciar el manejo de la deuda de Puerto Rico, empobrezca más al país, forzando la emigración a Estados Unidos, como ha pasado con la salida de más de 37.000 boricuas desde el huracán.

Un planteamiento similar realizó el sindicalista Ángel Figueroa Jaramillo, presidente de la Unión de Trabajadores de la Industria Eléctrica y Riego (Utier), sobre la revitalización de la estatal Autoridad de Energía Eléctrica (AEE).

La AEE está involucrada en un escándalo por la concesión de un contrato de 300 millones de dólares a la compañía Whitefish Energy, del estado de Montana, sin que tuviera experiencia en el ramo.

El dirigente gremial, quien defendió una nueva política energética, pidió a Sanders que se actuara con cautela en la transformación de la AEE, con una deuda pública de 9.000 millones de dólares, para que no termine beneficiando a intereses particulares.

La visita de Sanders a Puerto Rico coincidió con la de una delegación bipartidista de la Cámara de Representantes estadounidense compuesta por Kevin McCarthy, líder de la mayoría republicana, Jeff Denham (CA), presidente del Comité de Transportación e Infraestructura; Rob Bishop, presidente del Comité de Recursos Naturales, y los demócratas Anthony Brown, miembro del Comité de las Fuerzas Armadas; Norma Torres, integrante del Comité de Relaciones Exteriores y Steny Hoyer.

Todos estuvieron acompañados de la delegada electa de Puerto Rico, Jenniffer González Colón, quien ocupa un asiento en la cámara baja federal sin derecho a voto.