Claves Del Día
Fecha de publicación: 2017-10-24

Tigo invierte US$2,5 millones en su nuevo campus en El Salvador

La subsidiaria de Millicom estrena sede donde reúne a 1.500 colaboradores y opera un centro de servicios compartidos que atiende operaciones de Bolivia y Paraguay.

Por José Barrera - estrategiaynegocios.net

Tigo El Salvador estrena nueva casa. Se trata de un nuevo edificio con un alto perfil de sostenibilidad ubicado en el km 16 de la carretera al Puerto de La Libertad.

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Esteban Iriarte, vicepresidente de Operaciones de Tigo en Latinoamérica, explicó que la construcción de la sede corporativa (Campus Tigo) demuestra el compromiso de la compañía por el mercado.

La subsidiaria de Millicom inició operaciones en El Salvador hace 25 años como Telemovil El Salvador y fue pionera en el desarrollo de la telefonía móvil.

En la actualidad la empresa cuenta con unos 3 millones de usuarios (en telefonía móvil, internet, televisión por cable y satelital) y desarrolla un ambicioso plan de inversiones.

El año pasado, la empresa anunció su plan por US$1.000 millones, ejecutable en el período 2017-2020, mediante el que busca afianzar la operación, que si bien se cimenta en las telecomunicaciones, ha evolucionado a una plataforma digital que incluye servicios como la plataforma financiera Tigo Money.

Iriarte confirmó que hasta la fecha han ejecutado unos US$200 millones (al cierre de 2017 esperan que sean Us$260 millones), buena parte de ello en la actualización de sus sistemas y en la creación de su red móvil LTE, la cual ya está activa para el 20% de sus usuarios.

De los fondos, unos US$2,5 millones han sido dirigidos al equipamiento tecnológico del Campus Tigo. El edificio fue desarrollado por la inmobiliaria Tuscania en el proyecto Vía del Corso. Tigo ha firmado un contrato de arrendamiento por 12 años (prorrogables).

En el innmueble la empresa ha centralizado su operación tras unificar en un solo edificio a las siete unidades que antes estaban dispersas. En total, el Campus Tigo alberga las oficinas para 1.500 colaboradores.

El edificio tiene altos estándares de sostenibilidad y se está a la espera de que reciba la certificación LEED Platinum (Leadership in Energy & Environmental Design), la más alta de su tipo en El Salvador, la cual obedece a la aplicación de su bajo impacto ambiental.

El proyecto cuenta con ilimunación Led, cuenta con sus propios sistemas de tratamiento de agua, aprvecha al máximo la luz solar y usa sistemas eficientes de aire acondicionado. Solo en energía eléctrica Tigo espera ahorros de US$10.000 por mes.

Esto se suma a la creación de espacios de convivencia que confirman el compromiso de la empresa por seguir perfilada como Uno de los mejores lugares para trabajar en Centroamérica. Iriarte dijo que el edificio lleva impreso el ADN de Tigo y sostiene que no es un movimiento esporádico, sino que es un compromiso, una filosofía de trabajo.

Desde el inicio, Millicom perfiló a la nueva sede como un nuevo centro de innovación desde donde pretende se incuben ideas que sean replicadas en la operación de la multinacional -con sede en Luxemburgo- con operaciones en Guatemala, Honduras, Costa Rica, Nicaragua, Colombia, Bolivia y Paraguay y varios países de África.

En El Salvador Tigo atiende a unos 300.000 usuarios en televisión de paga (cable y satelital), tiene 2,7 millones de usuarios de telefonía móvil, pero además atiende 21 millones de transacciones al año en la plataforma Tigo Money.

Con la creación del Campus, Tigo también ha puesto en marcha su nuevo centro de servicios compartidos, el cual inicialmente da servicios a las unidades de Bolivia y Paraguay en el área de contabilidad.

A la espera de más espectro

Tigo está a la espera de renovación de la concesión de la explotación del espectro eléctrico, un tema que sus ejecutivos han venido analizando con el Ejecutivo en los últimos dos años.

En la actualidad los operadores están a la espera de la apertura de la banda AWS que faclitará la expansión de redes de alta velocidad. Al respecto Iriarte sostiene que hay expectativas sobre el mecanismo que el Estado usará para otorgar los nuevos bloques.

En El Salvador el ente regulador del espectro es la Superintendencia General de Electricidad y Telecomunicaciones (Siget) que aún analiza modelos de cara a los vencimientos de 2018.

Se estima que en El Salvador hay más de 8 millones de líneas celulares y hay una creciente demanda de servicios de datos, panorama que pone presión a los operadores por el desarrollo de tecnología y ancho de banda, este último depende de la concesión de nuevos bloques del espectro.

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