Inicio
Fecha de publicación: 2014-09-26

Incae: 50 años de la Harvard de negocios en América Latina

Concebido hace medio siglo como una extensión de la escuela de negocios de Harvard, Incae ha preparado a un total de 14.000 profesionales, donde el 6% es de origen salvadoreño.

Por: Alberto López-estrategiaynegocios.net

Algunos tratan de imaginar cómo hubiera sido el mundo si el Presidente estadounidense John F. Kennedy no hubiera sido asesinado en 1963. ¿Quién sabe? Tal vez Centroamérica sería mejor hoy, pero lo que sí es seguro es que la mente brillante de ese estadista norteamericano sembró la idea de una escuela de negocios que ayudara al progreso de la región, al legar a los centroamericanos el Instituto Centroamericano de Administración de Empresas (Incae), fundado un año después del magnicidio de Kennedy.

Kennedy tuvo la visión, tras su histórica visita a Costa Rica en 1963, que los académicos de Harvard aplicarán el modelo de su escuela de negocios al naciente Incae Business School, pero que este ya ha tropicalizado a la realidad centroamericana y latinoamericana, más allá de los conceptos, de lo que ocurra en Wall Street o los mercados europeos, explicó el rector del Incae, Arturo Condo.

Quizás el mejor legado estadounidense en una época de pleno apogeo de la Guerra Fría y en el que América Central y el resto de Latinoamérica iban y venía entre golpes de estado y revoluciones internas.

Incae dio los frutos de esa ambiciosa apuesta al ser considerado en 2013 por la Revista Economía como la mejor escuela de negocios en Latinoamérica y entre las 10 mejores en estrategia a nivel mundial, donde existen alrededor de 13.000 centros de estudio superior de este tipo.

Pero en estas décadas se ha acuñado un término popular en la región en el ámbito profesional de negocios: ser incaista y que denota estatus, calidad y prestigio, muy en la línea de los que egresan de Harvard, Yale o Princeton, por ejemplo.

Para Condo, “ser incaista es un prestigio y se caracteriza porque sus profesionales estudian áreas de negocios en la realidad del contexto de América Latina, adaptarse a las realidades de sus países, donde el análisis no es el producto”.

En opinión del presidente del Comité Nacional de Incae El Salvador y miembro del consejo directivo de la institución, Alejandro Poma, sería interesante medir el nivel de influencia de los incaistas en el desarrollo económico y social de El Salvador y otros países centroamericanos, que de seguro es importante y relevante.

Poma reconoció que si bien la integración centroamericana, que también fue propiciada desde sus inicios desde el Incae, no ha tenido los avances políticos que se quisiera, si se ha propiciado una suerte de “integración empresarial” que a todas luces ha producido progreso y desarrollo en el istmo.

De ahí que el director del Incae, Francisco de Sola, reiteró que la institución ha contribuido activamente a la integración centroamericana, cuya unión aduanera está muy cerca, aseguró.

Los retos del Incae son muchos en un mundo que no termina de salir de la crisis económica que dejó la debacle económica de 2008-2009, recordó Roberto Artavia, miembro del consejo directivo de Incae.

En ese sentido, Condo apuesta a la integración latinoamericana y por tanto a la centroamericana; además de tener más influencia en el sector público, pues su enfoque ha sido privado, aunque por medio de sus ejecutivos se ha llegado a cargos ministeriales y hasta presidenciales.

Aparte también de tener mayor incorporación de las mujeres y que al menos el 50% de egresados sean mujeres; además de propiciar el emprendedurismo y que sus egresados apuesten cada vez más a sus propias empresas, ya que Incae se ha enfocado, sobre todo, a ser una escuela para ejecutivos.

Precisamente, a juicio de María Eugenia Brizuela, la primera miembro en 50 años del consejo directivo de Incae, “el cambio en formación profesional de la mujer ha sido muy grande en los últimos años” e Incae ha sido una pieza fundamental en ese sentido en la región.

RELACIONADAS