Finanzas
Fecha de publicación: 2019-05-15

Este es el nuevo desafío del Bitcoin

La criptomoneda se ve amenazada por el incremento de sus pequeños pero constantes rivales como los altcoins.

Por Reuters

Bitcoin soportó ataques, atracos, subidas y caídas en su período como rey de las criptodivisas a través de su primera década. Pero ahora existe un nuevo reto a su dominio del mercado incipiente: unas 2000 monedas digitales más pequeñas.

En conjunto, los altcoins están ganando terreno a su primo mayor. Individualmente, están ganando terreno entre los usuarios, reuniendo comunidades de desarrolladores y usuarios a menudo profundamente dedicados a sus objetivos.

Bitcoin ahora representa alrededor del 60% del mercado de criptodivisas de US$240,000 millones, en comparación con casi el 90% hace poco más de dos años. Esa pérdida de predominio refleja tiempos difíciles para la criptomoneda original desde su apogeo de finales de 2017.

El bitcoin casi ha duplicado su valor este año , acumulando cerca del 30% en los últimos días para alcanzar su nivel más alto en diez meses el martes. Pero el año pasado perdió tres cuartos de su valor.

La volatilidad ha alejado a los inversionistas tradicionales, desde fondos de pensión hasta gestores de cartera que solían ser cruciales para la transformación de Bitcoin de una moneda especulativa a un activo establecido. Bitcoin también ha tenido dificultades para generar impulso en el uso esperado de la moneda para pagos. Pocos, si no es que sólo los principales fanáticos, compran con la divisa digital.

Aquí entran las altcoins
Binance Coin y Bitcoin Cash, Tether, Monero y Dash: la diversidad de sus nombres refleja la mirada de protocolos y grupos de usuarios, comerciantes y desarrolladores detrás de ellas.

Ellos también sufren por la alta volatilidad y pocas son usadas para pagos comerciales. Pero en su crecimiento está en juego una lucha que los analistas y académicos describen como una carrera para encontrar las respuestas a las fallas de bitcoin. Es una que podría marcar la evolución de las criptodivisas y tecnologías relacionadas como el blockchain.

¿El dinero de internet?

Las dos principales altcoins, Ethereum y XRP, en conjunto representan una quinta parte del mercado de divisas, con una circulación de 22,000 mdd y US$17.000 millones, respectivamente. Otras con nombres como AnarchistCoin y CryptoPing, no tienen liquidez y se usan con poca frecuencia.

“Su proliferación está motivada por la necesidad de innovación: innovación en seguridad, o un nuevo algoritmo que permita una transacción más rápida a una nueva blockchain”, dijo Paolo Tasca, quien dirige el Centro de Tecnologías Blockchain del University College London.

La aparición de una "moneda de Internet" de facto, una moneda digital que se reconoce y acepta en línea, se considera en general como un requisito previo para que las criptomonedas se introduzcan en el uso general.

Bitcoin, considerado como la divisa que con mayor probabilidad asuma ese papel, ha fallado casi en su totalidad para corresponder a sus expectativas. Sin duda, es la más conocida de su tipo. Y hasta donde se interesan en las criptodivisas, los grandes inversionistas tienden a gravitar hacia él.

Pero su uso en el comercio está limitado por los altos costos de transacción y baja velocidad. Y para todas las afirmaciones de sus defensores de ser “oro digital”, la volatilidad de bitcoin implica que es altamente impráctico como reserva de valor.

"Bitcoin fue diseñado para ser el dinero de internet, pero esa fue una idea muy temprana", dijo Hugo Volz Oliviera, analista de la plataforma de operaciones London Block Exchange. "Otros proyectos han tratado de llenar el vacío que existe".

Algunos, como ethereum, son aplicaciones basadas en blockchain. Otros, conocidos como stablecoins, buscan superar los problemas asociados con las fluctuaciones de precios al ser vinculados a la moneda fiduciaria.

Una proporción mayor aún son esencialmente clones de bitcoin, que ofrecen pocos usos radicalmente difíciles. Algunos, como Litecoin, están diseñados para abordar algunas de las debilidades de bitcoin, como las transacciones lentas.

Los proponentes de Bitcoin apuntan a iniciativas como la red Lightning, un código que se puede agregar al blockchain que está diseñado para hacer los pagos más rápidos y económicos, que podrían ayudarlo a superar sus fallas estructurales e incluso a medida que se extienden los altcoins, los partidarios de alto perfil como el CEO de Twitter, Jack Dorsey, ven que Bitcoin mantiene su dominio. En un podcast lanzado en febrero, Dorsey dijo que Bitcoin se convertirá en la moneda nativa de Internet, dado que nació, se desarrolló y se probó en línea.

¿Especulación o apuestas al futuro?

Las Altcoins superaron a Bitcoin en un cuatro por ciento en el primer trimestre de este año, según Cumberland, un importante operador de criptomoneda con sede en Chicago.

Y si el número creciente de altcoins es un producto de la búsqueda tecnológica de respuestas a las debilidades de bitcoin, el interés de los inversionistas puede ser visto como apuestas en las cuales el altcoin ganará terreno para pagos o transferencias, o como una reserva de valor.

“Lo que hemos tenido es una maduración del mercado altcoin, y tenemos a inversionistas y comerciantes que entienden de una manera más cómoda los principios básicos de lo que están comprando”, dijo Bobby Cho, director de operaciones de Cumberland. Otros dicen que el comercio de altcoin es principalmente especulativo, pues los inversionistas están menos interesados en los aspectos técnicos y comunidades de varias monedas que en su simple potencial de generar dinero.

Grayscale, el gestor de criptodivisas más grande del mundo con sede en Nueva York que supervisa activos por un valor de US$1.300 millones dijo que las inversiones semanales promedio para el año que terminó en marzo para productos altcoin fue de US$1,2 millones, en comparación con los US$3,9 millones para bitcoin.

“No hay duda de que a la vez que los inversionistas se ven más atraídos a este espacio, les gusta diversificarse en otros activos digitales”, dijo Michael Sonnenshein, su director ejecutivo.

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