E&N BrandLab
2022-01-21

Universidad Adolfo Ibáñez: Educación potenciada por la tecnología

La UAI hizo importantes inversiones para utilizar el formato híbrido en los campus tras la emergencia por la pandemia. En 2022 están listos para el regreso a las aulas.

Por Revista E&N para Universidad Adolfo Ibáñez

La Universidad Adolfo Ibáñez (UAI) supo ajustar su ritmo de trabajo a los desafíos que trajo consigo el COVID-19. A casi dos años del inicio de la pandemia, Ana María Bravo, vicedecana de Desarrollo Académico y Gestión, Escuela de Negocios UAI, explica que el principal reto vino inmediatamente al iniciarse la emergencia sanitaria, ya que -de una semana a la otra- tuvieron que pasar de clases presenciales a un sistema online, del que no sabían por cuánto tiempo se iba a extender.

"El aprendizaje que tuvimos fue que, dada la tecnología, podíamos lograr atraer otros públicos que estaban más alejados de nuestros campus y también de América Latina, ya que la distancia dejaba de ser un problema", valora Bravo.

Sin embargo, también tienen claro que el vínculo presencial era importante, especialmente en el postgrado, razón por la que en 2021 surgió una oferta de programas "blended" que combina clases online con periodos intensivos presenciales.

"Logramos adaptar la oferta de programas en pre y postgrado para hacer frente a esta nueva modalidad, con metodologías más ágiles, centradas en el aprendizaje y estando muy conscientes de los desafíos de este mundo híbrido que surgió en el 2020", dice Bravo, quien también reconoce que tuvieron que flexibilizar procesos, digitalizar muchos contenidos, y, sobre todo, mantener una mentalidad positiva frente a tiempos inciertos.

La UAI no amplió su oferta de carreras, pero sí se enfocó en el desarrollo de una mayor disponibilidad de programas de postgrado y cursos, un tema en el que mantienen liderazgo. "Creemos que la competencia siempre es buena y nos lleva a fortalecer nuestra propuesta de valor, que es ser una Escuela de Negocios de habla hispana al servicio de la realidad de América Latina", reflexiona la vicedecana.

Los últimos dos años se convirtieron en un período muy desafiante para la investigación, porque los procesos se retrasaron.

"El acceso a datos para realizar investigaciones fue más lento y las aprobaciones de papers también, afectando la productividad, pero debido a ello, se flexibilizaron los requerimientos e indicadores que deben cumplir los académicos normalmente en temas de investigación. Se reconoció que no era un periodo normal de producción científica", expone.

La UAI desarrolló inversiones relevantes en el período 2020-2021 para utilizar el formato híbrido en los campus.

Ana María Bravo destaca que la universidad también hizo esfuerzos importantes para atender a la comunidad de docentes quienes recibieron apoyos tecnológicos para poder desarrollar sus clases a distancia, pero también se ejecutaron medidas para apoyarles en una etapa retadora como la generada por la pandemia.

La UAI inició con semanas de pausas para poder contener el estrés que genera esta nueva vida, y durante el 2021 se continuó con estos espacios. Bravo destaca que tuvieron acompañamiento cercano a los casos que mostraban este desgaste propio del encierro, se incorporaron monitoreos masivos de salud mental y, hasta la fecha, se mantiene la flexibilidad de asistencia a los campus, cuando ya se está terminando el segundo semestre.

Si bien la UAI supo adecuarse a una nueva normalidad, la entidad está lista para el regreso al campus. "Creemos que el 2022 debe ser un momento de reencuentros presenciales, quizás diferentes a los que eran previo a la pandemia. Y a la vez, sumarle la flexibilidad que nos dejaron el online e híbrido, que nos expusieron a un mundo que no pensábamos que podía existir", valora la vicedecana.

MODELO HíBRIDO

La Universidad Adolfo Ibáñez y la Escuela de Negocios implementaron desde agosto 2020 clases híbridas, siguiendo los protocolos indicados por las autoridades de salud.

Fue la primera Escuela de Negocios en volver a clases presenciales en Chile apoyada por la tecnología híbrida. "Con mucho éxito logramos cambiarnos a este escenario que se ajustaba a los requerimientos de la pandemia semana a semana", dice la vicedecana.

Se utilizaba aforo restrictivo en la sala de clases y entornos, protección facial y elementos de higiene. Desinfecciones permanentes de la sede y nuevos protocolos de servicio de comidas, entre otros.

12 ejemplares al año por $75

SUSCRIBIRSE