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Pymes de Centroamérica con vocación medio ambiental

Estas empresas en la región se dedican a captar y procesar residuos, para los mercados locales y extrarregionales.

Por Roberto Fonseca- estrategiaynegocios.net

El catálogo de productos reciclados, que procesa y comercializa Discovery Enviromental Corp. de El Salvador, comprende siete páginas y más de 60 artículos de uso agrícola, agroindustrial, para la industria, almacenaje, logística, transporte y para el hogar, de polietileno de alta densidad. Desde cestas y tarimas hasta tinas, tazas y ganchos, en llamativos colores.

Carolina Frech de Daura, co fundadora y directora administrativa, explicó a E&N que la empresa surgió con la idea de producir combustible a partir de desechos plásticos, mediante el proceso de pirolisis a la inversa, sin embargo, descartaron ese giro de negocio por ser inviable económicamente y decidieron reorientarlo hacia el procesamiento de desechos con propósito de producir materias primas para la industria de plástico.

Actualmente, nuestro principal rubro es recibir materiales plásticos (desechos) post consumo y post industriales de tipo polietileno de alta densidad y polipropileno, los que son reciclados y convertidos en resinas, las cuales son utilizadas como materias primas por la industria de plástico local”, apuntó.

De acuerdo con la clasificación que fijan el Ministerio de Economía y el Banco Central de Reserva de su país – basado en número de empleados y niveles de ventas más el grado de formalidad de la empresa- Discovery Envirtomental Corp. se define como una empresa PYME formal desde su constitución en el año 2010. A partir del 2017, se están moviendo a convertirse en una mediana empresa, ya que cuentan con un total de 60 colaboradores.

Además de la planta de reciclaje, incorporaron en 2015 una planta de inyección de plástico, cuyos productos resultantes se exportan a toda Centroamérica, incluyendo Panamá. En reconocimiento, el organismo Coexport les otorgó el galardón Premio Nacional al Emprendedor Exportador en 2019.

“Nuestra satisfacción es ser una empresa que contribuye a la solución de los problemas ambientales de El Salvador, a través del proceso de reciclaje y reutilización de desechos plásticos”, aseguró.

De acuerdo a su sitio web, alrededor del 2% de los residuos plásticos nacionales se procesan en el taller, convirtiéndolos en materias primas e ingresando posteriormente a la producción de Eco-productos.

Contribuyen con 187.86 toneladas de CO2 que se dejan de emitir al ambiente, resultantes del reciclaje.

Falta mayor cultura de reciclaje

En la sede de Recicla Nica, localizada en la capital nicaragüense, compran y reciclan papeles, cartón, chatarra de hierro, plástico, botellas y hasta artículos electrónicos en desuso. La micro empresa se fundó en 2012 y al frente de la misma está Nora Marín, su gerente general. En ésta trabajan cuatro colaboradores y el giro de negocio es el mercado local.

La empresa inició hace ocho años, al ver la contaminación ambiental de la basura y confirmar que muchos de esos materiales se reciclan. Decidimos formalizarnos como empresa para poder realizar proyectos ambientales, ya que en su momento no pudimos hacerlo como ONG”, apuntó Marín.

Captan y reciclan para suplir a empresas locales, que luego exportan a El Salvador, México, Estados Unidos y la India.

“No es rentable, porque en logística los costos son altos y las ganancias pocas. Se destinan sobre todo para pagar al personal”, aseveró Marín.

La tonelada de papel de color, por ejemplo, asegura que la compran a US$110, y luego la venden a US$130.

Agregó que reciben asesoramiento y capacitaciones de parte del Ministerio del Ambiente y los Recursos Naturales (Marena) de Nicaragua y lamentó que, como sociedad, no está arraigada la conciencia ambientalista.

“Lamentablemente no la tenemos, ha costado que tengamos una actitud positiva ambientalista, no hay educación y valores ambientales en los hogares, que son el primer educador de los niños y jóvenes. Nosotros como adultos siempre buscamos un culpable y somos nosotros mismos los responsables con la basura que generamos a diario”, insistió.

Desde papel a residuos electrónicos

Después de más de 14 años de trabajar primero como técnico ambiental para el Departamento de Medio Ambiente del Gobierno de Cataluña (España) y posteriormente como consultor ambiental en la región de América Latina y el Caribe para organismos nacionales e internacionales, José Domenech constituyó en septiembre de 2011, la empresa Soluciones Integrales en Reciclaje, S.A. (Solirsa), en Costa Rica.

El proyecto de reciclaje buscaba la triple utilidad: generar empleo de calidad, rentabilidad y provocar especialmente un impacto positivo en el país y sus ecosistemas, dado que Costa Rica se ha convertido en una nación líder ambiental internacional.

Domenech explicó a E&N que Solirsa recibe todos los residuos de equipos eléctricos, electrónicos, de refrigeración, y residuos ordinarios como papel, cartón, plástico, etc. También residuos peligrosos como baterías, ácido plomo, aceites, combustibles y sólidos contaminados, entre otros.

“Nuestro principal mercado es el costarricense, los materiales que se generan en el desarme de los residuos son enviados para su reciclaje o disposición final a destinos autorizados a nivel nacional e internacional. En el mercado externo exportamos principalmente a Estados Unidos, Europa y Centroamérica”, agregó.

En la actualidad, Solirsa genera empleo para 20 colaboradores y la empresa está certificada como PYME por el Ministerio de Economía, Industria y Comercio de Costa Rica. Poseen la certificación ISO 14001, que los hace destacar entre la competencia.

“Nuestra empresa tiene una excelente reputación en el sector público como privado del país y cuenta con una cartera sólida de clientes”, señaló.

Entre sus clientes están BAC, Sur, Panasonic, Bayer, Coca Cola, Pozuelo, Sylvania, Amazon, Tico Electronics, Rosabal y otros.

Domenech aseguró que algunos de ellos lo han instado a expandirse en un futuro a otros países de la región.

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