Especiales
Fecha de publicación: 2018-08-21

Emma Gómez: La panameña más fiel a lo autóctono

El sombrero pintao fue una candidatura presentada por el Proyecto de Salvaguarda y tienen otras dos en proceso de estudio.

Por eyn.net

Panamá ingresó en diciembre del 2017 a la Lista Representativa de Patrimonio Inmaterial de la Organización de las Naciones Unidas para la Educación, la Ciencia y la Cultura (UNESCO) por los “procesos vegetales y técnicas artesanales para el tejido de las crinejas, talcos y pintas del sombrero pintao”.

Llegar a ese lugar fue responsabilidad de Emma Gómez y su equipo de trabajo. “Inventariar nuestro patrimonio ha sido y sigue siendo un gran reto, hemos detectado en hombres y mujeres de todas nuestras etnias una gran capacidad creativa, hermosas creaciones artesanales, músicos extraordinarios que fabrican sus propios instrumentos, cantos terapéuticos y conocimiento del mundo botánico, voces de nuestra lengua española unida al legado de voces indígenas en cuentos, cantos de arrullo y oraciones rituales a las fuerzas naturales”, explicó Gómez.

El sombrero pintao fue una candidatura presentada por el Proyecto de Salvaguarda y tienen otras dos en proceso de estudio. “Sentimos como equipo gran satisfacción por el envío de dos informes periódicos que se debían y la aprobación de tres candidaturas”, precisó la funcionaria. Gómez atribuye sus logros a la investigación, al estudio permanente, a la formación académica, con flexibilidad para la reconversión y al aprendizaje paralelo de otros conocimientos que la tecnología ofrece.

“Todas estas satisfacciones han requerido de una inversión significativa en investigación, equipos, recurso humano, edición y catalogación de la información. Los requisitos para inscribir una candidatura son exigentes, y uno de nuestros grandes retos ha sido la elaboración de los inventarios mediante la capacitación de los miembros de la comunidad”, agregó Gómez.

Su principal desafío: Demostrar a las autoridades que mantener la inversión para salvaguardar su espacio y sus expresiones sin violentar sus mejores prácticas, llevando modernidad y tecnología con sello local, es una forma de hacer justicia, de elevar la autoestima, de promover la paz y la convivencia.

Su frase

Si trabajas con pasión en lo que amas no pensarás que trabajas, sentirás que construyes sueños.

A continuación, lea la mini entrevista hecha a Emma Gómez:

¿Cuáles han sido los hitos de vida que le permitieron la posición que hoy ocupa?
Trabajar por la salvaguardia del patrimonio cultural inmaterial fue una decisión personal; me llamaron para formar parte del equipo del Proyecto Salvaguardia del Ministerio de Comercio e Industrias y dejé un cargo de jefatura en el Sistema Estatal de Radio y Televisión, una posición estable, con permanencia, por una posición de contrato, sin posición de autoridad ni estabilidad, pero con temas sociales y culturales que me apasionaban y que me han dado la oportunidad de conocer la diversidad cultural del país y trabajar por su inventario y reconocimiento, junto a un equipo valioso, comprometido con los objetivos. Los primeros años fui coordinadora de contenidos y apoyo en la producción audiovisual del Proyecto Salvaguardia. Esta administración me ha dado la oportunidad de Coordinar el equipo en este periodo y me siento agradecida con la oportunidad y la confianza.
Creo que los hitos fundamentales son la investigación, el estudio permanente, la formación académica, con flexibilidad para la reconversión y el aprendizaje paralelo de otros conocimientos que la tecnología ofrece (toda disciplina que se combine con el área audiovisual obtiene resultados interesantes). Cada experiencia de trabajo nos aporta grandes lecciones de vida que debemos aprovechar para reconocernos y reconocer a nuestros semejantes.

¿Cuáles sus principales retos, y su gran satisfacción en esta ruta?
Panamá tenía una deuda con la Convención de UNESCO por la salvaguardia del Patrimonio Cultural Inmaterial, cuyo compromiso adquirió en el 2003, al firmar la Convención, y en el 2004 al firmar al Ley 35 de 7 de julio de 2004 que ratificó la Convención. Sentimos como equipo gran satisfacción por el envío de dos informes periódicos que se debían y la aprobación de tres candidaturas (en 2016, 2017 y 2018).
La primera candidatura alcanzó el reconocimiento mundial a las técnicas artesanales del sombrero pintao y su inscripción en la Lista Representativa del Patrimonio Cultural Inmaterial de la Humanidad; la segunda, sobre las “Expresiones rituales y festivas de la cultura congo”, es evaluada actualmente y el fallo se divulgará en diciembre de este año; la tercera candidatura, del “Programa cultural y ecológico asociado al Festival de las tortugas marinas de Armila,” acaba de ser aceptada para optar a la Lista de Buenas Prácticas de Salvaguardia (se dará el fallo en el 2019). Todas estas satisfacciones han requerido de una inversión significativa en investigación, equipos, recurso humano, edición y catalogación de la información. Los requisitos para inscribir una candidatura son exigentes, y uno de nuestros grandes retos ha sido la elaboración de los inventarios mediante la capacitación de los miembros de la comunidad.
Inventariar nuestro patrimonio ha sido y sigue siendo un gran reto; hemos detectado en hombres y mujeres de todas nuestras etnias una gran capacidad creativa, hermosas creaciones artesanales, músicos extraordinarios que fabrican sus propios instrumentos, cantos terapéuticos y conocimiento del mundo botánico, voces de nuestra lengua española unida al legado de voces indígenas en cuentos, cantos de arrullo y oraciones rituales a las fuerzas naturales. Culturas que han luchado por siglos para que su voz sea escuchada. El gran reto es demostrar a las autoridades que mantener la inversión para salvaguardar su espacio y sus expresiones sin violentar sus mejores prácticas, llevando modernidad y tecnología con sello local, es una forma de hacer justicia, de elevar la autoestima, de promover la paz y la convivencia. Otro gran reto es preparar programas que catapulten el desarrollo económico local basados en lo que los identifica. Tenemos mucho que aprender de países europeos que han logrado de su identidad, gastronomía, arte popular e historias nacionales fuentes para sostener sus museos, para emplear a especialistas de la investigación, la restauración y la creación de piezas creativas que todo visitante desea llevar como recuerdo.
El trabajo actual del Ministerio de Comercio e Industrias en el campo del cine, de las artesanías, de la creación de marcas, derecho de autor y derechos colectivos, sumados al trabajo de inventario y reconocimiento para detectar cómo fortalecer y salvaguardar a las comunidades, son pasos… pero aún falta mucho más para que la industria cultural sea garante de identidad y desarrollo paralelo.

¿Qué pasos deberían darse en las políticas públicas, en las empresas, en la sociedad, en las instituciones, para que Centroamérica sea territorio de equidad, una región en la cual se aproveche el talento de las mujeres y se ofrezcan oportunidades para ellas y ellos?
Los gobiernos y las empresas deben creer cada vez más en la cultura y en las expresiones de nuestra diversidad cultural como factor de desarrollo; cada familia indígena, por ejemplo, que deba abandonar su región o tenga que vestir de manera homogénea y abandonar su cultura, para que sus hijos estudien y obtengan mejores entradas económicas, recibe un mensaje negativo sobre su origen, su etnia y sus recursos “limitados” como un estigma, como un obstáculo.
El derecho a educarse y a participar en equidad entre los géneros, tanto en el estudio como en los campos profesionales, culturales y políticos nos van a ir llevando al equilibrio; y como las posiciones de poder son pocas, hace falta que se miren con seriedad las formas de crear y producir en libertad, con horarios flexibles, capacitación permanente y espacios modernos para ofrecer los productos naturales y artísticos sin alejarse de sus familias; ejerciendo roles donde hombres y mujeres sean pares y no una subordinación del otro. La educación debe “preocuparse, como afirma nuestro ideólogo y pensador Diógenes de la Rosa, por darle al hombre un conocimiento de totalidad sobre sí mismo y sobre eso que es la obra del hombre, sobre la cultura, un conocimiento del hombre como hechura de sí mismo, como fabricante, como hacedor del hombre”. En un sentido genérico, que sin duda encierra a hombres y a mujeres, debemos hacernos y rehacernos cada día sin desconocer que somos el resultado de una cultura.
Las políticas culturales deben incorporar el concepto de Nación diversa en sus planes de desarrollo, con todos sus códigos, más allá de logos o lemas políticos, con tecnología, capacitaciones y recursos que impulsen a todos nuestros grupos humanos a descubrir su potencial creativo y el factor de competitividad para la excelencia. Las políticas culturales estructuradas con visión contemplan el entorno natural, lo incluyen en el plano educativo porque descubren su significado para el grupo humano que lo habita y como reserva para el futuro de toda la Nación.
Los líderes que manejan los factores de desarrollo no pueden seguir viendo indiscriminadamente terrenos para allanar y construir donde hoy hay bosques y selvas (léase reservas); no pueden seguir enfrentando a los grupos humanos con el argumento de que el apego a la tierra de una minoría es un obstáculo para el desarrollo y el progreso de “las mayorías”. Se requiere de estadistas que sopesen el impacto del desarraigo e impulsen otras fuentes de riquezas tal vez escondidas en la creatividad de la misma gente que desalojan para darle prioridad al desarrollo.

RELACIONADAS