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Fecha de publicación: 2018-08-20

Angélica Maytín, desde Panamá, una defensora de valores

Cuando recibió la Dirección de la Antai, esa institución solo había realizado 53 investigaciones en el 2014; bajo su administración, al año siguiente tenían 215 casos, y ya van por más de 600.

Por estrategiaynegocios.net

Su padre le legó valores como amor a la patria y al prójimo, honestidad, valentía y sensibilidad social. Con esos principios estudió derecho, ciencias políticas, mediación, negociación, arbitraje y resolución de conflictos. Llegó a ser académica y árbitro para asuntos laborales de la Autoridad del Canal de Panamá.

También fue presidenta ejecutiva de la Fundación para el Desarrollo de la Libertad Ciudadana, Capítulo Panameño de Transparencia Internacional (TI).

La vida le dio una segunda oportunidad luego de un accidente en una piscina y desde entonces ha luchado contra la corrupción y ha subido escalones en ese campo.

“Es fundamental robustecer las leyes que previenen y sancionan los actos de corrupción. Así como también reformar los entes que realizamos investigación para hacerlos más eficientes, afirmó Maytín.

Cuando recibió la Dirección de la Antai, esa institución solo había realizado 53 investigaciones en el 2014; bajo su administración, al año siguiente tenían 215 casos, y ya van por más de 600.

HITO

El primer hito fue tener un padre exigente, que moldeó mi carácter y a través de su valores, forjé los míos. Él era de la promoción de 1959 del Instituto Nacional, me contaba sobre sus luchas por defender la soberanía, que incluyó participar de la gesta patriótica del 9 de enero de 1964 (que fue la génesis de la firma de los tratados que 13 años después nos devolverían el Canal de Panamá y las tierras ocupadas por las bases militares), aunque para esos años ya él estudiaba ingeniería en la Universidad de Panamá.

No tuvo temor de enfrentar a los soldados norteamericanos. De ahí aprendí su valentía y su sensibilidad social.

También considero que el desarrollo de habilidades blandas como la inteligencia emocional, ser empático, optimista o perseverante, contribuyen al éxito profesional y a la construcción de relaciones sanas.

Cuando tienes fortaleza de carácter, educación, valores y una fuerte convicción por dejar una huella, es seguro que tendrás éxito en lo que te propongas.

Otro hito lo constituyó que casi pierdo la vida a los 16 años en una piscina olímpica en otro país. Yo intentaba salir del fondo y no lo lograba, hasta que vi pasar por mi mente una especie de corto metraje con los aspectos más importantes de mi vida, y me dije: “eso le ocurre a la gente cuando está muriendo”. Yo no quería morir a tan corta edad, me preocupa que aún no había terminado el colegio, no haber hecho nada trascendente, y el dolor que esa noticia provocaría a mis padres. Así que mentalmente eleve esta súplica “Por favor Dios Mío Ayúdame”, y acto seguido salí como un corcho de la piscina. Había tragado mucha agua. Desde entonces, empecé a reflexionar sobre por qué se me había dado una segunda oportunidad, pensaba que tenía aún cosas pendientes por hacer.

RETOS

Uno de mis principales retos es la aprobación de un paquete de leyes para reformar el marco legal anticorrupción de mi país. Trabajamos en esa iniciativa por casi tres años, junto con otras instituciones y organizaciones y las remitimos al Ministerio de la Presidencia para que sean discutidas en el Consejo de Gabinete y posteriormente presentadas en la Asamblea Nacional para su aprobación. Estamos a la espera de que sean aprobadas.

Es fundamental robustecer las leyes que previenen y sancionan los actos de corrupción. Así como también reformar los entes que realizamos investigación para hacerlos más eficientes.

¿Qué pasos deberían darse en las políticas públicas, en las empresas, en la sociedad, en las instituciones, para que Centroamérica sea territorio de equidad, una región en la cual se aproveche el talento de las mujeres y se ofrezcan oportunidades para ellas y ellos?

Las políticas públicas comienzan en casa. Es por ello que consideró que se debe empezar en los hogares. Nuestros padres deben comprender que los hombre y las mujeres somos iguales. No debemos permitir se nos críe de manera diferente. No hay profesiones para hombres y otras para mujeres. Todos podemos ejercer la profesión que aspiramos. Igual mensaje envió a los maestros. Una vez quede claro, que la única diferencia radica en la capacidad de engendrar que tenemos las mujeres, será más fácil ir rompiendo esos techos de cristal que en ocasiones obstaculizan que las mujeres lleguen hasta donde merecen.


FRASE

“La vida es un regalo. Esforcémonos por dejar un legado de valores a quienes vienen detrás. Y particularmente, cuando tu vida se apague, permite que otras se enciendan. Dona tus órganos, es el mayor acto de generosidad que podrás hacer, mejorando la calidad de vida de otras personas.” Angélica Maytín Justiniani.

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