Especiales
Fecha de publicación: 2018-08-20
Galeria  Ver Fotogalería

Epsy Campbell Barr: 'Cuando cambian las fotografías del poder, cambia la democracia'

La vicepresidenta y canciller de Costa Rica cree que el Estado 'está perdiendo demasiado' con la no participación de las mujeres, que la exclusión tiene un costo económico muy relevante para el desarrollo y que las acciones al respecto no son un 'favor o acción social', sino el cumplimiento de un derecho constitucional.

Por Cecilia Córdoba - estrategiaynegocios.net
Fotos por Valeria Regazzoli

El nombre lo heredó de su abuela paterna. Nunca la conoció, pero es una de sus referentes de lucha constante. “Dicen que nunca se cansó. Enfrentaba un obstáculo y si no lo superaba la primera vez, seguía y seguía…” Hasta derribarlo, explica su nieta, Epsy Campbell Barr (San José, 1963), vicepresidenta y canciller de la República de Costa Rica, que también sabe sobre demoler límites y el pasado 8 de mayo se convirtió en la primera mujer afrodescendiente en alcanzar la vicepresidencia en América Latina, y la primera mujer canciller en la historia de Costa Rica. Pionera, por partida doble.

Para ella, esto no es casual sino el resultado de un proceso liderado por mujeres que fueron abriendo brechas y realizando esfuerzos sustantivos para que todos los espacios sean de las mujeres, igual que de los hombres. “Tiene que ver con una vida personal, pero también con un proceso histórico”, asegura.

Considera que estos nuevos techos de cristal que se han quebrado están también relacionados con una sociedad que le abre cada vez más oportunidades a las mujeres, “por eso no es casual que yo sea costarricense y que estas cosas se estén dando en un país como Costa Rica, que tiene ahora un gabinete donde más del 50% somos mujeres”.

Campbell está convencida de que algo se transforma cuando las imágenes del poder dejan de ser las mismas. “Cuando cambian las fotografías del poder se va cambiando la democracia. Cuando las niñas empiezan a sentirse reflejadas en estas imágenes, cuando la sociedad mira en estas fotografías a más mujeres, a una sociedad más diversa, hay un cambio mayor que se está gestando”.

Mujer política

Epsy Campbell fue candidata a la primera Vicepresidencia de la República en el año 2006; diputada del Partido Acción Ciudadana (2002-2006 y 2014-2018) y presidenta del partido del 2005 al 2009.

Antes, fue Coordinadora de la Red de Mujeres Afrolatinoamericanas y Afrocaribeñas (1997-2001), Coordinadora del Foro de Mujeres para la Integración Centroamericana (1996-2001); también ha sido integrante de la Alianza de Pueblos Afrodescendientes de América Latina y el Caribe, del Centro de Mujeres Afrocostarricenses y del foro Parlamento Negro de las Américas.

En cada uno de estos espacios, siempre su discurso y acciones privilegiaron la agenda de la equidad de género, que ha sido una de sus banderas.

La vicepresidenta y canciller de Costa Rica está convencida de que hay un aporte muy concreto de las mujeres a la política, “porque si hemos reconocido que tenemos una socialización diferente y que eso nos impacta en las relaciones humanas, ¿cómo no nos va a impactar en la política?”, se pregunta.

“Hacemos política y vivimos como mujeres, por lo que esas herramientas o cualidades suaves que nos enseñan desde niñas, tienen en este ámbito un potencial mucho mayor”, continúa.Entonces, no debe extrañar que las mujeres sean más sensibles en la política, porque lo son en la vida cotidiana, porque tienen la posibilidad de contar con una mirada más completa de la realidad, de generar mayor empatía.

DSC_8470(800x600)

“Antes se decía que las mujeres, en la política, se masculinizaban; ahora yo digo que nosotras feminizamos la política y, al feminizarla lo hacemos también con los hombres que hacen política”, explica.Esto se traduce en que los hombres cada vez más ponen el foco en temas sociales, por ejemplo, y toman aportes de la vivencia concreta, de lo que realmente está ocurriendo en la sociedad.

Ese, para Campbell, es un aporte de las mujeres. Como también lo es la posibilidad de que efectivamente los diálogos que se producen en espacios políticos tengan en cuenta estas experiencias diferenciadas y cómo las decisiones de política pública afectan especialmente a las mujeres.

Ahora, desde la trinchera del poder ejecutivo, Epsy Campbell confirma su compromiso con esta agenda y asegura que está presente tanto en las acciones de política exterior como entre los temas que lleva desde la vicepresidencia.

Desde la cancillería, la diplomacia económica y comercial centrada en pequeñas y medianas empresas tiene un espacio dedicado a las pymes de mujeres. A partir del capítulo de innovación y educación se ha instalado una comisión de alto nivel para los temas relacionados con mujeres, tecnologías y ciencia.

El cambio climático, otro de los ejes de la política exterior del país, se está generando una red regional de mujeres especialistas en este ámbito. Pero, además, existe un eje específico de la diplomacia costarricense que se denomina “Diplomacia de la inclusión social, la cultura y el empoderamiento político y económico de las mujeres” desde donde se encauzan una serie de acciones relacionadas directamente con la equidad de género.

“Desde mi experiencia política y personal, esto es automático. Creo que la agenda implica un cambio sustantivo y esto se traslada en acciones concretas, cooperación multilateral, bilateral, acciones territoriales”, detalla la canciller.

También desde su rol de vicepresidenta, mantiene políticas específicas para las mujeres. ¿Por qué? “Porque estamos hablando del 50% de la sociedad, porque entendemos que hay unas brechas sobre las que tenemos que trabajar y nos hemos alineado con los Objetivos de Desarrollo Sostenible, donde hay uno bien claro relacionado con las mujeres.

Pero también porque tenemos un presidente que se ha comprometido con estos temas y no es casual que la ministra de Hacienda sea una mujer, que la de Planificación sea una mujer, que la de Turismo sea una mujer y que la canciller sea una mujer”.

DSC_8425(800x600)

Retos pendientes

Claro, reconoce la vicepresidenta, también hay retos pendientes. Lo primero: “más mujeres se gradúan de las universidades, pero hay más desempleo femenino”, nos dice.

Esto significa que, al igual que en el mundo, en Costa Rica la preparación académica no necesariamente les garantiza a las mujeres una mejor inserción en el mercado de trabajo.

En segundo lugar: “las mujeres seguimos estudiando carreras más tradicionales y los mercados están demandando ingenierías, ciencias, tecnologías, matemáticas, otras áreas en las que no hay un esfuerzo de orientación vocacional para que las mujeres, que muchas veces son las mejores en matemáticas, terminen consolidándose en carreras que son de mucha más alta demanda”.

Por último, explica la canciller, generalmente las responsabilidades de cuido, y no solo de niños, recaen sobre las mujeres y otras veces ellas, al no encontrar alternativas económicas terminan dedicándose a actividades exclusivamente reproductivas, sin poder aportar sus conocimientos fuera de ese ámbito.

Entonces, ¿qué debe hacer el gobierno? La vicepresidenta responde: “Uno, duplicar las opciones de cuido, porque solo esto permite a una cantidad de mujeres insertarse en el mercado de trabajo. Dos, un trabajo claro sobre orientación vocacional y una oferta para que las mujeres se capaciten en carreras técnicas que les permitan insertarse en los mercados de trabajo. Tres, un trabajo específico con las pymes femeninas, para que estén enfocadas en una oferta que sea viable en el mercado y que no estigmatice a las mujeres y las mantenga en unos círculos de pobreza”. Para Campbell, muchas veces no es la falta de capacidad de emprendedurismo que tienen las mujeres lo que las lleva a fracasar, sino que se les empuja a negocios inviables económicamente.

Por último la vicepresidenta asegura que será necesario “seguir promocionando acciones afirmativas para que a las mujeres se les contrate, porque en ocasiones esto no ocurre por ninguna otra razón que ser mujeres”.

¿Quién es?:

Vicepresidenta y Canciller de la República de Costa Rica liderazgo:

“Me defino como una líder comprometida, apasionada y convencida de que es a través de las herramientas de la política como se puede construir una sociedad justa y equitativa... Controlo mis miedos avanzando; en lugar de inmovilizarme, avanzo, porque es lo que me da certeza de poder continuar el camino... trato de aprender de los liderazgos más sencillos, de la gente que está enfrentando los desafíos más cotidianos” dificultades:

“Quizá el momento más difícil en mi vida política fue cuando entré en ella, porque significaba salir de un espacio relativamente protegido a presentar y exponer mi vida como un bien público”.

RELACIONADAS