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Fecha de publicación: 2018-08-20

Carmen Moreno (OIT): Tras aumentar la participación laboral de las mujeres

América Latina ha comenzado a tomar medidas positivas para la equidad entre hombres y mujeres en el mercado de trabajo.

Por Zaida Rojas

La Organización Internacional del Trabajo (OIT) reconoce que, si bien los datos expresan un enorme cambio cultural muy positivo hacia la incorporación de las mujeres al trabajo tanto en la esfera pública como en la privada, sigue habiendo una discriminación laboral y en el hogar persiste un desigual reparto de las tareas domésticas que perjudica a las mujeres frente a su acceso al mercado del trabajo.

“Sigue existiendo una brecha salarial de género significativa, además de una falta de corresponsabilidad en el trabajo del hogar y en el cuido de niños, niñas y personas mayores. En el mundo, por cada hora que los hombres hacen trabajo no remunerado, las mujeres dedican un promedio de dos horas y media”, afirmó Moreno.

Aumentar la participación de las mujeres en el mercado de trabajo pasa porque las sociedades reconozcan y hagan efectivo que ellas y los hombres tengan igualdad de derechos de cuidar y trabajar. La igualdad de remuneración por un trabajo de igual valor es un principio consagrado en el Convenio sobre la Igualdad de Remuneración de 1951, que ha sido ratificado por 173 Estados miembros de la OIT, incluyendo los latinoamericanos.

Sin embargo, a pesar del amplio apoyo al concepto de igualdad salarial, el progreso para cerrar la brecha salarial ha sido lento. Eso sí, existe un reconocimiento creciente de la necesidad de una acción concreta y coordinada para acelerar el progreso y lograr las metas de los Objetivos para el Desarrollo Sostenible (ODS).

En septiembre del 2017, en el marco de la Asamblea General de la ONU, se lanzó Equal Pay for International Coalition (EPIC) encabezado por OIT, ONU Mujeres y OCDE. El objetivo de EPIC es trabajar juntos a nivel global, regional y nacional para apoyar a los gobiernos, empleadores y trabajadores y sus organizaciones, y otras partes interesadas, para que la igualdad salarial entre mujeres y hombres por un trabajo de igual valor sea una realidad y reducir la brecha salarial de género.

En cuanto a la escolaridad, un análisis de la variable del nivel educativo revela dos aspectos bastante contradictorios de la situación laboral de las mujeres en las últimas décadas en América Latina. Por un lado, hay una mejoría significativa de sus credenciales educativas y, por lo tanto, de sus posibilidades teóricas de obtener más y mejores empleos y por el otro, persisten importantes brechas entre hombres y mujeres con los mismos niveles de escolaridad en términos de sus respectivas oportunidades de acceso al empleo.

No todo está perdido

Muchos países en América Latina han comenzado a tomar medidas positivas para la equidad entre hombres y mujeres en el mercado de trabajo. Hay un reconocimiento de la necesidad de estas medidas. Los países han apoyado universalmente la agenda 2030 de Desarrollo Sostenible, cuyos objetivos comprenden metas sensibles al género y que plantea lograr la igualdad entre los géneros y empoderar a todas las mujeres y las niñas.
Se ha progresado en cuanto al acceso al empleo. “No hay que menospreciar que en la última década se han incorporado al mercado de trabajo en América Latina y el Caribe más de 22,8 millones de mujeres. Con este avance más de 100 millones de mujeres integran la fuerza laboral en la actualidad. Esto se traduce en cinco de cada diez mujeres en edad de trabajar en contraste con ocho de cada diez hombres, explicó Moreno.

La OIT está de acuerdo en que no es suficiente y América Latina y el Caribe tiene un reto importante para generar empleo de calidad tanto para hombres y como para mujeres que se incorporan al mercado de trabajo. “Las economías están generando poco empleo formal y de buena calidad”, destacó la funcionaria.

¿Quién es?:
Directora OIT para América Central, Haití, Panamá y República Dominicana

Desafío:
Hallar soluciones a la prestación de cuidados es esencial para la igualdad de oportunidades en el mundo del trabajo

Su frase:
“Se precisa un compromiso público de gobiernos y sector privado (empleadores y empleados), para dar prioridad a la igualdad salarial”.

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